[EVENTO CAMBIO ZONA] El punto de no retorno; Parte 3 (GRUPO 2)
#44
Al no recibir respuesta, vuelvo a guardar a Carlos. Tras varios segundos de mirada analítica en los que aproveché para limpiar la sangre de mi espada con el pañuelo azul que aún guardaba en mi bolsillo, una finísima línea se me hace visible bajo la nieve. Al acercarme y removerla, descubro que es mucho más grande y profunda de lo que parecía en realidad. El rostro se me ilumina de inmediato.

―¡Chicos!

Los llamo al mismo tiempo que me pongo de pie y miro para atrás, buscándolo, pero mis ojos se encuentran con la escurridiza tela moviéndose zigzagueante hasta la pared en la que ocurrió la explosión.

Lo hemos perdido… y, a decir verdad, era imposible atraparlo con esa velocidad. ¿Realmente lo necesitábamos? Esperaba que lo del escáner ocular no fuera verdad, porque si no… No, no, pensaremos en eso después. Vuelvo a mi forma normal y guardo el pañuelo ensangrentado en el bolsillo opuesto al que está mi Den Den Mushi.

―Chicos, ¡creo que la he encontrado! ―aviso envainando, tratando de animarlos―. Es muy grande y hay mucha nieve, voy a necesitar ayuda para…


Tic, tac, tic, tac, tic, tac…

La sonrisa se esfuma de inmediato, mis orejas erguidas y el corazón al triple ritmo de cada click. Puedo sentir los engranajes moviéndose en el interior del collar. Es imposible que los demás no lo estén escuchando esta vez.

Las luces agonizan y queda apenas una luz naranja sobre una puerta oculta hasta entonces. Temerosa de quedarme sola, salto de inmediato de la plataforma y me uno a donde se encuentra el resto del grupo, con la mano de mi pulsera buscando el colgante de mis padres bajo la chaqueta.

Una voz. Una cínica felicitación. ¡¿Un concurso en el que el premio es la esclavitud?! Coacción vestida de elección. ¡Otra forma de la misma propuesta de Arnold al principio del combate! Un minuto. Una sentencia. «¡¿Eliminado?!». “Gracias por vuestra colaboración”. Los puños se me cierran de inmediato. No hay tiempo para pensar de más.

Mientras escuchaba, mil pensamientos y sentimientos se mezclaban a la vez.

Ritsu, Sandy y su pequeño, Dimitri, Kael, Choi… Noto la pulsera contra mi pecho. «Siento no haber podido ayudarte a cumplir nuestro sueño, Shin, pero sé que Kazan lo cumplirá en mi lugar». Él es buena persona: Shin lo dijo y yo lo he comprobado. Nos ha protegido a todas. Miyori, nada más despertar, ya preguntó si estábamos todos bien sin saber nada de nosotros. También es buena persona y gentil. Son como Uker. De Melly no sé qué pensar; es fuerte, pero parece ocultar mucho bajo su superficie. No voy a proponer que se quede otro, y más si no sé si es mala persona. Una pena que jamás pueda llegar a conocerla más…

No, estoy donde debo estar. Iba a ser esclava cuando era un bebé y solamente fui libre porque alguien se apiadó de mí. Mi sueño era ser marine para cambiar la ley desde dentro y acabar con la esclavitud. Voy a quedarme y a cumplir con ese cometido que yo misma me impuse. Si mi vida puede servir para eso, no me importa si con ello salvo a tres.

Ojalá pudiera pedirles que devolvieran a Ritsu mi colgante, pero me da miedo quién nos podría estar escuchando… Quizás sea mejor así...

―Nuestros números, de mayor a menor, son estos ―informo, haciendo uso de mi buena memoria, en cuanto la grabación deja de hablar―: Melly, Miyori, yo… y Kazan. ―Sí, dije sus nombres. No hay tiempo que perder y ahora ya no importa nada.

Al menos, hasta que el wotan se propone. Lo miro con los ojos muy abiertos y el corazón a mil.

―¡No, claro que no! ―exclamo de inmediato, interrumpiéndolo cuando dice que el número más bajo es el suyo, que el no apto es él y que es una elección fácil―. ¡Kazan, tienes que seguir luchando por liberar esclavos! ¡Hay otros que necesitan que los protejas igual que a nosotros! ¡Nuestros compañeros! ¡Los civiles del ferry! ¡Los niños, los ancianos, todos! ―Intenté gritar por encima de su voz, algo imposible por su tamaño, pero no me rendí, dando un par de pasos hacia la puerta, con la mano en el pecho, temblando entre el frío y la impotencia―. ¡Yo, Nyra Kuroshiro, setecientos siete, marine! ¡Habéis visto el combate! ¡Todos han protegido o atacado mejor que yo! ¡La música de Miyori nos ha hecho combatir mejor! ¡Yo soy la menos apta! ―exclamo con voz quebrada.

No, apenas tenemos un minuto, ¡no dejaré que se entregue, aunque tenga que seguir interrumpiéndolo hasta que se acabe el tiempo!


Informe de la Marina
[Imagen: bskx3zy.jpeg]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 1254 + 0 = 1254
Energia: 828 + 18 = 846
Espiritu: 159 + 0 = 159


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RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El punto de no retorno; Parte 3 (GRUPO 2) - por Nyra Kuroshiro - 15-04-2026, 04:07 PM

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