24-04-2026, 09:52 PM
— Qué tipa tan molesta. — Le fastidie que lo ignore para centrar su atención en darle golpes a Uker. Por mucho que él intenta defenderse y contraatacar, la mujer parece llevar la ventaja en todo momento. Eso sí, permitir que esas burbujas se peguen a su cuerpo es una mala decisión, pues sin hacer nada en particular, la mink sentirá como se siente un poco más cansada, esto producto del drenado de energía del que son capaces sus burbujas. Sin embargo, Kiyoshi también se ve expuesto a ese cansancio, aunque en menor medida. Aun así, el enfrentamiento entre los otros dos parece seguir sin importar nada.
Parece que no queda otra opción, y ya Kiyoshi está listo y dispuesto para lanzar un disparo que hará arder la cabeza de la enemiga. En el momento exacto, la diosa del destino, o de los animales más bien, parece querer enseñar que la violencia no conduce a nada. Justo cuando el enfrentamiento entre ambos ataques, y la ofensiva desde la retaguardia por parte del médico, todos se detienen al instante debido a la misteriosa aparición de un pequeño animal. No es que Kiyoshi sienta especial apego hacia la fauna, pero tampoco es un ser sin corazón al que le dé igual el daño que pueda sufrir. — Te has salvado, por ahora, tonta.
Ante la momentánea tregua entre el espadachín y combatiente, sentándose ambos en el suelo para tranquilizar al mapache. Aprovecha este momento para empezar a caminar hasta ellos. Por ahora, decide no seguir apuntando a la invasora, por lo que su rifle apunta hacia el cielo y se va apoyando tanto en su pecho como en la mano zurda. Eso sí, que la pelea se haya detenido no significa que la molestia de Kiyoshi haya desaparecido. Lo mejor sería, por un rato, no provocar que se ponga más nervioso y decida soltar un tiro que cambie por completo el ambiente que predomina.
— Sí, estoy perfectamente. — Responde una vez se ha acercado hasta quedar a cuatro metros de distancia de la Mink, específicamente a su espada. Puede que sea un posicionamiento amenazante, pero tomar su punto ciego es siempre una buena opción. — Quien no lo estará es esta mujer si no nos garantiza que dejará de atacarte. — Porque ya está bien de todo, pobre Uker. — Eres quien menos molesta, pero parece que te ha caído una tonta maldición encima para que los problemas lleguen siempre hasta la puerta de tu casa. — Aunque no tiene casa, pero se entiende lo que quiere decir.
Luego, su mirada se transporta hacia el mapache que no parece tener ganas de dejar al cocinero. ¿Es que acaso lo ha adoptado como su dueño? — ¿Una mascota? No le he preguntado a los otros si son alérgicos. — Aunque hay uno de ellos al que, actualmente, es imposible preguntarle.
Para ayudar con el tema de la limpieza, sin siquiera mover un músculo, desde su cuerpo emergen burbujas que esquivan totalmente a la cazadora para posarse sobre el pelaje del mapache y limpiarle, pudiendo verse su pelaje brillante luego del fugaz momento. — Ahí luce un poco mejor, pero será mejor que lo pienses bien. Nunca oí de piratas con mascotas, aunque no soy un experto en el tema. — Quizás la desconocida tenga más conocimiento al respecto. — Parecer conocer la zona como para haber sido capaz de tomarnos por sorpresa. Quizás llevas más tiempo en el Grand Line que nosotros. ¿Es normal que tontos piratas lleven consigo un mapache? Ni siquiera lo he visto en libros. — Vaya pregunta más peculiar, pero ayuda a que la tensión entre todos los presentes siga disminuyendo.
— ¿Y bien? ¿Ya me explicarán si se conocen o algo? Ella parece interesada en ti, pero no parece que sea por tu recompensa. No soy un tipo metiche, pero me han obligado a involucrarme con todo este tonto espectáculo que han montado. Necesito respuestas antes de enfadarme más de lo que ya estoy.
Parece que no queda otra opción, y ya Kiyoshi está listo y dispuesto para lanzar un disparo que hará arder la cabeza de la enemiga. En el momento exacto, la diosa del destino, o de los animales más bien, parece querer enseñar que la violencia no conduce a nada. Justo cuando el enfrentamiento entre ambos ataques, y la ofensiva desde la retaguardia por parte del médico, todos se detienen al instante debido a la misteriosa aparición de un pequeño animal. No es que Kiyoshi sienta especial apego hacia la fauna, pero tampoco es un ser sin corazón al que le dé igual el daño que pueda sufrir. — Te has salvado, por ahora, tonta.
Ante la momentánea tregua entre el espadachín y combatiente, sentándose ambos en el suelo para tranquilizar al mapache. Aprovecha este momento para empezar a caminar hasta ellos. Por ahora, decide no seguir apuntando a la invasora, por lo que su rifle apunta hacia el cielo y se va apoyando tanto en su pecho como en la mano zurda. Eso sí, que la pelea se haya detenido no significa que la molestia de Kiyoshi haya desaparecido. Lo mejor sería, por un rato, no provocar que se ponga más nervioso y decida soltar un tiro que cambie por completo el ambiente que predomina.
— Sí, estoy perfectamente. — Responde una vez se ha acercado hasta quedar a cuatro metros de distancia de la Mink, específicamente a su espada. Puede que sea un posicionamiento amenazante, pero tomar su punto ciego es siempre una buena opción. — Quien no lo estará es esta mujer si no nos garantiza que dejará de atacarte. — Porque ya está bien de todo, pobre Uker. — Eres quien menos molesta, pero parece que te ha caído una tonta maldición encima para que los problemas lleguen siempre hasta la puerta de tu casa. — Aunque no tiene casa, pero se entiende lo que quiere decir.
Luego, su mirada se transporta hacia el mapache que no parece tener ganas de dejar al cocinero. ¿Es que acaso lo ha adoptado como su dueño? — ¿Una mascota? No le he preguntado a los otros si son alérgicos. — Aunque hay uno de ellos al que, actualmente, es imposible preguntarle.
Para ayudar con el tema de la limpieza, sin siquiera mover un músculo, desde su cuerpo emergen burbujas que esquivan totalmente a la cazadora para posarse sobre el pelaje del mapache y limpiarle, pudiendo verse su pelaje brillante luego del fugaz momento. — Ahí luce un poco mejor, pero será mejor que lo pienses bien. Nunca oí de piratas con mascotas, aunque no soy un experto en el tema. — Quizás la desconocida tenga más conocimiento al respecto. — Parecer conocer la zona como para haber sido capaz de tomarnos por sorpresa. Quizás llevas más tiempo en el Grand Line que nosotros. ¿Es normal que tontos piratas lleven consigo un mapache? Ni siquiera lo he visto en libros. — Vaya pregunta más peculiar, pero ayuda a que la tensión entre todos los presentes siga disminuyendo.
— ¿Y bien? ¿Ya me explicarán si se conocen o algo? Ella parece interesada en ti, pero no parece que sea por tu recompensa. No soy un tipo metiche, pero me han obligado a involucrarme con todo este tonto espectáculo que han montado. Necesito respuestas antes de enfadarme más de lo que ya estoy.
OFF ROL
![[Imagen: u2oxCl9.png]](https://i.imgur.com/u2oxCl9.png)
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