15-04-2026, 04:29 PM
Mahou está sentada sobre la barandilla, con la vista enfocada en sus piernas meciéndose hacia adelante y atrás al ritmo en el que las olas iban hacia la orilla y regresan al mar, pero nunca se alzaba para ver por última vez aquella gran isla, porque no quería que esta fuera la despedida, o al menos, no quería que fuera de este modo.
Cuando fue hacia su camarote para asegurarse de que todas sus pertenencias estén a bordo del Wu Wei, el silencio que yacía en las cubiertas resultaba ensordecedor. Por cada puerta que atraviesa, un rostro diferente pasa por su mente, cada uno que le había tomado un buen tiempo para reconocer, y que ahora solo podía ver en su memoria, porque a pesar de que su viaje apenas esté empezando, ya había formado recuerdos de gran valor.
Pero, así como puede tener bonitos recuerdos, los malos momentos también se dejaban ver, como aquella catastrófica llegada a la Grand Line, o la desaparición de sus compañeros en esta última isla, a lo cual su mente probablemente la esté protegiendo de bloquearle estos recuerdos a modo de protección, y así, nunca sabrá qué fue lo que les pasó realmente, entonces termina atándose a la idea de que ellos aún se encuentran en la isla.
— ¿Por qué no podemos esperar a que regresen-uki...? — dice para si misma en un atisbo de esperanza bastante ciega, tratando de mantenerse positiva hasta el final, porque es capaz de esperar durante años por alguien que jamás va a regresar. Evidentemente, aún tiene mucho por aprender, pero de todas maneras no era algo que discutía con sus compañeros, porque ya no quería llevarles la contraria, tan solo exteriorizaba su disconformidad de una manera un tanto infantil, como cuando llegó el momento que tanto quería atrasar.
Zhang hizo la pregunta definitiva para abandonar la isla, '¿Todo listo, para zapar?', a lo que Mahou solo se cruzó de brazos y rodeó su cintura con la cola, mantuvo esta postura incluso cuando vio la reverencia del burro — Yo sí preparé mis cosas, pero no todos-uki... — dijo con un tono bajo, como toda joven inmadura con sus indirectas, esta vez en referencia a los compañeros que aún faltan por llegar, o que al menos ella asegura que en cualquier momento lo harán. Mahou puede ser tan optimista como ella desee, pero si hay algo que aún le falta por aprender, es saber cuándo dejar ir algo que jamás va a llegar.
Y fue ahí cuando sintió una caricia sobre su cabello acompañada de la seguridad que le transmite Bai con sus palabras, con ello, supo que no es momento para seguir lamentándose. — Lo lamento...-uki, yo... — cerró los ojos por unos segundos, y Esbozó la mejor sonrisa que pudo permitirse en un momento así, y miró de regreso a sus dos compañeros. — ¡Yo también quiero ayudar en lo que sea, solo díganlo y lo haré-uki! —
Cuando fue hacia su camarote para asegurarse de que todas sus pertenencias estén a bordo del Wu Wei, el silencio que yacía en las cubiertas resultaba ensordecedor. Por cada puerta que atraviesa, un rostro diferente pasa por su mente, cada uno que le había tomado un buen tiempo para reconocer, y que ahora solo podía ver en su memoria, porque a pesar de que su viaje apenas esté empezando, ya había formado recuerdos de gran valor.
Pero, así como puede tener bonitos recuerdos, los malos momentos también se dejaban ver, como aquella catastrófica llegada a la Grand Line, o la desaparición de sus compañeros en esta última isla, a lo cual su mente probablemente la esté protegiendo de bloquearle estos recuerdos a modo de protección, y así, nunca sabrá qué fue lo que les pasó realmente, entonces termina atándose a la idea de que ellos aún se encuentran en la isla.
— ¿Por qué no podemos esperar a que regresen-uki...? — dice para si misma en un atisbo de esperanza bastante ciega, tratando de mantenerse positiva hasta el final, porque es capaz de esperar durante años por alguien que jamás va a regresar. Evidentemente, aún tiene mucho por aprender, pero de todas maneras no era algo que discutía con sus compañeros, porque ya no quería llevarles la contraria, tan solo exteriorizaba su disconformidad de una manera un tanto infantil, como cuando llegó el momento que tanto quería atrasar.
Zhang hizo la pregunta definitiva para abandonar la isla, '¿Todo listo, para zapar?', a lo que Mahou solo se cruzó de brazos y rodeó su cintura con la cola, mantuvo esta postura incluso cuando vio la reverencia del burro — Yo sí preparé mis cosas, pero no todos-uki... — dijo con un tono bajo, como toda joven inmadura con sus indirectas, esta vez en referencia a los compañeros que aún faltan por llegar, o que al menos ella asegura que en cualquier momento lo harán. Mahou puede ser tan optimista como ella desee, pero si hay algo que aún le falta por aprender, es saber cuándo dejar ir algo que jamás va a llegar.
Y fue ahí cuando sintió una caricia sobre su cabello acompañada de la seguridad que le transmite Bai con sus palabras, con ello, supo que no es momento para seguir lamentándose. — Lo lamento...-uki, yo... — cerró los ojos por unos segundos, y Esbozó la mejor sonrisa que pudo permitirse en un momento así, y miró de regreso a sus dos compañeros. — ¡Yo también quiero ayudar en lo que sea, solo díganlo y lo haré-uki! —
Mahou Chikao
¡DIVERSIÓN Y ÁNIMO!
? La Intrépida Sakura
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?Nv.10 — Espíritu Alegre
