23-04-2026, 02:51 PM
Jaya es una isla donde la ley se rige por un solo principio: El poder.
Si eres fuerte, todo lo que está al alcance de tu mano es para tí mientras que los pobres desafortunados… Debían acatar. Y es esa misma normativa la que se aplicaba a todo pues, cuando los piratas autogestionan el gobierno de la isla, no hay justicia a quien llorarle.
Para el médico de los piratas de la Sepultura la historia es la misma; hace más de veinte días que tiene un paciente en estado de coma víctima de una extraña enfermedad, y más allá de todos sus intentos para utilizar medicina tradicional sus investigaciones indicaban que quizás sería con el extracto de una hierba en particular que podría curarse ese letargo. La raíz molida de la planta conocida como “Lágrimas de vírgen” poseía un compuesto químico que en conjunto con los péptidos del cuerpo del paciente, era factible que funcionase cómo una suerte de inyección de adrenalina capaz de acompasar sus latidos.
¿Pero dónde podría conseguirla? En Rakusei se la podía hallar en Little Garden, pero les quedaba más bien lejos. Los apotecarios de Jaya eran escasos y todos tenían la misma respuesta: “Puedes probar suerte con Figaro Jack” ¿Quién era Figaro Jack?
Se trataba de uno de los mejores doctores de la isla, y era también un pirata que colabora cercanamente con los Daten Shi, la banda que gobernaba sobre Jaya. Con la reputación de acaparar los insumos médicos y tratamiento para poder sacarle una buena tajada, vendiendolos en sobreprecio o entregandolos a cambio de favores que a menudo costaban de costes absurdos que terminaban siendo más graves que las enfermedades que trataba.
¿Dónde podría estar el doctor malditos? Todos señalaban al mismo bar: Las tres piernas. El segundo piso.
35 de Otoño del Año 17 | 8 P.M | Mock Town | Bar “Las Tres Piernas”
Dentro del bar la música y la algarabía reinaba, había un grupo de bailarines en el escenario con una rutina que se burlaba de la marina mientras todos reían. Piratas de distintas tripulaciones convivían en paz, algunos jugaban a las cartas, otros bebían disfrutando del espectáculo y otros tantos hacían negocios en su primer piso.
La noche parece avanzar con serenidad, los borrachos que ya no pueden sostenerse son lanzados a la calle por la puerta principal por el mink orangután que funge como portero del lugar. Con sus dos metros le abre la puerta a todo quien desea ingresar revisandolos de pies a cabeza con la mirada para evitarse cualquier tipo de sorpresa.
Mientras tanto, en el segundo piso…
› ¿200.000? ¿Ésta es tu última oferta? Pues ésta es la mía
Un disparo, sórdo. El ruido de un cuerpo cayendo contra la madera del suelo del segundo piso no fui oído por nadie, pues la música encubría el crímen. Con una risa burlona un médico maldito seguía embriagandose mientras el siguiente boticario se acercaba a pedirle insumos como pasaba todas las noches
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![[Imagen: xNGUFie.png]](https://i.imgur.com/xNGUFie.png)
