16-11-2023, 11:05 PM
Un agudo dolor le sacó de su sueño profundo. Abrió los ojos y se dio cuenta que Sasha le estaba tapando la boca. Frunció el ceño y le lanzó una mirada de advertencia a la muchacha; que rápidamente desapareció al notar que la chiquilla estaba alerta y algo alterada.
"¿Qué habrá pasado?" pensó el gyojin totalmente desconcertado.
Sasha entró para adentro y la oyó soltar algunos improperios, nada fuera de lo habitual, en realidad. Apenas habría dormido dos horas o tres, así que, aún cansado y somnoliento, se acercó al barril de agua que llevaban en la cubierta y sumergió la cabeza en él para lavarse y despejarse.
Atusándose el bigote para secarlo, se encaminó despacio hacia la cocina, de donde, por cierto, salían bastantes gritos y más jaleo del habitual. Eso era ciertamente extraño, así que aceleró el paso para llegar. Abrió la puerta y encontró la escena más surrealista que hubiera podido imaginar. Una muchacha desconocida empapada en café; Sasha con la cara colorada, tapándose los ojos; Tobías pidiendo disculpas una y otra vez a la muchacha desconocida; un mink ornitorrinco que tampoco conocía, y, por último y más sorprendente, a Garnet totalmente desnudo diciendo cosas ininteligibles. Gronn no sabía ni por donde empezar así que dijo lo primero que se le vino a la mente.
-Pero no me jodas Garnet, ¿tan mamao llegaste que no sabes dónde dejaste la ropa? No nos interesa ver el espetec skypiano, gyogyogyogygyo.
Se reía porque no sabía como reaccionar ante aquella escena tan dantesca. Reparando en la muchacha, se acercó a ella y se presentó ofreciéndole ayuda.
-Desconozco que habrá pasado, pero es un gusto que estés aqui. Me llamo Gronn y, como puedes ver, soy un gyojin.
Le tendió la mano amistosamente y se fijó en que tenía manos inusualmente grandes. Reflexionó un instante y, una idea se le pasó por la cabeza que le daba bastante sentido a la escena con la que se había encontrado, pero como no era asunto suyo no dijo nada. Podía ser demasiado embarazoso para alguien y no era de su incumbencia.
Después se giró hacia el mink ornitorrinco y le dijo con una sonrisa.
-Un placer también que estés aquí. No imaginaba conocer a otro mink ornitorrinco, pero aquí nos tienes para lo que nos necesites, amigo; supongo que te trajo Tobías para acá, ¿no?
"¿Qué habrá pasado?" pensó el gyojin totalmente desconcertado.
Sasha entró para adentro y la oyó soltar algunos improperios, nada fuera de lo habitual, en realidad. Apenas habría dormido dos horas o tres, así que, aún cansado y somnoliento, se acercó al barril de agua que llevaban en la cubierta y sumergió la cabeza en él para lavarse y despejarse.
Atusándose el bigote para secarlo, se encaminó despacio hacia la cocina, de donde, por cierto, salían bastantes gritos y más jaleo del habitual. Eso era ciertamente extraño, así que aceleró el paso para llegar. Abrió la puerta y encontró la escena más surrealista que hubiera podido imaginar. Una muchacha desconocida empapada en café; Sasha con la cara colorada, tapándose los ojos; Tobías pidiendo disculpas una y otra vez a la muchacha desconocida; un mink ornitorrinco que tampoco conocía, y, por último y más sorprendente, a Garnet totalmente desnudo diciendo cosas ininteligibles. Gronn no sabía ni por donde empezar así que dijo lo primero que se le vino a la mente.
-Pero no me jodas Garnet, ¿tan mamao llegaste que no sabes dónde dejaste la ropa? No nos interesa ver el espetec skypiano, gyogyogyogygyo.
Se reía porque no sabía como reaccionar ante aquella escena tan dantesca. Reparando en la muchacha, se acercó a ella y se presentó ofreciéndole ayuda.
-Desconozco que habrá pasado, pero es un gusto que estés aqui. Me llamo Gronn y, como puedes ver, soy un gyojin.
Le tendió la mano amistosamente y se fijó en que tenía manos inusualmente grandes. Reflexionó un instante y, una idea se le pasó por la cabeza que le daba bastante sentido a la escena con la que se había encontrado, pero como no era asunto suyo no dijo nada. Podía ser demasiado embarazoso para alguien y no era de su incumbencia.
Después se giró hacia el mink ornitorrinco y le dijo con una sonrisa.
-Un placer también que estés aquí. No imaginaba conocer a otro mink ornitorrinco, pero aquí nos tienes para lo que nos necesites, amigo; supongo que te trajo Tobías para acá, ¿no?
