14-04-2026, 06:32 AM
Tenía siempre latente los recuerdos de su hermana, rondando en su mente como lobos hambrientos crueles y feroces, lobos que alimentaba con el dolor de cada sentimiento que deseaba olvidar, haciéndose más fuertes cada día y día con día sabía que llegaría el momento en que ese dolor y esos lobos. Fuertes y bien alimentados. Acabarían con ella. Pero olvidar para ella era doloroso en verdad. No quería desfallecer, no quería dejarla atrás como se deja atrás los sentimientos amargos de un día horrendo. No quería soltar aquello que le hacia mal, aquello que le dolía. Pero eso también le daba fuerza. Una fuerza tremenda. Sobrehumana. Algo que nadie podía doblegar jamás. debía doblegar su propio amargo recuerdo y convertirlo en fuerza para vengarse.
El tequila y el vino dulce eran sus preferidos pero los meados siempre le habían espantado. Tenía ganas de partirle la pinta de cerveza en la cabeza al camarero por ofrecerle semejante brebaje salido de los riñones de un Gyojin. —OYE OYE SI TU… basura hijo de puta… ven aquí…— Maki le agarro el brazo al camarero para llevarlo hasta su mesa cuando paso por el pasillo indiferente de todo lo que pasaba a su alrededor. Parecía… ido, como drogado, como pendiente de todo lo que era. El suave color del techo y parecía que comprobaba que efectivamente estaba hecho de techo.
Entonces vio en otra mesa, otro estúpido… sonrió, era un hombre siendo hombre. ¿Ayudar? Claro, una mujer en apuros, una damisela que necesita ser rescatada… ella miro a todos lados, como vislumbrando una capa blanca, un traje azul, cabello rubio y ojos azules en buscar de un beso de una peli… ver… de… he?... Mai… Mai… MAI… Maki se levanta casi tirando los meados que le habían servido… el pan si tiene un peor resultado, en otras circunstancias serviría como arma contundente.
Su camino de furia danzante forjado por el fuego no fue ni seria detenido. Llego hasta donde el desgraciado… no espero nada, no dijo nada. su bota solo se estampo en el pecho del hombre, aparto de un tirón a la mujer y como una energúmena la alejo de su lado. El hombre vocifero solo unas palabras de resistencia, pero Maki no escucho —APARTA TUS MANOS DE MAI HIJO DE PUTA!!— Lo cierto era que Maki había estado fumando peyote y se confundió por el cabello verde de la mujer creyendo que era su hermana muerta.
Su vista se clavo fijamente en ella… —Ma… i… no… no eres ella…— Se dijo balbuceante, mientras soltaba la mano de aquella que libero del agarre del hombre. Sintió el agarre en su camisa cuando vio los ojos furiosos del hombre y detrás de él apareció otro. El batazo le partió la cabeza a Maki y solo exploto un hijo de puta de su boca mientras expulso una llamarada de sangre roja. Casi cayó al suelo, pero el puñetazo no se hizo esperar junto con un rugido de ira desenfrenada —TE SACARE LOS OJOS— ambos cayeron rodando por el suelo y Maki sobre él le dio dos puñetazos en la cara. El primero sobre la ceja y el segundo sobre el labio. Sus dientes se incrustaron dolorosamente en el nudillo de la señora de las escamas.
El otro del bate quiso pegarle nuevamente a Maki, pero rápidamente con su zarpa como una garra de un animal furioso tomo su pierna antes que el le diera un segundo golpe y le hizo caer para lanzarse sobre el también… este era mas fuerte en su tren superior y con un rápido movimiento le hizo rodar por el suelo. Todo tipo de cosas rodaron por el suelo. Sangre, dientes, humillación, lápices dorados, ceniceros, botellas de licor y dolor. Mucho dolor. Esto era un incidente de proporciones para cualquiera, para Maki. Un lunes cualquiera.
El tequila y el vino dulce eran sus preferidos pero los meados siempre le habían espantado. Tenía ganas de partirle la pinta de cerveza en la cabeza al camarero por ofrecerle semejante brebaje salido de los riñones de un Gyojin. —OYE OYE SI TU… basura hijo de puta… ven aquí…— Maki le agarro el brazo al camarero para llevarlo hasta su mesa cuando paso por el pasillo indiferente de todo lo que pasaba a su alrededor. Parecía… ido, como drogado, como pendiente de todo lo que era. El suave color del techo y parecía que comprobaba que efectivamente estaba hecho de techo.
Entonces vio en otra mesa, otro estúpido… sonrió, era un hombre siendo hombre. ¿Ayudar? Claro, una mujer en apuros, una damisela que necesita ser rescatada… ella miro a todos lados, como vislumbrando una capa blanca, un traje azul, cabello rubio y ojos azules en buscar de un beso de una peli… ver… de… he?... Mai… Mai… MAI… Maki se levanta casi tirando los meados que le habían servido… el pan si tiene un peor resultado, en otras circunstancias serviría como arma contundente.
Su camino de furia danzante forjado por el fuego no fue ni seria detenido. Llego hasta donde el desgraciado… no espero nada, no dijo nada. su bota solo se estampo en el pecho del hombre, aparto de un tirón a la mujer y como una energúmena la alejo de su lado. El hombre vocifero solo unas palabras de resistencia, pero Maki no escucho —APARTA TUS MANOS DE MAI HIJO DE PUTA!!— Lo cierto era que Maki había estado fumando peyote y se confundió por el cabello verde de la mujer creyendo que era su hermana muerta.
Su vista se clavo fijamente en ella… —Ma… i… no… no eres ella…— Se dijo balbuceante, mientras soltaba la mano de aquella que libero del agarre del hombre. Sintió el agarre en su camisa cuando vio los ojos furiosos del hombre y detrás de él apareció otro. El batazo le partió la cabeza a Maki y solo exploto un hijo de puta de su boca mientras expulso una llamarada de sangre roja. Casi cayó al suelo, pero el puñetazo no se hizo esperar junto con un rugido de ira desenfrenada —TE SACARE LOS OJOS— ambos cayeron rodando por el suelo y Maki sobre él le dio dos puñetazos en la cara. El primero sobre la ceja y el segundo sobre el labio. Sus dientes se incrustaron dolorosamente en el nudillo de la señora de las escamas.
El otro del bate quiso pegarle nuevamente a Maki, pero rápidamente con su zarpa como una garra de un animal furioso tomo su pierna antes que el le diera un segundo golpe y le hizo caer para lanzarse sobre el también… este era mas fuerte en su tren superior y con un rápido movimiento le hizo rodar por el suelo. Todo tipo de cosas rodaron por el suelo. Sangre, dientes, humillación, lápices dorados, ceniceros, botellas de licor y dolor. Mucho dolor. Esto era un incidente de proporciones para cualquiera, para Maki. Un lunes cualquiera.

![[Imagen: Maki_NNM.gif]](https://sig.grumpybumpers.com/host/Maki_NNM.gif)
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