[FIC|Pasado] Robando antes del Delirio.
#1
Dia 39 de Verano, Año 17, Pueblo de Baquella. Isla Baterilla. 

Un día antes de zarpar hacia el parque de atracciones, nuestro barco ya había atracado en la isla de Baterilla. No lo pensé demasiado, en cuanto tuvimos permiso, simplemente bajé, no era por curiosidad, bueno, no solo por eso. Era más bien esa sensación que me pica por dentro cuando llevo demasiado tiempo sin trabajar. —Glup—Sabía perfectamente que no me necesitaban. Dharma estaría en lo suyo, Sanemi vigilando como siempre, Tensui encerrado entre metal y calor en su taller, y el doctor Bonez, bueno, seguro terminaría en algún bar, ganándole dinero a medio mundo con esa cara de no haber roto nunca nada.
 
Yo, en cambio, tenía otras prioridades. Caminé sin rumbo fijo al principio, dejándome llevar por las calles de la isla, observando, oliendo el ambiente, midiendo a la gente sin que lo notaran. Baterilla no parecía especial a simple vista, pero ninguna ciudad lo es hasta que sabes dónde mirar y yo sé mirar, mis ojos recorrían bolsillos, manos, gestos quién guarda, quién presume, quién descuida, porque al final, todos tienen algo que perder, solo hay que encontrar el momento exacto para quitárselo. —A ver qué me ofreces —murmuré para mí misma, con una sonrisa apenas marcada, porque los ladrones no paseamos, exploramos y yo ya estaba empezando a sentir ese cosquilleo, esa necesidad de encontrar algo, lo que sea, que valga la pena.
 
Un grupo de gente saliendo de un bar hizo que mis ojos se abrieran apenas, lo justo para que la idea encajara sola. Borrachos, riéndose alto, tropezando entre ellos, perfecto. No hacía falta ni pensarlo demasiado. Me acerqué caminando como si nada, sin mirarlos directamente, con ese aire de chica distraída que no sabe muy bien por dónde va. Un paso mal medido, un pequeño giro y choque con el grupo, el contacto fue suficiente. Mis tentáculos se movieron rápidos, casi invisibles, deslizándose entre bolsillos y telas con una precisión que ya ni tengo que pensar. Carteras, unas cuantas monedas, un par de berries sueltos, poco, pero fácil. Siempre es más sencillo con borrachos, el alcohol les apaga el instinto y les deja el mundo servido en bandeja.
 
—Ay chicos, perdónenme, qué boba —dije al instante, llevándome una mano al pecho y poniendo esa carita de niña buena que tanto funciona, ojos grandes, voz suave e inocente, como si nunca hubiera roto un plato, ni robado media ciudad en una noche. Ellos apenas reaccionaron, entre risas y torpeza, más preocupados por mantenerse en pie que por lo que acababa de pasar. Yo ya me había apartado un par de pasos, con una sonrisita discreta que solo duró un segundo. —Demasiado fácil — murmuré por lo bajo, deslizando el botín con naturalidad, pero eso apenas calentaba, baterilla tenía que ofrecer algo mejor. Me escabullí por el callejón al lado del bar sin mirar atrás. No iba a ser tan tonta como para meterme en el mismo lugar del que acababan de salir mis donantes, así que seguí caminando, ligera, casi dando saltitos mientras el tintineo de las monedas me acompañaba.  Abrí mi bolsito con una naturalidad casi automática y fui guardando el botín, una a una, disfrutando ese pequeño ritual que siempre me calma. No era mucho, pero era mío y ganado con estilo, aunque las carteras, esas no valían la pena, las dejé atrás, tiradas en el callejón, vacías, con sus identificaciones todavía dentro. No soy tan cruel o al menos no innecesariamente, que sepan quiénes son cuando despierten con dolor de cabeza y resaca ya es suficiente castigo.
 
Seguí avanzando, balanceando el bolso con una sonrisa leve, mis ojos atentos, aunque mi actitud dijera lo contrario, porque, aunque pareciera despreocupada, mi mente ya estaba en lo siguiente. —Esto apenas empieza, glup —murmuré, girando ligeramente el cuello para observar mejor la calle que se abría frente a mí, Baterilla todavía no me había mostrado nada interesante, pero yo soy paciente y tengo toda la noche para llevarme un botín, se que cuando algo vale la pena siempre termina apareciendo. Un forcejeo incómodo llamó mi atención, chasqueé la lengua, fastidiada. No soy ninguna santa, ni mucho menos juiciosita como Betty la fea, pero ese tipo de sonido siempre me raspa por dentro.
 
