Kiyoshi Chronicles: The Medicine [T4] [P.R]
#8
Esperar, menos mal Kiyoshi es paciente. No retrocede ningún paso, sino que se mantiene estoico en su posición. No demuestra miedo, tampoco duda. No está aquí por él, sino por ellos, por sus compañeros, por su capitán. Prefiere fallar y caer aquí, que simplemente no intentarlo. Aquí es donde ya podemos revelar el mayor dato de la negociación que piensa plantear. Nuestro querido médico no tiene casi dinero, pues es un activo que le ha escaseado siempre desde que se dedica a la vida de pirata. Por tanto, ofrecer un pago al famoso Fígaro Jack es algo que no está entre sus planes. Es imposible, por lo que debe recurrir a tácticas más agresivas, menos diplomáticas. — Mira todo lo que tengo que hacer por un tonto como tú, topo… — Pero por mucho que se queje, no hay pizca de duda en su mente.

La aparición de aquellos que vienen del piso superior marca un antes y un después en esta jornada. Ahora sí se hace a un lado para permitirles el paso. El rastro de sangre y el olor de la misma no pasan inadvertidos para Kiyoshi, quien a pesar de no contar con un olfato superior al de la media humana, sigue siendo un médico, y poder concluir que ahí se lleva un cadáver no debe ser complicado para él. Si a eso le sumamos la última información dada por el cantinero, la primera hipótesis creada por el médico es que deberá plantear una charla con un tipo bastante agresivo.

— Eso está bien. Significa que no deberé perder el tiempo con presentaciones. — Con el paso ya entregado para que suba, se dispone a avanzar. Lentamente asciende cada escalón, volteando ligeramente el cuello para ver hacia abajo, percatándose de que los guardias no lo miran, sino que le dan la espalda a la escalera para seguir resguardándola de todo aquel que se quiera acercar. Este es el momento que Kiyoshi aprovecha para tomar el rifle que carga en su espalda y realizar un cambio de munición. Ha venido aquí a, posiblemente, iniciar una guerra. Está preparado para ello.
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Los pasos en cada escalón se escuchan lentos, tortuosos. Desconoce si el mandamás del edificio lo escucha o el ruido de la música se lo impide, pero finalmente llega el momento en que se presenta ante todos aquellos ubicados en la amplia segunda planta. El rifle lo tiene sujeto como corresponde. La mano derecha se ubica en la empuñadura, con el índice respectivo puesto en el gatillo amenazando con disparar. La mano zurda sostiene la parte delantera del rifle para darle soporte y estabilidad. Mientras que la culata se apoya en el hombro derecho. Sus ojos se mantienen fijos en la escena que se posa frente a él, como si tanto ellos como su memoria esperasen el momento en que algo cambiase para mostrar fiereza. Por mera apariencia y descarte, aires de superioridad, el apuntado desde el comienzo va hacia Fígaro Jack. Sentado en el centro de todo, con hombres y mujeres en mal estado a su alrededor, ¿acaso hay espacio para el error? Puede sorprender a Fígaro que lleguen apuntándole, o tal vez no. Él lleva más tiempo en Jaya, debe ser más que Kiyoshi sobre cómo se relacionan los piratas.
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— Jamás me sentaría en un sitio cuya higiene es tan precaria, tonto. — Da pasos laterales para así estar siempre de frente a Fígaro y no dejar de apuntarle. — Pero sí, he venido a negociar contigo. Pensé que tendríamos intimidad, pero veo que tienes una fiesta montada acá arriba. Lástima que ya echaste a alguien. — Le hace ver que no ignora la presencia de secuaces en este lugar, y que está enterado del tipo que se acaban de llevar. ¿Justifica así el llegar apuntándole con su prominente rifle? Tal vez.

Sus pasos, que han sido siempre caminando, cesan cuando llega a la mitad del cuarto, apegado a la pared del frente de Fígaro. Este se encuentra en el centro de su sofá, ubicado 5 metros delante de la pared norte según la ubicación de Kiyoshi. Frente al médico que disfruta de compañía femenina se encuentra otro sillón, a 10 metros. Kiyoshi se encuentra detrás de este a 5 metros también, completando así los 20 metros. Entre Kiyoshi y Fígaro hay una distancia de 15 metros. Cada uno tiene a sus costados 10 metros de distancia con las paredes laterales. Las mujeres están en el sofá, mientras que sus hombres a los lados de este mismo. De este modo, Kiyoshi se encuentra en frente de todos.

— Busco la raíz de las “Lágrimas de la Virgen”. He recorrido toda Jaya, y todos llegan a la misma conclusión: solo tú la posees. — Y si llega a ser información falsa, todo esto habrá sido en vano. Pero por Eros, por su capitán, seguirá cualquiera pista aun cuando sea el infierno el destino al que le lleve. — Eros Focalor. Varo Ganchin. Uker Rackham. Tres piratas que superan la recompensa de 200 millones y han llegado hasta aquí desde el lejano South Blue. A cambio de esa planta, los tres estarán a tu servicio durante un mes. Conozco tus conexiones con los Daten Shi, pero no deberías ignorar el poder que te brindarán estos tres, sobre todo con tanto pirata peligroso que sigue avanzando hasta esta isla. — No se le viene a la mente ninguno en concreto, pero siempre tiene en mente la preocupación dicha por Uker en su partida de Drum. ¿Dónde se encontrará el famoso Carnicero de Whisky Peaks? ¿Estará aquí? ¿Ya habrá avanzado? ¿Estará más atrás en la Gran Línea? Lo desconoce, pero sirve para meter miedo y sembrar duda en el hombre que tiene delante y al que debe convencer.

— ¿Negociamos?

Lávense las manos
[Imagen: u2oxCl9.png]

Hablo | Pienso


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RE: Kiyoshi Chronicles: The Medicine [T4] [P.R] - por Kiyoshi Maeda - 30-04-2026, 10:04 PM

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