17-04-2026, 02:55 AM
El joven pelirrojo se encontraba feliz de haber salido de esa isla de lagartos, calor y malos recuerdos, entre el intento fallido de arresto por intervención de una fuerza claramente superior a ellos, la muerte de Flora delante de sus ojos pese a que ella misma se había redimido y estaba dispuesta a alistarse a la marina para ganarse la vida sin tener que asesinar cruelmente a otros ni tener un ingreso poco estable como lo era el vivir de la cacería, y finalmente el que la zona entera le recordara tremendamente el bosque donde crecía y le hiciera pensar continuamente en que si hubiera vuelto antes del bosque podría haber salvado aunque fuese a Titta hacía que estar en la isla le resultase pesado a veces. Raras veces eran en las que se veía al joven tan sonriente y despreocupado, dejando que la alegría le invada, pero entre ver a su fiel compañero Rasmussen disfrutando de un clima idóneo para él y haber podido ubicar algunas tiendas que le eran de interés, además de que los climas fríos le daban un material que en Little Garden era más complicado de conseguir, pieles hechas para aguantar mejor el frío. Cuando el joven llegó a la zona donde se encontraban sus compañeros mencionó a los minks que ignoraran la jerarquía por una noche, que mientras estuviesen fuera de servicio eran compañeros y los cargos no afectaban.
Lo que más extrañó al arquero fue que precisamente Stroud, el miembro más estricto con la normativa, el protocolo y su riguroso y religioso respeto por la jerarquía, fuese quien diese apoyo a un marine con una mentalidad más abierta y flexible, siendo alguien que claramente respetaba las jerarquías bajo enseñanzas de su abuelo, un cazador experimentado y soldado retirado, pero que prefería tratar a los miembros bajos sus órdenes como compañeros y no subordinados, logrando que siguieran sus indicaciones por respeto y no solamente por obligación. A sus ojos, si ganaba el respeto de los que estaban a sus órdenes, inevitablemente estos harían caso a sus indicaciones con mayor facilidad y menos reticencia, pues para ganar su respeto uno debe tratarlos como algo más que simples soldados o herramientas, son personas con familias y sueños. Cuando logras que vean que te preocupa su bienestar y que regresen a salvo, la inmensa mayoría te apoyará y te seguirá por voluntad propia más que por obligación.
Mientras Stroud terminaba de prepararse su pipa de tabaco y Kibai bebía su leche la mesa se encontraba en silencio, ninguno hablaba, aunque el joven de ojos rojos no era alguien a quien le molestara realmente un momento de silencio. Durante ese tiempo el joven simplemente tomó un trago del hidromiel que le sirvieron, notando en seguida el toque a frutas silvestres y menta en el sabor algo que le sacó una sonrisa pues era exactamente como su abuelo tomaba el hidromiel. Ante la pregunta de Stroud el mink respondió con calma, mencionando su punto de vista a la vez que tomaba unos dados para participar en una especie de juego que el arquero reconoció en seguida cuando vio la apuesta y que repartió dados a todos los presentes, para que lanzaran al mismo tiempo. Bertram dejó su jarra de hidromiel a un lado mientras se rascaba tras la cabeza con la mano libre antes de tomar los dados y jugar con ellos mientras sacaba sus 10 berries para dejarlos junto a las apuestas ya puestas. Bertram lanzó los dados junto a sus compañeros, observando atentamente el movimiento de todos los conjuntos de dados hasta que se detuvieron, momento en el que el joven sonrió y dijo
-Vaya, parece que la suerte me sonrió.Respecto a la pregunta que hiciste Stroud, ando dando unos últimos detalles a unas ideas que tengo para creaciones varias, terminé de forjar unas cuantas cosas y ahora ando trabajando en el diseño de un par de guantes que mejoren mi manejo del arco, quiero ser algo más diestro en mis disparos para mejorar mi desempeño en combate sir. Al mismo tiempo no me vendría mal un pequeño entrenamiento para poner a prueba mis capacidades actuales, pero eso será otro día, esta noche es para descansar. ¿Tienes algo planeado para cuando no estés de servicio o improvisarás sobre la marcha Stroud?-
Tras eso recogió los dados para juguetear con ellos suavemente mientras esperaba la hora de la siguiente ronda o ver qué decidían los demás hacer respecto al juego.
Lo que más extrañó al arquero fue que precisamente Stroud, el miembro más estricto con la normativa, el protocolo y su riguroso y religioso respeto por la jerarquía, fuese quien diese apoyo a un marine con una mentalidad más abierta y flexible, siendo alguien que claramente respetaba las jerarquías bajo enseñanzas de su abuelo, un cazador experimentado y soldado retirado, pero que prefería tratar a los miembros bajos sus órdenes como compañeros y no subordinados, logrando que siguieran sus indicaciones por respeto y no solamente por obligación. A sus ojos, si ganaba el respeto de los que estaban a sus órdenes, inevitablemente estos harían caso a sus indicaciones con mayor facilidad y menos reticencia, pues para ganar su respeto uno debe tratarlos como algo más que simples soldados o herramientas, son personas con familias y sueños. Cuando logras que vean que te preocupa su bienestar y que regresen a salvo, la inmensa mayoría te apoyará y te seguirá por voluntad propia más que por obligación.
Mientras Stroud terminaba de prepararse su pipa de tabaco y Kibai bebía su leche la mesa se encontraba en silencio, ninguno hablaba, aunque el joven de ojos rojos no era alguien a quien le molestara realmente un momento de silencio. Durante ese tiempo el joven simplemente tomó un trago del hidromiel que le sirvieron, notando en seguida el toque a frutas silvestres y menta en el sabor algo que le sacó una sonrisa pues era exactamente como su abuelo tomaba el hidromiel. Ante la pregunta de Stroud el mink respondió con calma, mencionando su punto de vista a la vez que tomaba unos dados para participar en una especie de juego que el arquero reconoció en seguida cuando vio la apuesta y que repartió dados a todos los presentes, para que lanzaran al mismo tiempo. Bertram dejó su jarra de hidromiel a un lado mientras se rascaba tras la cabeza con la mano libre antes de tomar los dados y jugar con ellos mientras sacaba sus 10 berries para dejarlos junto a las apuestas ya puestas. Bertram lanzó los dados junto a sus compañeros, observando atentamente el movimiento de todos los conjuntos de dados hasta que se detuvieron, momento en el que el joven sonrió y dijo
-Vaya, parece que la suerte me sonrió.Respecto a la pregunta que hiciste Stroud, ando dando unos últimos detalles a unas ideas que tengo para creaciones varias, terminé de forjar unas cuantas cosas y ahora ando trabajando en el diseño de un par de guantes que mejoren mi manejo del arco, quiero ser algo más diestro en mis disparos para mejorar mi desempeño en combate sir. Al mismo tiempo no me vendría mal un pequeño entrenamiento para poner a prueba mis capacidades actuales, pero eso será otro día, esta noche es para descansar. ¿Tienes algo planeado para cuando no estés de servicio o improvisarás sobre la marcha Stroud?-
Tras eso recogió los dados para juguetear con ellos suavemente mientras esperaba la hora de la siguiente ronda o ver qué decidían los demás hacer respecto al juego.
GYP

