19-04-2026, 04:38 AM
Me considera una chica fuerte, decidida y a la vez hermosa, pero basto con estar delante de aquel gigante para darme cuenta de que todas mis certezas comenzaban a tambalearse. Había algo en su presencia que desordenaba mis propios estándares, realmente me hacia dudar de mi inquebrantable espíritu. Pero esas emociones y pensamientos se vinieron abajo cuando note que el gigante logro interpretar mis señales que, aunque eran topes y quizás demasiado bruscas. Sentí un alivio cuando me correspondió con una sonrisa. Por un instante pensé que ese gesto sería el inicio de una buena amistad o encuentro como si hubiéramos estado destinados a conocernos de esta forma. Moviéndose con cautela y naturalidad, para él era simplemente moverse, pero para mí cada uno de sus movimientos se sentía como riesgo, como si en cualquier momento fuera a caer de entre su mano. Por puro instinto me aferre a uno de sus dedos, abrazándolo con fuerza buscando una mejor estabilidad. Su dedo índice se convirtió en una especie de refugio improvisado, una almohada a la que me sujete con todo lo que tenía.
¡Si…me entend…espera! – Mi voz se quebró de pronto presa del desconcierto -¡Pedazo de montaña ¿¡a dónde vas!?! – Exclame tan pronto me di cuenta que nos alejábamos de la orilla. Un nudo se formo en mi garganta, trague con dificultad mientras mi mente me traicionaba, comenzando a tejer los peores escenarios posibles. ¿Y si esa sonria no era mas que una mascara? ¿Y si realmente era un monstruo? ¿Quizas podría ser hasta sadico?.
Mis ojos siguieron su movimiento con inquietud. Entonces, sin previo aviso, se inclinó ligeramente, extendiendo el brazo libre para recoger su caña de pescar. Volvió a erguirse con naturalidad, como si nada pasara -Ah… ya entendí - murmuré, dejando escapar un suspiro tembloroso. -Solo querías tu caña…- El alivio tranquilizo mi pobre corazón. Pero en un parpadeo, los colores abandonaron mi rostro, dejándome completamente pálida. --*¡Me usará de carnada!* - El pensamiento irrumpió con violencia, helándome por dentro. La angustia se apoderó de mí, apretando mi pecho mientras volvía a tragar saliva. Mis manos pequeñas y frágiles se aferraron con más fuerza a sus dedos, como si de ello dependiera mi existencia. Cerré los ojos con fuerza por el suspenso, No quería ver. No quería saber, Solo sentí cómo reanudaba su andar.
Logre sentir como su mano descendía de manera leve, haciéndome temblar en el descenso. Cuando se detuvo, me aferre aun mas -¡No!- grite como una niña pequeña. Pero en esos breves segundos de silencio; reuní el valor para mirar que es lo que realmente estaba pasando. Su mano estaba casi tocando la tierra, sin pensarlo me solté de su dedo y salte al suelo. Aunque el mismo temor me hizo caer sentada, dejándome confundida e inquieta, Por otra parte él volvió como si nada a su antigua posicion, agitando la caña con tal fuerza que los arboles se mecían a su paso, retomo la rutina con total normalidad dejándome perpleja y mas confundida que antes. Solo era un gigante pasando un día común y salvando a una loca. Me sonroje levemente; realmente había exagerado pero no podía evitar ser directa. Cuando estaba a punto de disculparme, note que me miraba de reojo, frunci el ceño al reconocer esa mirada -Cuidado hacia donde miras eh…- amenace sin rodes, aunque enseguida suspire con pesadez mientras lo observaba desde abajo; me había salvado la vida, a pesar que fue él mismo quien me puso en esa situación.
Oye gradulon – Alce la voz con la esperanza de que pudiera escucharme, si lograba volver a captar su atención señalaria directamente mi torso -¿Desde ahí puedes ver un vestido rojo o una sombrilla? – pregunte con la esperanza de que me pudiera ayudar a encontrar mis objetos perdidos. Me tomaría todo el día buscar mis pertenencias entre las copas de los arboles.

![[Imagen: firmakagura.gif]](https://i.ibb.co/RpjVZL6m/firmakagura.gif)