Cada vez que aquel gigante abría la poca, sus palabras eran totalmente cofundas para mí. Por mas que intentara tratar de entenderle, no podía traducir sus palabras y mucho menos sus acciones, no sabía de qué manera me podía comunicar con esta identidad, pero de algo estaba segura, de cierta forma me entendía o simplemente era una persona muy caballerosa, pues el haberme otorgado su pañuelo para ocultar mi pudor decía mucho de sus atenciones. De pronto comenzó a reírse de una manera tan grave que me hizo cubrir mis orejas para no ser afectada por el eco de su carcajada.
Por alguna rara razón al verlo reírse provocaba que sonriera, ¿Seria su risa contagiosa?, quizás. Ver semejantes dientes resonar uno con otro era algo que no se podía ver en esa escala de magnitud. Antes mis preguntas simplemente encogieron los hombros y sin darme tiempo de replicar, suspiro con pesadez –Pero... -- ¿Acaso se enojó?, no había duda todo de él me parecía una total barbaridad, no lo comprendía y no creo que lo lograría el día de hoy. Sin mas lleve una mano hacia mi frente como si me hubiera rendido, mi cabeza ya no podía procesar más palabras o más métodos para hacer llegar mi comentario.
Entonces senti algo sobre mi cabeza, al elevar la cabeza me asuste al ver su enorme mano casi sobre mi cabeza –ESPE…RA…-- Totalmente temerosa por el repentino acercamiento, de pronto senti que era suspendida del suelo, mi primer instinto fue mover las extremidades como si estuviera peleando con alguien –¡NO!...—Grite como si estuviera a punto de morir pero para mi sorpresa nada de eso paso, pues ahora estaba sentada sobre su hombro derecho, cuando aparto su mano me encontré con aquella gran vista –Ohhh..—Dije tras darme cuenta que estaba a veinte metros sobre el suelo. Pestañee varias veces mientras miraba hacia el horizonte, girando mi rostro para encontrarme ahora con las facciones de aquel gigante, pronuncio unas palabras que nuevamente no logre comprender.
Ahh…montaña…como quisiera entender…-- Dije tras regresar la vista hacia el frente, desde este punto el mar parecía casi como un rio o una laguna, reí levemente ante esa idea –Jajaja…-- pero al bajar la mirada recode las condiciones en las que estaba. Por lo tanto, me moví un poco para ahora enfocarme hacia las copas de los árboles, coloque ambas manos sobre mis cejas para tratar de tener un mejor enfoque, técnicamente a unos treinta o veinte metros podría distinguir mi vestido rosado que parecía ondear como si fuera la bandera nacional de la isla, me sonroje levemente mientras suspiraba. No dude regresar hacia el gigante para llamar su atención agitando los brazos como si fuera un saludo –Oye… ¿Puedes llevarme hacia allá? –Cuestione al momento que apuntaba la copa del árbol, esperando que notara dicha prendar moverse contra el viento.
Por alguna rara razón al verlo reírse provocaba que sonriera, ¿Seria su risa contagiosa?, quizás. Ver semejantes dientes resonar uno con otro era algo que no se podía ver en esa escala de magnitud. Antes mis preguntas simplemente encogieron los hombros y sin darme tiempo de replicar, suspiro con pesadez –Pero... -- ¿Acaso se enojó?, no había duda todo de él me parecía una total barbaridad, no lo comprendía y no creo que lo lograría el día de hoy. Sin mas lleve una mano hacia mi frente como si me hubiera rendido, mi cabeza ya no podía procesar más palabras o más métodos para hacer llegar mi comentario.
Entonces senti algo sobre mi cabeza, al elevar la cabeza me asuste al ver su enorme mano casi sobre mi cabeza –ESPE…RA…-- Totalmente temerosa por el repentino acercamiento, de pronto senti que era suspendida del suelo, mi primer instinto fue mover las extremidades como si estuviera peleando con alguien –¡NO!...—Grite como si estuviera a punto de morir pero para mi sorpresa nada de eso paso, pues ahora estaba sentada sobre su hombro derecho, cuando aparto su mano me encontré con aquella gran vista –Ohhh..—Dije tras darme cuenta que estaba a veinte metros sobre el suelo. Pestañee varias veces mientras miraba hacia el horizonte, girando mi rostro para encontrarme ahora con las facciones de aquel gigante, pronuncio unas palabras que nuevamente no logre comprender.
Ahh…montaña…como quisiera entender…-- Dije tras regresar la vista hacia el frente, desde este punto el mar parecía casi como un rio o una laguna, reí levemente ante esa idea –Jajaja…-- pero al bajar la mirada recode las condiciones en las que estaba. Por lo tanto, me moví un poco para ahora enfocarme hacia las copas de los árboles, coloque ambas manos sobre mis cejas para tratar de tener un mejor enfoque, técnicamente a unos treinta o veinte metros podría distinguir mi vestido rosado que parecía ondear como si fuera la bandera nacional de la isla, me sonroje levemente mientras suspiraba. No dude regresar hacia el gigante para llamar su atención agitando los brazos como si fuera un saludo –Oye… ¿Puedes llevarme hacia allá? –Cuestione al momento que apuntaba la copa del árbol, esperando que notara dicha prendar moverse contra el viento.

![[Imagen: firmakagura.gif]](https://i.ibb.co/RpjVZL6m/firmakagura.gif)