[Presente Absoluto - Aventura Tier 9] - Las segundas partes nunca fueran buenas
#51
Escenario de Helios

Colt, Milka y Billy observaban al vencedor del duelo, Helios, quién seguía sofocando al viejo Pork. El hombre rubio comenzó a incriminar, primero, al sheriff de estar juzgando al marine como si de un asesino se tratara y, segundo, de que el pueblo realmente no parecía estar tan “acostumbrado” a esta clase de duelos si su reacción había era la que era. Colt, ante esto, no se quedó callado.- Te equivocas. - Respondió, negando con la cabeza.- [No es que el pueblo no esté acostumbrando a esta clase de juicios… - Comenzó a explicar, pasando a señalarle con su dedo derecho.- Más bien, la gente no está acostumbrada a ver a gente tan poderosa. - Bajó la mano, llevándosela a la cintura, bajando entonces la cabeza.- Y seguro que muchos ni se habrán enterado de esa habilidad tuya… - Suspiró.- Y descuida, no pienso que seas un asesino. - Volvió a alzar la cabeza, señalándose ahora a sí mismo su rostro.- Simplemente,  suelo llevar esta expresión de seria siempre. - Terminó por concluir Colt, dejando paso a que Helios siguiera hablando.

Ante la petición de Milka, tras zarandear en el aire a un debilitado Pork, Helios la cumplió soltándole en el suelo, deshaciendo el control de su fruta. La mink vaca se agachó rápidamente para abrazarle y procurar levantarlo, haciendo que Pork rodeara con su brazo derecho los hombros y cuello de la cantante, todo mientras el marine encubierto recordaba, primero, los dos favores que le debían y en segundo lugar lo que quería: toda la información posible que pudiera conseguir sobre el pirata Nimda Leyos, comenzando a divagar y a hablar por los codos, dejando de prestar atención los tres conscientes testigos hasta que Helios comenzó a gritar alterado sobre la situación en la que se podía encontrar su amigo Gyojin, sobresaltando a todos los presentes.- Por mi parte, amigo, todo lo que sé es lo que te conté, que a mi hermano le robaron varios de los caballos que criaba en su establo, lo siento. - Se encogía de hombros el vaquero.- ¿A Holly también le robaron? - Preguntó al aire, cruzado de brazos, dando a entender que desconocía aquella información. Antes de que Billy contestara al sheriff, Milka irrumpió con lo que sabía sobre el asunto.

- En mi caso, fue el otro día-moo. - Miró hacia el cielo.- Era de noche, y yo acababa de terminar mi turno de canto en la taberna. - Descendió su mirada hacia Helios, todo con una expresión seria.- Conforme volvía a casa, me interceptaron diez hombres que, confiados de sí mismos, reconocieron ser hombres de Nimda, siendo su objetivo secuestrarme-moo. - Explicó, extendiendo su brazo derecho para dar un puñetazo en el aire.- Obviamente, les di a todos una buena paliza, haciendo que todos huyeran en el proceso. Por curiosidad, pude ver que salieron de la ciudad en dirección hacia el lago. - Afirmó, Milka.- ¿El lago Rubí? - Preguntó Colt intrigado.- Reconozco que no son pocas las veces que he husmeado por esa zona y nunca he sido capaz de encontrar nada… - Añadió, el sheriff, pasando a dirigirse a Helios.- Si, volviendo de camino a la taberna, giras antes hacia la perpendicular de la izquierda, si sigues andando en esa dirección, eventualmente acabarás llegando al Lago Rubí. - Señaló la dirección en la que explicaba que se situaba dicho lugar geográfico.- Está a una distancia considerable como para ir andando, así que os recomiendo que si vais a echarle un vistazo, vayáis preparados. - Terminó de explicar, mientras señalaba con la cabeza a Billy. Parecía que el cerco comenzaba a estrecharse.



