24-04-2026, 06:26 PM
(Última modificación: 24-04-2026, 07:41 PM por Alex Arceo.)
La isla aunque pequeña para los ojos del gigante siempre se encontraba en un gran y ruidoso movimiento, el enorme sujeto tenia pasivamente un pequeño temblor por donde pasaba pero aun así, ya algunos de los más acostumbrados ciudadanos habrían perdido la sensibilidad a esos eventos que mas que naturales, por su compas entendían que no era más que aquel marine que era capaz de crear sombra por donde paseaba, era le chico nuevamente que a paso normal y brazos atrás, realizaba ejercicios de patrulla mientras se enfocaba en su misión.
Armado solamente con su amigable protección del brazo izquierdo, brillante como el cielo, una camisa de marine que no se la cerraba puesto que le gustaba dejar al descubierto su trabajado cuerpo y aquella gorra que presumía el símbolo de su justicia… no sabes la cantidad de personas que fueron asignadas a “construir” por que “tejer” ya no era la palabra mas correcta para esa gigantesca obra manual.
La andada lo llevaría por agradables paramos, llegando al punto detectaría a lo lejos un tumulto de personas alrededor de un árbol… su podrían que era el lugar, las miradas de las personas se enfocaban al chico mientras más se acercaba, quizá era su imponencia o solo quizá era la vibración que cada una de sus pisadas realizaba al dar rienda suelta a su andar.
Estaria cara a cara con el objetivo, ciertamente para el gigante al menos lo era… no es “cara” o “altura”, si no en cercanía u rango, elevo su cabeza a mirar un poco el cielo mientras se rascaba la cabeza, lo pensó seriamente… era un gato, y seguro arañaba, pero ¿el arañazo seria suficiente para dañar al gigante? Lo analizo y sin tomarlo muy en cuenta busco su gran pañuelo entre sus ropas… en realidad era un pañuelo para gigantes, pero para lo obvio, era gigantesco… a manera de ser lo mas cuidadoso posible se amarro o trato al menos de rodearse los dedos de aquella tela, era como si quisiera juntar algo con un pañuelo para que este no lo tocara pero… el viento soplo y el pañuelo salió volando… quizá caería lejano y taparía toda una vivienda, una sonrisa no pudo dejarse pasar desapercibida en el rostro del marine, pero con una voluntad digna de elogios y con toda esa expresividad, siguió con su cometido ahora sin la protección de la tela… era un gato, seguramente lo atacaría por lo que necesitaba atraparlo sin que el otro pudiera defenderse… el gigante tomo aire y empezó a soplar con la intensidad de una persona que solo quiere joder a alguien, un soplido que no es fuerte pero que si miras de frente te obliga a cerrar los ojos para enfrentarlo… ese era el plan, soplido y tomarlo de los constados con pulgar e índice.
Armado solamente con su amigable protección del brazo izquierdo, brillante como el cielo, una camisa de marine que no se la cerraba puesto que le gustaba dejar al descubierto su trabajado cuerpo y aquella gorra que presumía el símbolo de su justicia… no sabes la cantidad de personas que fueron asignadas a “construir” por que “tejer” ya no era la palabra mas correcta para esa gigantesca obra manual.
Flashback
Maldita sea soldado… de verdad que si no fuera por sus antecedentes diría que es uste estúpido – diría su mando en aquel recuerdo que se le venia a la mente, el gordo mariscal se llevaba las manos a la cara mientras se estresaba más y más, pero no era la última ni la primera vez que trataba con un soldado que no tenía ni la más mínima idea del idioma … recordó para sus adentros la metodología que el mismo habría labrado y con eso se aseguraba, parcialmente, de que al menos el objetivo fuera claro… con furia el gordo se armó de lápiz y papel, primero tomo un mapa y señalo con una equis gigantesca – TUUUU aquí... Tuuuuuu... aquí – repetía mientras intercambiaba entre señalar al gigante con el lápiz y luego señalar la cruz en el mapa, le dio la vuelta a aquel documento y empezó a escribir o rayar… uno no puede diferenciar debido a la furia que sus trazos imprimían en el papel.
Dibujo un gato… un árbol… y volvió a señalar mientras gritaba, la transacción era tan extraña como cómica, era un gordo que manoteaba y un gigante que ponía la expresión mas graciosa de duda que hayas visto en a la vida
Fin del flashback
Maldita sea soldado… de verdad que si no fuera por sus antecedentes diría que es uste estúpido – diría su mando en aquel recuerdo que se le venia a la mente, el gordo mariscal se llevaba las manos a la cara mientras se estresaba más y más, pero no era la última ni la primera vez que trataba con un soldado que no tenía ni la más mínima idea del idioma … recordó para sus adentros la metodología que el mismo habría labrado y con eso se aseguraba, parcialmente, de que al menos el objetivo fuera claro… con furia el gordo se armó de lápiz y papel, primero tomo un mapa y señalo con una equis gigantesca – TUUUU aquí... Tuuuuuu... aquí – repetía mientras intercambiaba entre señalar al gigante con el lápiz y luego señalar la cruz en el mapa, le dio la vuelta a aquel documento y empezó a escribir o rayar… uno no puede diferenciar debido a la furia que sus trazos imprimían en el papel.
Dibujo un gato… un árbol… y volvió a señalar mientras gritaba, la transacción era tan extraña como cómica, era un gordo que manoteaba y un gigante que ponía la expresión mas graciosa de duda que hayas visto en a la vida
Fin del flashback
La andada lo llevaría por agradables paramos, llegando al punto detectaría a lo lejos un tumulto de personas alrededor de un árbol… su podrían que era el lugar, las miradas de las personas se enfocaban al chico mientras más se acercaba, quizá era su imponencia o solo quizá era la vibración que cada una de sus pisadas realizaba al dar rienda suelta a su andar.
Estaria cara a cara con el objetivo, ciertamente para el gigante al menos lo era… no es “cara” o “altura”, si no en cercanía u rango, elevo su cabeza a mirar un poco el cielo mientras se rascaba la cabeza, lo pensó seriamente… era un gato, y seguro arañaba, pero ¿el arañazo seria suficiente para dañar al gigante? Lo analizo y sin tomarlo muy en cuenta busco su gran pañuelo entre sus ropas… en realidad era un pañuelo para gigantes, pero para lo obvio, era gigantesco… a manera de ser lo mas cuidadoso posible se amarro o trato al menos de rodearse los dedos de aquella tela, era como si quisiera juntar algo con un pañuelo para que este no lo tocara pero… el viento soplo y el pañuelo salió volando… quizá caería lejano y taparía toda una vivienda, una sonrisa no pudo dejarse pasar desapercibida en el rostro del marine, pero con una voluntad digna de elogios y con toda esa expresividad, siguió con su cometido ahora sin la protección de la tela… era un gato, seguramente lo atacaría por lo que necesitaba atraparlo sin que el otro pudiera defenderse… el gigante tomo aire y empezó a soplar con la intensidad de una persona que solo quiere joder a alguien, un soplido que no es fuerte pero que si miras de frente te obliga a cerrar los ojos para enfrentarlo… ese era el plan, soplido y tomarlo de los constados con pulgar e índice.
