[Pasado] Llamen a un medico, ah no, esa soy yo [División 80]
#1
Día 40 de Verano, Año 17
Corriente Akai, Isla Sabakun

Sin duda alguna, una de las mejores decisiones o destinos en la vida de Sigrid había sido llegar al Grand Line y eso que el trayecto había sido todo menos amable. La subida por aquella montaña imposible, el barco crujiendo como si fuera a partirse en cualquier momento, y luego la caída en picada que prometía una muerte segura todo eso debería haber sido una pesadilla, pero no lo fue, porque en medio de todo ese caos, hubo algo más, las risas, el canto de Masami que se alzó por encima del viento y del miedo, una melodía que Sigrid sabía que no iba a olvidar nunca, aunque no entendiera ni una sola palabra.
 
La forma en que cada uno hizo su parte sin rendirse, Juan tomando decisiones, Akira manteniéndose firme pese a sus heridas, Enji sosteniendo lo que podía y ella, corriendo de un lado a otro como una verdadera bestia, intentando mantener ese barco en pie, todo encajó, todo funcionó y no murieron. —VIKYKYKYKYKY— su risa resonó, más tranquila ahora, cargada de una emoción distinta, mientras el viento del Grand Line golpeaba su rostro, no era solo alegría, era el orgullo de una guerrera vikinga que había encontrado a su tribu a su grupo, a su familia. Sigrid apoyó una mano en la baranda del barco, mirando ese mar inmenso que ahora se abría ante ellos, lleno de peligros, sí pero también de posibilidades.
 
—Si así será el resto del Grand Line— murmuró, con una sonrisa amplia, sincera. —Entonces quiero más, mucho más, VIKYKYKYKYKY. — Porque es cierto que el miedo estuvo ahí y que la muerte estuvo cerca, tocando la puerta, pero al final eso fue lo que hizo que todo valiera aún más.
 
A pesar de los golpes constantes del barco, Akira no soltó el timón ni un segundo y logró guiarlos hasta la isla más cercana tras el descenso por Reverse Mountain. Desde lejos, Sabakun parecía exactamente lo que prometía, arena, calor y casi nada de vida, no era el mejor lugar para llegar heridos, pero era tierra firme, y eso bastaba. En cuanto tocaron costa, Sigrid sintió cómo se le erizaba la piel. No por el frío, sino por la cantidad de trabajo que tenía delante. Sus ojos recorrieron rápido la escena, Masami herida, Enji también, Akira sosteniéndose como podía y además, dos cuerpos más que no podían ignorar y ella misma, aún resentida por todo lo anterior, era demasiado.
 
—¡NECESITAMOS UN MÉDICO URGENTE!— gritó, la voz cargada de estrés puro hubo un segundo de silencio y luego parpadeó dos veces mirándose en la silueta del mar entonces se llevó la mano a la nuca. —Ah no, no, esa soy yo.— murmuró, bajando el tono con una mezcla de vergüenza y aceptación. Exhaló fuerte por la nariz, como si con eso pudiera ordenarse por dentro, y de inmediato se movió, no había tiempo para dudar, no había tiempo para quejarse, mientras venían a rescatarlos tenían que mantenerse con vida después de esas peleas. —Aki-chan, tú primero.— dijo, acercándose a él con decisión.
 
Se arrodilló frente a Akira, sus manos moviéndose con más precisión ahora, evaluando nuevamente las heridas, retirando vendas improvisadas, revisando sangrado, presión, todo. Su expresión cambió por completo, ya no era la vikinga que gritaba y corría era la doctora. —No te me caigas ahora.— añadió, firme pero calmada, mientras comenzaba a trabajar como debía. —Ya sobrevivimos lo peor, sería muy tonto morir aquí. — sus manos no temblaban, su enfoque era total suturaba como si era lo único que sabia hacer dejando que ni un solo centímetro de piel quedara al descubierto, porque en ese momento, más que guerrera Sigrid era exactamente lo que todos necesitaban.

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[Pasado] Llamen a un medico, ah no, esa soy yo [División 80] - por Sigrid Birkisson - 27-04-2026, 04:30 PM

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