Para alivio del peliblanco aquel llamativo ¿pelirrojo? no se tomó mal el hecho de un extraño lo salude y de la nada le pregunte su raza. Ha escuchado que algunas veces no suelen ser bien recibidos y que los humanos suelen tener sus reticencias con alguien que se ve tan diferente a ellos, pero como no ha sido testigo de eso aún, supone que simplemente son rumores de pasillo, como tantos otros que se los lleva el viento.
Aquel hombre no solo no se inmutó con su saludo, sino que parecía estar alegre de intercambiar aunque sea un par de palabras con él. Con ese pequeño intercambio ya se podía ver que era mucho más extrovertido, lo cual era un alivio, ya que no quería pasar uno de sus pocos ratos libres teniendo que liderar una conversación, aún no tiene sus habilidades sociales del todo pulidas.
Sus ojos se abrieron un poco cuando él confirmó su sospecha de que era un gyojin. Había visto a algunos, pero nunca había tenido la oportunidad de hablar con uno, tampoco es que le hubiera interesado, pero Tsunamaro tenía el mejor cabello que había visto en los últimos 5 días, lo cual ya era algo bastante valorable.
Se ofrecío a dar un paseo mientras respondía a las preguntas de Dean, así que además de bajar la mano asintió de buena gana antes de empezar a caminar. - Mi nombre es Dean. un gusto. Y claro que podemos ir a beber, pero te advierto que no soy muy bueno con el alcohol - dijo antes de comenzar a saciar su curiosidad - La verdad es que tengo muchas preguntas pero iré de inmediato a la más importante... eso que tienes en la cabeza son tentáculos o es pelo. - Mientras decía esto le señalaba la cabeza, para remarcar la característica que más le llamaba la atención. - Si es pelo, dime que le aplicas, porque está genial. - Dudaba que fuera posible conseguir un cabello así, pero iba a hacer el intento.
Había muchas cosas que quería saber de aquella raza tan particular, el 90% eran cosas triviales, quizá el 100%, pero no iba a reconocerlo. - Dime cómo es que respiran bajo el agua y a la vez pueden respirar el aire de aquí ¿Tienen branquias y pulmones? eso es muy interesante. - Se llevó la mano al mentón mientras miraba al frente, a él siempre le gusto nadar, pero ahora por cierta fruta maldita ya no puede acercarse mucho más de lo necesario al agua salada.
Bajo su mano para luego contarle algo de los humanos, pues debería haber un intercambio equivalente en la información, sería descortés que él cuente todo y el peliblanco no pueda darle nada a cambio - ¿Sabías que los humanos nacemos con 300 huesos y que cuando somos adultos algunos se fusionan para quedar en solo 206? También tenemos nuestras cosas increíbles. - Leyó ese dato en una revista hace algunos días, no tenía forma de comprobar que era verdad, pero le pareció tan sorprendente que por alguna razón la almacenó en algún lugar de su cerebro.
Mientras caminaba recordó lo poco que pudo escuchar de su conversación con aquella mujer que ya ni siquiera podía recordar su silueta. Este intercambió le interesó así que iba a ahondar más en él - He visto a mucho marine por aquí últimamente, qué opinas de ellos ¿te sientes más seguro con su presencia? - Si bien el gyojin le parecía alguien genial, estaba muy lejos de confiar en él, quizá y fuera uno de esos uniformados o quizá algo peor, así que tendrá cuidado a partir de ahora con cada palabra que salga de su boca.
Aquel hombre no solo no se inmutó con su saludo, sino que parecía estar alegre de intercambiar aunque sea un par de palabras con él. Con ese pequeño intercambio ya se podía ver que era mucho más extrovertido, lo cual era un alivio, ya que no quería pasar uno de sus pocos ratos libres teniendo que liderar una conversación, aún no tiene sus habilidades sociales del todo pulidas.
Sus ojos se abrieron un poco cuando él confirmó su sospecha de que era un gyojin. Había visto a algunos, pero nunca había tenido la oportunidad de hablar con uno, tampoco es que le hubiera interesado, pero Tsunamaro tenía el mejor cabello que había visto en los últimos 5 días, lo cual ya era algo bastante valorable.
Se ofrecío a dar un paseo mientras respondía a las preguntas de Dean, así que además de bajar la mano asintió de buena gana antes de empezar a caminar. - Mi nombre es Dean. un gusto. Y claro que podemos ir a beber, pero te advierto que no soy muy bueno con el alcohol - dijo antes de comenzar a saciar su curiosidad - La verdad es que tengo muchas preguntas pero iré de inmediato a la más importante... eso que tienes en la cabeza son tentáculos o es pelo. - Mientras decía esto le señalaba la cabeza, para remarcar la característica que más le llamaba la atención. - Si es pelo, dime que le aplicas, porque está genial. - Dudaba que fuera posible conseguir un cabello así, pero iba a hacer el intento.
Había muchas cosas que quería saber de aquella raza tan particular, el 90% eran cosas triviales, quizá el 100%, pero no iba a reconocerlo. - Dime cómo es que respiran bajo el agua y a la vez pueden respirar el aire de aquí ¿Tienen branquias y pulmones? eso es muy interesante. - Se llevó la mano al mentón mientras miraba al frente, a él siempre le gusto nadar, pero ahora por cierta fruta maldita ya no puede acercarse mucho más de lo necesario al agua salada.
Bajo su mano para luego contarle algo de los humanos, pues debería haber un intercambio equivalente en la información, sería descortés que él cuente todo y el peliblanco no pueda darle nada a cambio - ¿Sabías que los humanos nacemos con 300 huesos y que cuando somos adultos algunos se fusionan para quedar en solo 206? También tenemos nuestras cosas increíbles. - Leyó ese dato en una revista hace algunos días, no tenía forma de comprobar que era verdad, pero le pareció tan sorprendente que por alguna razón la almacenó en algún lugar de su cerebro.
Mientras caminaba recordó lo poco que pudo escuchar de su conversación con aquella mujer que ya ni siquiera podía recordar su silueta. Este intercambió le interesó así que iba a ahondar más en él - He visto a mucho marine por aquí últimamente, qué opinas de ellos ¿te sientes más seguro con su presencia? - Si bien el gyojin le parecía alguien genial, estaba muy lejos de confiar en él, quizá y fuera uno de esos uniformados o quizá algo peor, así que tendrá cuidado a partir de ahora con cada palabra que salga de su boca.
Karmas
