13-04-2026, 08:56 PM
Sería extraño si todo el día fuera solo para entrenar, algunas veces las personas apreciaban recibir el sentimiento de como el viento cruzaba por las copas de aquellos no tan poblados bosques de tal manera que el silbido se acopla a la respiración cuando se piensa en ello.
Era Megas con su traje de civil marine, pero con el pecho al descubierto, la gorra era lo que más le ofrecía algo de protección ante el sol puesto que aquellos tristes árboles, solo llegaban máximo a tener 15 metros de alto.
El gigante pasaba por mucho esa medida, por ello de cierta y ruidosa manera, era como un bulldozer avanzando entre la maleza, paso a paso, era complejo ver hacia abajo para detectar que pisar o que no, por lo que simplemente y sin mirar a quien, consideraba que el ruido que hacia era suficiente para alertar a los que posiblemente podrían ser afectados.
Silbaba a un ritmo muy conocido, el trinar de las aves que mas abundaban en aquel bosque, al brazo un escudo gigantesco que pareciera amarrado a él y al otro una gran y ridícula caña de pescar que parecía hecha a mano, ¿Por qué? Pudiese ser que la cuerda era enorme… ¿Qué pez caería ante tremendo gancho? ¿una ballena?, era ridículo de observar.
Pero bueno, lo que buscaba era un lago dentro de aquel tremendo bosque, se limpiaba de vez en cuando el sudor de su frente mientras su gran melena ondeaba al aire, - huehuehuehue J'espère ne pas tuer le poisson en laissant tomber la canne à pêche – los balbuceos de siempre salían de su boca y estos salían como una diarrea vocal al sentirse protegido por la soledad del bosque, aquella lengua muerta era todo un misterio y quien lo entendiera era aun mas imposible para la mente de aquel pequeño huérfano dentro del corazones del gigante.
El retumbar era fuerte, no era el ruido normal de alguien que con su tamaño atravesaría con tranquilidad aquellas herbáceas barreras. La caminata fue larga pero relativamente corta para sus pasos, estaba donde quería el lago... aquel sujeto elevo su brazo con la caña alzada al cielo, apuntando al cielo con fuerza – Ryu !!!!!!!!!! – Salió con presión de sus pulmones, era para estar suelto, relajado y con los pies separados.
Empezó a manipular la caña con la cuerda, a las dos, a las diez, cuarto para las tres , tuerce, pasa, daba el remolino y ahora! Disparaba con fuerza y furia... atinando la caña a un árbol, pero cínicamente ignorando el disparo, creyendo que aquella resistencia que ofrecía era por que definitivamente su disparo había acertado ¿Qué pez era?.
El corazon del gigante se llenaba de alegría y no podía ocultar la sonrisa, estaba en posición de fuerza, jalando aquello que había atrapado y como era de costumbre, haciendo un ruido exagerado con sus muy motivados movimientos.
Era Megas con su traje de civil marine, pero con el pecho al descubierto, la gorra era lo que más le ofrecía algo de protección ante el sol puesto que aquellos tristes árboles, solo llegaban máximo a tener 15 metros de alto.
El gigante pasaba por mucho esa medida, por ello de cierta y ruidosa manera, era como un bulldozer avanzando entre la maleza, paso a paso, era complejo ver hacia abajo para detectar que pisar o que no, por lo que simplemente y sin mirar a quien, consideraba que el ruido que hacia era suficiente para alertar a los que posiblemente podrían ser afectados.
Silbaba a un ritmo muy conocido, el trinar de las aves que mas abundaban en aquel bosque, al brazo un escudo gigantesco que pareciera amarrado a él y al otro una gran y ridícula caña de pescar que parecía hecha a mano, ¿Por qué? Pudiese ser que la cuerda era enorme… ¿Qué pez caería ante tremendo gancho? ¿una ballena?, era ridículo de observar.
Pero bueno, lo que buscaba era un lago dentro de aquel tremendo bosque, se limpiaba de vez en cuando el sudor de su frente mientras su gran melena ondeaba al aire, - huehuehuehue J'espère ne pas tuer le poisson en laissant tomber la canne à pêche – los balbuceos de siempre salían de su boca y estos salían como una diarrea vocal al sentirse protegido por la soledad del bosque, aquella lengua muerta era todo un misterio y quien lo entendiera era aun mas imposible para la mente de aquel pequeño huérfano dentro del corazones del gigante.
El retumbar era fuerte, no era el ruido normal de alguien que con su tamaño atravesaría con tranquilidad aquellas herbáceas barreras. La caminata fue larga pero relativamente corta para sus pasos, estaba donde quería el lago... aquel sujeto elevo su brazo con la caña alzada al cielo, apuntando al cielo con fuerza – Ryu !!!!!!!!!! – Salió con presión de sus pulmones, era para estar suelto, relajado y con los pies separados.
Empezó a manipular la caña con la cuerda, a las dos, a las diez, cuarto para las tres , tuerce, pasa, daba el remolino y ahora! Disparaba con fuerza y furia... atinando la caña a un árbol, pero cínicamente ignorando el disparo, creyendo que aquella resistencia que ofrecía era por que definitivamente su disparo había acertado ¿Qué pez era?.
El corazon del gigante se llenaba de alegría y no podía ocultar la sonrisa, estaba en posición de fuerza, jalando aquello que había atrapado y como era de costumbre, haciendo un ruido exagerado con sus muy motivados movimientos.
