20-04-2026, 02:19 PM
Era casi imposible cumplir con sus peticiones pues había llegado apenas se le fue notificado y el tiempo que le demoró en caminar toda la ruta, lo más pronto que habría podido llegar sería si corriera, pero no le pareció prudente cansarse antes de empezar con el trabajo, además siempre se debe de mantener la calma. Sin embargo esos pensamientos no saldrían a la luz, a menos que fuese capaz de leer la mente, a pesar de ser ella un soldado de su mismo rango, para él se merecía su debido respeto pues está dando instrucciones y siguiendo una cadena de mando que la lleva a ser superior a él en ese momento, al menos es lo que cree, pues además lleva más tiempo en la marine que él como para poder empezar a discutir o a llevarle la contraria a sus compañeros.
Su respuesta fue un sutil movimiento vertical de cabeza, aceptando su regaño, o lo que haya sido esas palabras, como si las fuera a tomar en cuenta, y probablemente lo haría solamente dentro de lo posible y sin sacrificar su seguridad.
Escuchó con total atención el informe de su misión mientras analizaba con cuidado palabra a palabra la información hasta que haya terminado de hablar. Una misión de interrogación, sacarle información de lo que sea que se esté llevando a cabo, según palabras de ella un atraco, a quién o qué no lo sabía aún pues no está informado, tomó el documento para leerlo y la cara que hizo cuando notó que no entendió nada, alzó la mirada hacia ella con un "esto es una broma" en sus ojos, pero no se atrevió a decirlo en voz alta, y justo cuando iba a decir algo, un estruendo le hizo girar su cabeza.
Apareció otro hombre con un curiosa actitud, asintió con la cabeza ante su "¿entonces eres tú?" sea lo que sea que significase esa frase, tal vez se refiere a que era él a quién llamaron, pero pues era más que obvio, sea lo que sea que él quisiese como respuesta, no obtuvo ninguna más que el movimiento de cabeza, demasiado descortés para poder responder, aunque fuese su superior, y bueno en su caso cualquier persona era superior a él, hasta el que limpia los baños.
—Si señor, cumpliré sus expectativas, déjalo en mis... manos...— ¿se fue antes de que pudiera terminar de responder?
En fin, volvió de nuevo hacia la chica y guardó el informe en el bolsillo de su gabardina que lleva colgando de sus hombros, sobrepuesto.
—Me voy a cumplir con mi tarea, esperen buenas noticias.—
Sin más que agregar, salió del lugar en el que estaba para dirigirse hacia los calabozos donde se supone que está el prisionero, sus pasos eran rápidos y directos con zancadas largas pero sin llegar a lo que se considera como trote, como el que tiene prisa pero manteniendo la seguridad. Avanzó por los pasillos hasta llegar a su destino, saludando con una seña a cada individuo con el que se cruzara para mantener el respeto y la cordialidad, además de ir conociendo a sus compañeros y ver cuántos eran lo suficientemente cordiales y amables para devolverle el saludo y quién por el contrario lo ignoraría o peor, lo miraría con desprecio, claro sin quejarse ni detenerse en el camino.
Una vez en los calabozos, se detuvo a informar de su misión y dar los datos de su identidad para progresar, espera que no le sea difícil acceder al prisionero y supieran de su tarea para no ponerle peros y poder ingresar para empezar a entablar la debida conversación que tanto se espera. Se preparó haciendo relajar la tensión en sus hombros con unos ligeros movimientos y masajes en ellos para terminar relajando los dedos de sus manos con unos traqueteos, manos a la obra...
Su respuesta fue un sutil movimiento vertical de cabeza, aceptando su regaño, o lo que haya sido esas palabras, como si las fuera a tomar en cuenta, y probablemente lo haría solamente dentro de lo posible y sin sacrificar su seguridad.
Escuchó con total atención el informe de su misión mientras analizaba con cuidado palabra a palabra la información hasta que haya terminado de hablar. Una misión de interrogación, sacarle información de lo que sea que se esté llevando a cabo, según palabras de ella un atraco, a quién o qué no lo sabía aún pues no está informado, tomó el documento para leerlo y la cara que hizo cuando notó que no entendió nada, alzó la mirada hacia ella con un "esto es una broma" en sus ojos, pero no se atrevió a decirlo en voz alta, y justo cuando iba a decir algo, un estruendo le hizo girar su cabeza.
Apareció otro hombre con un curiosa actitud, asintió con la cabeza ante su "¿entonces eres tú?" sea lo que sea que significase esa frase, tal vez se refiere a que era él a quién llamaron, pero pues era más que obvio, sea lo que sea que él quisiese como respuesta, no obtuvo ninguna más que el movimiento de cabeza, demasiado descortés para poder responder, aunque fuese su superior, y bueno en su caso cualquier persona era superior a él, hasta el que limpia los baños.
—Si señor, cumpliré sus expectativas, déjalo en mis... manos...— ¿se fue antes de que pudiera terminar de responder?
En fin, volvió de nuevo hacia la chica y guardó el informe en el bolsillo de su gabardina que lleva colgando de sus hombros, sobrepuesto.
—Me voy a cumplir con mi tarea, esperen buenas noticias.—
Sin más que agregar, salió del lugar en el que estaba para dirigirse hacia los calabozos donde se supone que está el prisionero, sus pasos eran rápidos y directos con zancadas largas pero sin llegar a lo que se considera como trote, como el que tiene prisa pero manteniendo la seguridad. Avanzó por los pasillos hasta llegar a su destino, saludando con una seña a cada individuo con el que se cruzara para mantener el respeto y la cordialidad, además de ir conociendo a sus compañeros y ver cuántos eran lo suficientemente cordiales y amables para devolverle el saludo y quién por el contrario lo ignoraría o peor, lo miraría con desprecio, claro sin quejarse ni detenerse en el camino.
Una vez en los calabozos, se detuvo a informar de su misión y dar los datos de su identidad para progresar, espera que no le sea difícil acceder al prisionero y supieran de su tarea para no ponerle peros y poder ingresar para empezar a entablar la debida conversación que tanto se espera. Se preparó haciendo relajar la tensión en sus hombros con unos ligeros movimientos y masajes en ellos para terminar relajando los dedos de sus manos con unos traqueteos, manos a la obra...
