Lunas Gemelas [Entrenamiento- Presente Relativo]
#9
Cuando comprobó que Moja agitaba la cabeza, sorpendido por la acción de sus avispas, Kibai sonrió, orgulloso de sus pequeñas combatientes. Aunque comerse aquella extraña fruta de camino a los Cabos Gemelos le había privado del gran placer que le suponía nadar, lo cierto era que sus nuevas habilidades habían resultado ser sumamente útiles, y le habían salvado la vida en más de una ocasión.

Notando como las fuerzas empezaban a fallarle, el mink relajó los músculos, dejando que las últimas chispas de Electro abandonasen su piel. De repente, el cansancio de todo el combate pareció asaltarle de golpe. El mundo a su alrededor, sin la percepción aumentada y la movilidad del Electro, parecía apagado y falto de vida. Había pasado tanto tiempo canalizandolo, que el volver a su estado normal se le hacía extraño.

Moja, enfrente de él, aún en forma Sulong, empleó una flecha vectorial para acelerar su embestida, convirtiéndose en un borrón que de nuevo Kibai no puedo ni ver, apareciendo delante de él, golpeándolo dos veces en el estómago, haciendo que el aire se le escapase de sus pulmones. La diferencia de tamaño era ahora notable, y los golpes de Moja calambraron el torso de Kibai, enviando corrientazo mucho menos placenteros que los de su propio Electro a traves de su pecho y abdomen. Apretando los dientes para sobreponerse al dolor, el mink captó por el rabillo del ojo como cuatro flechas vectoriales surgían a cada lado de Moja, buscando confluir en su espalda.

—  El Aro Aro Cross de nuevo...

Sin embargo, ya no tenía la energía del Electro, no podía moverse como de costumbre. Con una sombría resignación, Kibai decidió aceptar el mal menor a cambio de mantenerse en pie. Realizando un giro horizontal sobre su propio eje, hizo chocar a Raimei contra las dos flechas que amenazaban la parte superior de su espalda, desviándolas a un lado, dónde se incrustaron en el suelo levantando una oleada de nieve pulverizada. Sin embargo, apenas tuvo tiempo de alegrarse de su exito, pues un fuerte golpe en su secicón lumbar le indicó que el segundo Aro Aro Cross había impactado.

Kibai aterrizó de nuevo sobre sus piernas, balanceandose de lado a lado mientras la combinación del dolor de los golpes de Electro y el Aro Aro Cross convertían cada nueva respiraciónen un suplicio. Para mas inri, los tres agujeros de su pecho seguían sangrando, aunque la tensión de los músculos parecía haber contenido en un principio una profusión excesivamente preocupante.

Jadeando pesadamente en oleadas de vapor, Kibai enfocó de nuevo la vista en su rival, que se había posicionado de nuevo a diez metros de él.

—  Esto está siendo demasiado bueno, compañero. Confieso que por mi no terminaría nunca. Pero tengo que darte un consejo, si me lo permites...

Kibai levantó la mano libre en el aire, y la bajó con un nuevo chasquido de dedos que resonó intensamente en la noche de Drum.

—  Estás tan centrado en mi que te has olvidado de ellas!

Las avispas, agazapadas aún sobre la nuca de Moja tras haber inoculado su veneno, reaccionaron al sonido de Kibai, y, siguiendo el mensaje de su hermana que se les había unido en el anterior intercambio, clavaron de nuevo sus aguijones en la piel del mink, enviando una oleada de calor sofocante a través de sus venas.

Kibai no se quedó a esperar el resultado: aún sin el Electro, continuaba siendo un guerrero mink de Zou, y el espadachín de la División 60. Apretando los dientes para ignorar el dolor de su pecho, cruzó de un salto la distancia que lo separaba de Moja, trazando un nuevo giro en horizontal, combinando dos tajos ascendentes en forma de X sobre el pecho de Moja.

¡¡¡GETSUI ZANGEKI!!!

Aterrizando sobre sus pies, Kibai apoyó su otra mano sobre el pomo del bokken alineando la espada en horizontal, aputando justo al centro de la X que los golpes del Getsui Zangeki habían trazado en la piel de su adversario como una gigantesca diana. Con un alarido final, Kibai asestó una estocada apoyando todo su peso en la espada, golpeando con la punta redondeada justo en el plexo solar de Moja.

Retrocediendo apenas un paso, Kibai se apoyó en el Bokken, clavando la punta en la nieve.

—  Desde luego, amigo mío, que pena que se estén perdiendo esto, nos habrían ascendido solo por como hemos luchado esta noche! Si te empleas aunque solo sea la mitad de a fondo contra esa sanguijuela asquerosa de Wasow la próxima vez que nos encontremos, no vamos a tener ni para empezar!!

La Caja de Pandora
[Imagen: gvCFAP2.png]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 1428 - 850 = 578
Energia: 213 - 70 = 143
Espiritu: 805 + 0 = 805


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RE: Lunas Gemelas [Entrenamiento- Presente Relativo] - por Kibai - 15-04-2026, 07:08 PM

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