17-11-2023, 08:20 PM
Le cayó una reprimenda considerable teniendo en cuenta que le exponía delante de ella. Tegan casi parecía disfrutar metiéndole presión al tipo con sus órdenes. Irina estuvo a punto de abrir la boca, pero ya tendría el momento. Dejó que todo siguiera su curso, ella solo se dedicó a aceptar de buen grado las indicaciones agachando la cabeza y el torso en una reverencia modesta, pero educada. De nuevo se enzarzaron en una semi discusión, Daryl le plantó cara, pero poco podía hacer, ya que Tegan era su superior. Salió hacia el pasillo. Irina miró al agente que le llevó a la presentación y este le daría su consentimiento para abandonar el despacho. — Me retiro, con su permiso. — Abandonó la sala.
Al cerrar la puerta se encontró al hombre de tamaño importante oteando el paisaje a través del ventanal. — Eres un hombre valiente. Imprudente. Atrevido. — Le intentó buscar los ojos, para atraparlo en su mirada. — Como ha dicho el superior Tegan, soy Irina Volkov, es mi primer día como agente del Chiper pol, aunque este está lejos de ser mi primer día como tal. — Se acercó un poco más. Conocía los límites de "El salvaje Daryl Kilgore" las historias se contaban a pares. No gustaba de contacto. — El informe dice que temes el contacto, que lo repudias, eso es ... Interesante. — Rozó con el dedo angular la vestimenta del varón. — No es bueno que se conozcan tan abiertamente tus debilidades, aunque ahora me viene bien. Está bien que yo lo sepa, toda la información que tengas sobre ti, sensible o no, me la explicaras. — No gesticulaba, era impasible. — De ese modo podré proteger tus secretos y las misiones que tengamos de ahora en adelante, serán un éxito.
Sonrió. Tétricamente.
Al cerrar la puerta se encontró al hombre de tamaño importante oteando el paisaje a través del ventanal. — Eres un hombre valiente. Imprudente. Atrevido. — Le intentó buscar los ojos, para atraparlo en su mirada. — Como ha dicho el superior Tegan, soy Irina Volkov, es mi primer día como agente del Chiper pol, aunque este está lejos de ser mi primer día como tal. — Se acercó un poco más. Conocía los límites de "El salvaje Daryl Kilgore" las historias se contaban a pares. No gustaba de contacto. — El informe dice que temes el contacto, que lo repudias, eso es ... Interesante. — Rozó con el dedo angular la vestimenta del varón. — No es bueno que se conozcan tan abiertamente tus debilidades, aunque ahora me viene bien. Está bien que yo lo sepa, toda la información que tengas sobre ti, sensible o no, me la explicaras. — No gesticulaba, era impasible. — De ese modo podré proteger tus secretos y las misiones que tengamos de ahora en adelante, serán un éxito.
Sonrió. Tétricamente.
