13-04-2026, 05:05 AM
La pequeña historia de vida del muchacho no lo hizo posar su mirada en él, pero aún así lo escuchó con atención. Así que se había dedicado a vender en los mercados, pero sin recibir nada del dinero ganado, era gracioso en cierto sentido, pero el pelinegro sintió que decir eso sería como insultarlo.
Él también había trabajado desde muy joven, pero en su caso fue una forma de despegarse del dolor que sintió tras lo que le pasó a su familia. Con la mentalidad de un niño, vivir ocupado con otras cosas sería ideal para nunca recordar esa tristeza que lo consumía, pero actualmente reconocía que no había servido a ese propósito.
Al menos le había enseñado a trabajar, a ganarse la vida sin que su maestro estuviera ahí para él.
Las palabras del pescador a su pregunta le parecieron extrañas. ¿Podía hacer y saber todo eso sin haberle prestado atención a su padre? O la pesca era muy simple, o ese tipo era alguna clase de genio para eso. El hombre, cuyo nombre desconocía aún, aclaró lo mismo que él, pero asegurándole que su talento estaba en la cocina. - Podría decirse, si -. No iba a aceptar que le llamen talentoso, no se consideraba mejor que muchos, pero era cierto que su mayor fuerte era en ese ámbito.
Aceptó con agrado la ayuda, escuchando y viendo atentamente la explicación. - Así que se asustan… -. Lo dejó como una nota mental para luego, así como la explicación de como lanzar. Su cerebro buscó alguna forma de relacionar esa información con algo que ya conocía, llevándolo a visualizar distintos cortes en la cocina. Los movimientos no eran exactamente los mismos, pero si podía cortar verduras en más de 19 formas, podía aprender cómo pescar.
- Bueno, somos un grupo algo… caótico -. No habló de sus compañeros, ni de cada problema que entre todos, incluyéndolo, podían causar. - Estoy buscando algún trabajo, pero no lo encuentro aún, si pudiera ganarme algo de dinero mientras esperamos a zarpar a otra isla… -. Mientras hablaba, preparó sus brazos así como la caña. - Al menos no me pondrían a hacer cosas de las cuales no tengo ni idea -.
Tras decir eso, lanzó por fin. No fue perfecto, le puso demasiada fuerza en algunas partes y descuidó otras, pues había usado algo de su conocimiento de espadachín para intentar lograr lo dicho por el desconocido. Aún así, se trataba de una muy clara mejora al lanzamiento anterior, cosa que incluso lo hizo sonreír. - Wow, era verdad -. No es que no creyera en el hombre, pero habiendo puesto en práctica las enseñanzas era más fácil ver sus errores y sus aciertos. - Supongo que nos salvaste la cena, en verdad te agradezco, tú… eh… -.
Se llevó la mano a la barbilla un momento. ¿No se habían presentado verdad? - Lo siento, no me sé tu nombre. El mío es Uker, es un gusto -. Aún sosteniendo la caña con su mano izquierda, extendió la otra hacia el muchacho, buscando saludarlo con un apretón.
- Dijiste que tenías un grupo, ¿también navegan por las islas? -. Intentó volver a sacar un tema de conversación, mientras que se sentaba en la madera. - Nosotros no llevamos mucho, un par de días solamente, ¿ustedes llevan más tiempo? -. Mientras hablaba, esperaba sentir algún movimiento de la caña con las manos, pero por ahora no sucedía nada. Incluso con un disparo mejor y con el anzuelo escondido, ¿debía tardar tanto?
Definitivamente no estaba hecho para la pesca.
Él también había trabajado desde muy joven, pero en su caso fue una forma de despegarse del dolor que sintió tras lo que le pasó a su familia. Con la mentalidad de un niño, vivir ocupado con otras cosas sería ideal para nunca recordar esa tristeza que lo consumía, pero actualmente reconocía que no había servido a ese propósito.
Al menos le había enseñado a trabajar, a ganarse la vida sin que su maestro estuviera ahí para él.
Las palabras del pescador a su pregunta le parecieron extrañas. ¿Podía hacer y saber todo eso sin haberle prestado atención a su padre? O la pesca era muy simple, o ese tipo era alguna clase de genio para eso. El hombre, cuyo nombre desconocía aún, aclaró lo mismo que él, pero asegurándole que su talento estaba en la cocina. - Podría decirse, si -. No iba a aceptar que le llamen talentoso, no se consideraba mejor que muchos, pero era cierto que su mayor fuerte era en ese ámbito.
Aceptó con agrado la ayuda, escuchando y viendo atentamente la explicación. - Así que se asustan… -. Lo dejó como una nota mental para luego, así como la explicación de como lanzar. Su cerebro buscó alguna forma de relacionar esa información con algo que ya conocía, llevándolo a visualizar distintos cortes en la cocina. Los movimientos no eran exactamente los mismos, pero si podía cortar verduras en más de 19 formas, podía aprender cómo pescar.
- Bueno, somos un grupo algo… caótico -. No habló de sus compañeros, ni de cada problema que entre todos, incluyéndolo, podían causar. - Estoy buscando algún trabajo, pero no lo encuentro aún, si pudiera ganarme algo de dinero mientras esperamos a zarpar a otra isla… -. Mientras hablaba, preparó sus brazos así como la caña. - Al menos no me pondrían a hacer cosas de las cuales no tengo ni idea -.
Tras decir eso, lanzó por fin. No fue perfecto, le puso demasiada fuerza en algunas partes y descuidó otras, pues había usado algo de su conocimiento de espadachín para intentar lograr lo dicho por el desconocido. Aún así, se trataba de una muy clara mejora al lanzamiento anterior, cosa que incluso lo hizo sonreír. - Wow, era verdad -. No es que no creyera en el hombre, pero habiendo puesto en práctica las enseñanzas era más fácil ver sus errores y sus aciertos. - Supongo que nos salvaste la cena, en verdad te agradezco, tú… eh… -.
Se llevó la mano a la barbilla un momento. ¿No se habían presentado verdad? - Lo siento, no me sé tu nombre. El mío es Uker, es un gusto -. Aún sosteniendo la caña con su mano izquierda, extendió la otra hacia el muchacho, buscando saludarlo con un apretón.
- Dijiste que tenías un grupo, ¿también navegan por las islas? -. Intentó volver a sacar un tema de conversación, mientras que se sentaba en la madera. - Nosotros no llevamos mucho, un par de días solamente, ¿ustedes llevan más tiempo? -. Mientras hablaba, esperaba sentir algún movimiento de la caña con las manos, pero por ahora no sucedía nada. Incluso con un disparo mejor y con el anzuelo escondido, ¿debía tardar tanto?
Definitivamente no estaba hecho para la pesca.
