14-04-2026, 12:27 AM
Dean no tuvo que esperar mucho tiempo, para obtener la respuesta a su pregunta. Al parecer el temo a aquel marine era compartido, pero aún así él parecía querer enfrentarlo, no directamente, pero si de otra forma donde la fuerza física no sea un factor determinante.
Rápidamente puso el papel a resguardo, fuera del alcance del peliblanco, que ni por un momento pensó en robarlo, aunque entendía el cuidado que ese hombre tenía. La desconfianza es sin duda algo negativo, que te prohíbe tener relaciones profundas y te hace cargar con muchas cosas solo, pero en este tipo de situaciones puede ser la mejor virtud que un ser humano puede tener, y es algo en lo que Dean era experto.
Tras unos segundos el hombre volvió a tomar la palabra, escuchó atentamente cada palabra. Abrió un poco los ojos mientras intentaba retener toda la información que le quería transmitir, mientras giró la cabeza para ver si es que había algún marine cerca. Afortunadamente, no pudo distinguir ningún uniforme, ni tampoco una persona sospechosa que se acerque para interrumpir la conversación.
Fue duro para él cuando le confesó que lleva 3 meses intentando informar sobre la situación que están viviendo los habitantes y trabajadores de este muelle, pues vivió en carne propia la misma situación. - No quiero que te ilusiones, a mi solo me llegó un rumor y un mensaje que tú papel me ayudó a encajar un poco las piezas, pero por mucho que me gustaría ayudar aquí... La gente tiene que estar dispuesta a salir de esta situación, lamentablemente no depende de ti, ni de mi - Por muchos esfuerzos que pudieran hacer, la situación solo podía cambiar si los locatarios ponen de su parte.
Tras el pequeño intercambio, el tipo de las entradas pronunciadas dio unas instrucciones aclarando que toda esa información podía estar en las manos del peliblanco, quien no dudará en entregarlas a algún superior de la revolución, pues desde que vio la figura del Sargento, supo que esto era un entramado demasiado grande para que pueda solucionarlo él solo. - Nos vemos en unas horas entonces... - Fue lo único que pudo decir antes que el tipo se alejara sin alargar más conversación.
Suspiró larga y tendidamente para luego subir su cabeza y quedarse mirando un rato el cielo nublado, como si desde allí hubiera algo o alguien que le diga qué es lo que debe hacer o si está haciendo bien en colaborar con la revolución.
Al bajar la mirada pudo notar que aquel viejo que pagó el tributo se acercaba a él, por lo que el peliblanco movió sus pies hacia el viejo, para que pudiera ahorrar todos los pasos posibles. - ¿Arko, no? un gusto - Simplemente levantó la mano como gesto antes de continuar. - Voy a ser directo, ya que no sé cuando ellos puedan regresar ¿en caso de que venga ayuda externa, colaborarán o dejarán todo en nuestras manos? Yo me comprometo a poder informar de la situación, pero no puedo solucionar esto solo, supongo que lo entienden.-
Mientras hablaba con el hombre mayor miraba para todos lados, como si supiera que en cualquier momento iban a ser interrumpidos por unos marines, que se niegan a renunciar a un dinero que otra gente logró con sangre sudor y lagrimas.
De la respuesta de Arko dependía de si daba todo de sí hasta arriesgar su vida por intentar ayudar o si buscaba una salida para evitar salir sin ningún otra consecuencia para su salud. Eso sería fracasar en parte en su misión, pero como le dijeron hace algún tiempo, soldado que huye, sirve para otra guerra y con la información que ya había recolectado algo podía hacer algo, aunque quizá la agonía de este muelle se tenga que alargar más de lo esperado.
Rápidamente puso el papel a resguardo, fuera del alcance del peliblanco, que ni por un momento pensó en robarlo, aunque entendía el cuidado que ese hombre tenía. La desconfianza es sin duda algo negativo, que te prohíbe tener relaciones profundas y te hace cargar con muchas cosas solo, pero en este tipo de situaciones puede ser la mejor virtud que un ser humano puede tener, y es algo en lo que Dean era experto.
Tras unos segundos el hombre volvió a tomar la palabra, escuchó atentamente cada palabra. Abrió un poco los ojos mientras intentaba retener toda la información que le quería transmitir, mientras giró la cabeza para ver si es que había algún marine cerca. Afortunadamente, no pudo distinguir ningún uniforme, ni tampoco una persona sospechosa que se acerque para interrumpir la conversación.
Fue duro para él cuando le confesó que lleva 3 meses intentando informar sobre la situación que están viviendo los habitantes y trabajadores de este muelle, pues vivió en carne propia la misma situación. - No quiero que te ilusiones, a mi solo me llegó un rumor y un mensaje que tú papel me ayudó a encajar un poco las piezas, pero por mucho que me gustaría ayudar aquí... La gente tiene que estar dispuesta a salir de esta situación, lamentablemente no depende de ti, ni de mi - Por muchos esfuerzos que pudieran hacer, la situación solo podía cambiar si los locatarios ponen de su parte.
Tras el pequeño intercambio, el tipo de las entradas pronunciadas dio unas instrucciones aclarando que toda esa información podía estar en las manos del peliblanco, quien no dudará en entregarlas a algún superior de la revolución, pues desde que vio la figura del Sargento, supo que esto era un entramado demasiado grande para que pueda solucionarlo él solo. - Nos vemos en unas horas entonces... - Fue lo único que pudo decir antes que el tipo se alejara sin alargar más conversación.
Suspiró larga y tendidamente para luego subir su cabeza y quedarse mirando un rato el cielo nublado, como si desde allí hubiera algo o alguien que le diga qué es lo que debe hacer o si está haciendo bien en colaborar con la revolución.
Al bajar la mirada pudo notar que aquel viejo que pagó el tributo se acercaba a él, por lo que el peliblanco movió sus pies hacia el viejo, para que pudiera ahorrar todos los pasos posibles. - ¿Arko, no? un gusto - Simplemente levantó la mano como gesto antes de continuar. - Voy a ser directo, ya que no sé cuando ellos puedan regresar ¿en caso de que venga ayuda externa, colaborarán o dejarán todo en nuestras manos? Yo me comprometo a poder informar de la situación, pero no puedo solucionar esto solo, supongo que lo entienden.-
Mientras hablaba con el hombre mayor miraba para todos lados, como si supiera que en cualquier momento iban a ser interrumpidos por unos marines, que se niegan a renunciar a un dinero que otra gente logró con sangre sudor y lagrimas.
De la respuesta de Arko dependía de si daba todo de sí hasta arriesgar su vida por intentar ayudar o si buscaba una salida para evitar salir sin ningún otra consecuencia para su salud. Eso sería fracasar en parte en su misión, pero como le dijeron hace algún tiempo, soldado que huye, sirve para otra guerra y con la información que ya había recolectado algo podía hacer algo, aunque quizá la agonía de este muelle se tenga que alargar más de lo esperado.
resumen
bélico
