14-04-2026, 03:03 PM
El joven sargento había dado con una marine que tenía el tipo de carácter que más le agradaba, fiel a sus ideas y que no teme exponer su punto de vista. Muchos sargentos tenían la falsa impresión de tener autoridad total sobre los reclutas por estar un eslabón por encima en la jerarquía, pero en realidad a la hora de organizar tropas y demás, raramente habría un sargento a cargo, normalmente tendría la misma capacidad de decisión en las misiones, pues lo más habitual era que hubiese un contramaestre o comandante organizando las tropas. Bertram acariciaba el pelaje de Rasmussen mientras que con su otra mano se rascaba tras la cabeza en un tic molesto que tenía y a veces le costaba controlar, afortunadamente todavía no le afectó negativamente al no surgir durante una situación delicada o peligrosa, siendo que de hacerlo lo pondría en graves apuros. El joven pelirrojo observaba a su compañera de la marina mientras ella exponía que no le agradaba que estaba siendo usado de esa manera, y no había como hacerla cambiar de opinión ni de hacerla ver que era el propio Rasmussen que insistía en ser de ayuda, casi como si dijera que era la única forma que tenía de ayudar a su compañero.
En el momento que Bertram mencionó su rango en la marina la joven pareció cambiar rápidamente su postura, tomando una postura más firme y recta, la misma que mostró el propio arquero cuando se presentó frente a los superiores en la base G-19 para un entrenamiento contra un marine cuya personalidad no le agradaba para nada al joven pelirrojo, un carácter altanero y narcisista seguramente debido a que su familia impedía que realmente enfrentara dificultades por su influencia en la isla. Eso lo protegía si permanecía allí, pero si era enviado a otro lado su familia no era tan poderosa como para que lo pudiera proteger fuera de esa isla. La joven se presentó como la soldado raso Hrókr Viatrix, llamando señor a Bertram, algo que el joven aun no había experimentado desde que ascendió a sargento. En respuesta a la oferta la joven creía que debido a su comportamiento inicial no sería adecuado que comiera en compañía de un superior al que regañó y se ofreció a pagar por la comida.
-Trehehehehe, descansa soldado, si hasta el momento no dije nada al respecto y la invité a acompañarme indica que no me ha molestado lo que dijo. De hecho, prefiero que los soldados tengan confianza en sí mismos para exponer sus ideas frente a otros, mi rango no hace que mi punto de vista sea absoluto, sir. Como dije mi visión de como tratar a nuestros compañeros animales es idéntico al suyo, no me agradan los que los ven como simples herramientas. Además, personalmente disfrutaría de algo de compañía mientras como, también podríamos hablar más cómodamente sobre nuestra visión de la justicia y lo que nos llevó a tomar el camino de la marina.-
Tras esa respuesta del sargento, el arquero pudo ver como Rasmussen frotaba su cabeza suavemente en el brazo de Viatrix a lo que el joven pelirrojo sonrió y dijo
-Creo que él también quiere que vengas con nosotros.-
En el momento que Bertram mencionó su rango en la marina la joven pareció cambiar rápidamente su postura, tomando una postura más firme y recta, la misma que mostró el propio arquero cuando se presentó frente a los superiores en la base G-19 para un entrenamiento contra un marine cuya personalidad no le agradaba para nada al joven pelirrojo, un carácter altanero y narcisista seguramente debido a que su familia impedía que realmente enfrentara dificultades por su influencia en la isla. Eso lo protegía si permanecía allí, pero si era enviado a otro lado su familia no era tan poderosa como para que lo pudiera proteger fuera de esa isla. La joven se presentó como la soldado raso Hrókr Viatrix, llamando señor a Bertram, algo que el joven aun no había experimentado desde que ascendió a sargento. En respuesta a la oferta la joven creía que debido a su comportamiento inicial no sería adecuado que comiera en compañía de un superior al que regañó y se ofreció a pagar por la comida.
-Trehehehehe, descansa soldado, si hasta el momento no dije nada al respecto y la invité a acompañarme indica que no me ha molestado lo que dijo. De hecho, prefiero que los soldados tengan confianza en sí mismos para exponer sus ideas frente a otros, mi rango no hace que mi punto de vista sea absoluto, sir. Como dije mi visión de como tratar a nuestros compañeros animales es idéntico al suyo, no me agradan los que los ven como simples herramientas. Además, personalmente disfrutaría de algo de compañía mientras como, también podríamos hablar más cómodamente sobre nuestra visión de la justicia y lo que nos llevó a tomar el camino de la marina.-
Tras esa respuesta del sargento, el arquero pudo ver como Rasmussen frotaba su cabeza suavemente en el brazo de Viatrix a lo que el joven pelirrojo sonrió y dijo
-Creo que él también quiere que vengas con nosotros.-