Escenario de Overqwil


Overqwil escuchó atentamente el discurso y la explicación del apostador, interviniendo el gyojin lo justo y necesario como para no cortar de raíz el monólogo, a pesar de que Jack si fuera consciente de los comentarios de su nuevo amigo. En el momento en el que el hombre de chaqueta amarilla mostraba lo que parecía ser una pista del paradero de Nimda, por muy absurdo que fuera el precio a pagar, Overqwil estaba convencido de que debía hacerse con él, sacando de esta manera el fajo de billetes con los 200.000 berries que pedía Jack. El carismático hombre abrió los ojos de par en par cuando el gyojin le preguntó por su nombre.- ¿No me digas que no te he dado mi nombre, compadre? - Preguntó perplejo, para que después se le escapara una risa.- ¡RAHAHAHA! ¡Menudo prenda estoy hecho! - Exclamó para, acto seguido, levantarse y extenderle la mano a su compañero de apuestas.- Jack es mi nombre, ¡recuérdalo bien, compadre! - Se presentó formalmente, con una deslumbrante sonrisa, tras lo cuál, se volvió a sentar, dando un último repaso a las cartas, terminándolas de barajar.- Allá voy, empiezo conmigo. - Declaró, comenzando a repartir su propia mano, una por una, hasta sacar las tres primeras cartas del mazo, siendo estas un tres tréboles, un cuatro de picas y un diez de tréboles.- Hmm, complicado… - Reflexionó, al encontrarse en su mano un total de 17 puntos, ni más ni menos. Pero antes aquella situación, sonrió, sacando una carta más, dando así con un dos de diamantes.- ¡Wohoo!! - Celebró, sintiendo como su corazón iba a mil por hora, subiendo su puntuación hasta los 19 puntos.- Podría plantarme aquí pero… - Miró fijamente a los ojos de Overqwil, lleno de determinación.- La suerte se trabaja, ¿no crees? - Comentó, confiado y destapando su última carta, resultando en un as de corazones que dejaría su mano sentenciada en 20 puntos, a solo uno de la perfección.- ¡RAHAHAHAHA! ¡ESTO ES LO MÁS, OVERQWIL! - Exclamó, estampando su mano sobre la verde mesa.- Espero que estés a la altura, compadre, ¡necesitas un 21 o un 20 con menos cartas! - Recordó Jack a su contrincante, empezando a repartir sus cartas pero no teniendo la suerte esperada.

Si bien empezó con un as de picas, que Overqwil asumió como un once, sus siguientes cartas fueron un ocho de corazones y, por último, un diez de diamantes, haciendo que la puntuación del gyojin sobrepasara con creces la puntuación estándar, perdiendo así automáticamente el duelo.- ¡Mecachís! ¡Casi estuvo eso, compadre! - Mostró una falsa lamentación, pudiendo apreciar como una sonrisa llena de picardía, mientras extendía su zurda hacia los 200.000 berries que acababa de perder el marine encubierto.- Ah, sí, ¿qué de que tengo reputación preguntabas, no? - Preguntó, retóricamente, mientras lanzaba hacia arriba, para cogerlo previamente, de forma reiterada el fajo de dinero.- Digamos que se me da genial desplumar a los compadres, ¡RAHAHAHAHA! - Soltó otra carcajada más, guardándose el fajo de billetes en su chaqueta.- Pero sabes, ¡me caes bien, compadre! Nadie se ha mostrado tan serio después de que le quitara tanto dinero, ¡me gusta tu temple! - Admiró la capacidad que tenía el gyojin para mantenerse tranquilo y calmado, agarrando el saco que le había agenciado al esbirro de Nimda.- 300.000 berries y es tuyo directamente, o 200.000 berries y seguimos jugando, ¡tú decides, compadre! - Propuso Jack a Overqwil, dándole la opción de conseguir directamente aquel misterioso saco de monedas. Ahora estaba en manos del marine si quería seguir jugando, o garantizar la misión.



Escenario de Karlglass y Viktor

Y todo se fundió en negro. La vida de Karabine, tal y como se podía esperar de un pirata que seguía ciegamente a un sociópata como era Nimda, acabó de una manera cruenta y desagradable. Su cabeza, cercenada y separada por completo de su cuerpo, lo último que pudo ver es el rostro lleno de sangre del Shichibukai, quién pensaba usar la muerte del esbirro del tiburón vaquero para enviar un mensaje. Usando la sangre desparramada y que chorreaba del cuello decapitado de Karabine, Viktor, cuál fino artista con su pincel, dibujó una sangrienta “V” en el terreno justo al lado del cadáver del desvivido pistolero. Con la única pista que podía vincularles a Nimda fuera de juego, Viktor y una cada vez más sedienta de sangre y justicia Karlglass, decidían dejar las afueras atrás y volver así hacia el pueblo, con el objetivo de reunirse con el resto del equipo.

Una vez que llevaron un buen trecho andado, cerca de diez minutos después, conforme volvían a entrar en el pueblo, estando ya cerca de la avenida que daba a la casa del Sheriff - dónde os encontrasteis con Karglos -, un grito que venía en dirección de la propia avenida - concretamente, a vuestra izquierda -, rompía el aire por completo.- ¡EPONAAAA! ¡VUELVE AQUÍ AHORA MISMO! ¡YA-HOO! - Gritaba escandalosamente aquella voz pudiendo observar, si os girabáis en su dirección, como una preciosa yegua de pelaje anaranjado y crin morena se dirigía cabalgando hacia vosotros, perseguido por el que parecía ser su dueño, separados entre sí de una distancia de 10 metros. ¿Qué harán nuestros sanguinarios y justicieros amigos ante tal situación?

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RE: [Presente Absoluto - Aventura Tier 9] - Las segundas partes nunca fueran buenas - por Garnet D. Matlock - 28-04-2026, 08:36 PM

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