Alcé la mirada, calculé distancias y en un impulso subí a un tejado cercano. Desde arriba, con mejor ángulo, confirmé lo que ya imaginaba, un hombre sujetando a una mujer en un callejón un poco más adelante, tirando de su brazo con una insistencia que no dejaba mucho a la imaginación. —Mierda. — Desvié la mirada un segundo, como si eso fuera a hacer que dejara de importarme, no era mi problema, definitivamente no era mi problema, pero aun así ahí seguía. Apoyé una mano en el borde del tejado, inclinándome lo justo para observar mejor, evaluando la escena con esa mezcla rara entre curiosidad y molestia, porque sí, podía irme, seguir buscando bolsillos fáciles y olvidarme de todo eso, era lo más inteligente, pero en lugar de eso, solté un pequeño suspiro y empecé a moverme por los tejados, acercándome desde arriba con pasos ligeros y silenciosos.
 
—Qué fastidio, glup —murmuré porque al final siempre termino metiéndome donde no me llaman. Me acerqué lo suficiente como para que pudiera escucharme, apoyada con calma en el borde del tejado, como si toda la escena no fuera conmigo. —Oiga, amigo ¿por qué se lleva a mi hermana así? — El tipo se detuvo en seco. Giró la cabeza y me miró con desconfianza, de arriba abajo, evaluando, pero no tardó ni un segundo en responder.
 
—¿Hermana? No se parecen en nada. — Su tono cambió rápido, endureciéndose. —Esta maldita ha intentado robarme. La estoy llevando al cuartel de la marina. —  Mi expresión bueno, fue un poema. Intentó robar y la llevaban como si fuera una criminal peligrosa, casi arrastrándola.  Ladeé la cabeza, bajando del tejado con un movimiento ligero, cayendo al suelo con una suavidad que contrastaba con la tensión del momento, mis ojos pasaron de él a la chica, apenas un segundo lo suficiente.
 
—Mi hermana jamás le robaría a nadie ¿verdad, hermanita? — La sonrisa que mostré fue dulce, casi impecable, mentira tras mentira. Ni la conocía, no sabía quién era, no era mi hermana y si había intentado robarle, sinceramente, no veía el problema. Es más, me parecía hasta lógico, pero eso no importaba, lo que importaba era la historia y ya estaba dentro de ella. Di un paso más cerca, cruzándome apenas entre ambos, como si la reclamara sin hacerlo de forma directa. —Debe haber un malentendido —añadí con suavidad, aunque mis ojos ya no eran tan inocentes —Porque si de verdad estuviera robando, créame, no la habría atrapado tan fácil. — termine diciéndole mientras sostenía su cartera con uno de mis tentáculos.
 
—Maldita, tú también eres una ladrona. — Su enojo fue evidente, pero no útil, en cuanto intentó moverse, mis manos ya habían llegado primero. Neptune apareció en su cuello como si siempre hubiera estado ahí, fría, firme, lo justo para que entendiera sin necesidad de explicaciones. —Evite moverse demasiado, señor a su edad no es muy bueno —dije con una sonrisa apenas torcida, más cínica que amable. Mi mirada no se apartó de él ni un segundo. —Ahora me llevaré a mi hermana y sus pertenencias. Gracias por su contribución totalmente voluntaria. — Deslicé la daga apenas un centímetro, solo uno, pero suficiente para que una fina línea roja apareciera en su piel. La gota de sangre asomó despacio, casi elegante, mientras el hombre se quedaba completamente rígido. El sudor frío le delató más que cualquier palabra.
 
—Eso, así está mejor —murmuré mientras con la otra mano, sin apuro, fui tomando lo que llevaba encima, en sus bolsillos, cinturón, lo que tuviera valor, limpio, rápido, preciso, como siempre, es más ni siquiera parecía un robo, parecía un trámite. Luego, sin dejar de apuntarlo, hice un leve gesto con la cabeza hacia la chica. —Muévete, hermanita, nos vamos de aqui. — Mi tono cambió apenas, más bajo, más directo. —Antes de que me aburra. — Porque si algo tenía claro era que no pensaba quedarme ahí el tiempo suficiente como para que esto se complicara más de la cuenta sino el capitán se enojaría.
[Imagen: Yp0arSh.jpeg]
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[FIC|Pasado] Robando antes del Delirio. - por Melly Jellyfish - 20-04-2026, 06:37 PM

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