01-05-2026, 02:00 AM
Uno. Dos. Tres. Cuatro... Los timbres volvían a alargarse de una forma que lo comenzaba a preocupar seriamente. ¿Habría pasado algo con Tezca? Los dedos se volvían inquietos, con el índice sobre la mesa, ahora con repiqueteos más inconsistentes, aleatorios, nerviosos, hasta que el timbre se silenció, siendo sustituido por lo que tanto tiempo había intentado contacar, la voz que tanto había querido escuchar después de tanto tiempo. Abrió los labios, preparado para nombrar el nombre del que tanto extrañaba... Pero se adelantó. No solo era eso... era peor. ¿Quién diantres era Ryota? ¿Quién diablos era RYOTA? Sus labios se cerraron, ahora mostrando una mueca de disgusto que agradeció que Tezca no pudiera ver en ese momento. El dedo cesó, cerrándose en un puño.
Cerró los ojos, había pasado demasiado tiempo, la distancia lo había matado, y para colmo la falta de comunicación por parte del rubio lo había tenido prácticamente desesperado. Frotó sus ojos, con cansancio. Esas noches de insomnio comenzaban a darle huella, tenía que calmarse, pero hubo un silencio demasiado largo, quizás más de lo que pudiera esperar.
Su voz sonó algo más molesta de lo esperado, dejando salir el aire de sus pulmones. Sintió la urgencia de volver a encender otro cigarrillo para calmarse, quería preguntar, pero por otro lado temía preguntar y que hubiera una respuesta insatisfecha por su parte. Tenía que calmarse, relajarse. Cerró los ojos, elevando la cabeza de nuevo, con el auricular en su zurda. —Te he llamado varias veces, y nunca has contestado. ¿Es porque estabas con ese Ryota? ¿Hm? — La molestia se notaba en su tono de voz. Irónicamente, el nombre lo había escuchado antes, aunque no fuera en las mismas condiciones, pero claro, podría haber más de uno. —Parece que confías mucho en él como para dejarle ver tu cofre y que agarre tu dinero.
Su mano ahora se cerró en un puño, apretándose con firmeza. Incluso cuando su voz sonaba calmada desde el otro lado del interfono, las venas de su cuello se estaban marcando con ira contenida. Inspiró largamente el aire de los pulmones. —¿Acaso me has... olvidado ya? — Tantas veces que lo intentó llamar en los días previos, tantas veces... Tantas en las que solo saltó el contestador como si no hubiera nadie en ese lugar. ¿Quizás solo quiso olvidarlo? ¿Ya se había cansado de él? ¿O quizás la distancia había hecho su trabajo de forma negativa y ya prefería otra persona? Tragó saliva, nervioso, impaciente. Después de todo lo que habían pasado juntos, después de todo lo que lo había extrañado, y todo parecía desmoronarse... Incluso si en parte ese viaje lo había realizado para hacerse más fuerte, ser capaz de protegerlo a él. Se sintió frustrado, desesperado internamente, pero todo lo que pudo salir de sus labios, con su rostro herido, con la voz neutral fue algo que deseó preguntarle desde que perdió contacto con él.
Si se cansaba de él, al menos deseaba que estuviera bien. —Espero que no te estés pasando con el alcohol como sueles hacer, Tezca... — Descendió la cabeza, ahora con los ojos fijos en el caracol frente a él. —Y más te vale estar cuidándote. — Quiso decirle muchas cosas, lo mucho que lo había extrañado, lo mucho que había estado pensando en él, lo mucho que se había preocupado por él cuando había desaparecido. ¿Siquiera había pensado en él en todo el tiempo que había pasado en esa distancia? Por su parte, había pasado demasiado tiempo pensando en el rubio, cada maldito día.
¿QUIÉN MIERDA ERA RYOTA?
Cerró los ojos, había pasado demasiado tiempo, la distancia lo había matado, y para colmo la falta de comunicación por parte del rubio lo había tenido prácticamente desesperado. Frotó sus ojos, con cansancio. Esas noches de insomnio comenzaban a darle huella, tenía que calmarse, pero hubo un silencio demasiado largo, quizás más de lo que pudiera esperar.

—¿Así es como me saludas después de tanto tiempo, Tezca?
Su voz sonó algo más molesta de lo esperado, dejando salir el aire de sus pulmones. Sintió la urgencia de volver a encender otro cigarrillo para calmarse, quería preguntar, pero por otro lado temía preguntar y que hubiera una respuesta insatisfecha por su parte. Tenía que calmarse, relajarse. Cerró los ojos, elevando la cabeza de nuevo, con el auricular en su zurda. —Te he llamado varias veces, y nunca has contestado. ¿Es porque estabas con ese Ryota? ¿Hm? — La molestia se notaba en su tono de voz. Irónicamente, el nombre lo había escuchado antes, aunque no fuera en las mismas condiciones, pero claro, podría haber más de uno. —Parece que confías mucho en él como para dejarle ver tu cofre y que agarre tu dinero.
Su mano ahora se cerró en un puño, apretándose con firmeza. Incluso cuando su voz sonaba calmada desde el otro lado del interfono, las venas de su cuello se estaban marcando con ira contenida. Inspiró largamente el aire de los pulmones. —¿Acaso me has... olvidado ya? — Tantas veces que lo intentó llamar en los días previos, tantas veces... Tantas en las que solo saltó el contestador como si no hubiera nadie en ese lugar. ¿Quizás solo quiso olvidarlo? ¿Ya se había cansado de él? ¿O quizás la distancia había hecho su trabajo de forma negativa y ya prefería otra persona? Tragó saliva, nervioso, impaciente. Después de todo lo que habían pasado juntos, después de todo lo que lo había extrañado, y todo parecía desmoronarse... Incluso si en parte ese viaje lo había realizado para hacerse más fuerte, ser capaz de protegerlo a él. Se sintió frustrado, desesperado internamente, pero todo lo que pudo salir de sus labios, con su rostro herido, con la voz neutral fue algo que deseó preguntarle desde que perdió contacto con él.

—¿Estás bien...?
Si se cansaba de él, al menos deseaba que estuviera bien. —Espero que no te estés pasando con el alcohol como sueles hacer, Tezca... — Descendió la cabeza, ahora con los ojos fijos en el caracol frente a él. —Y más te vale estar cuidándote. — Quiso decirle muchas cosas, lo mucho que lo había extrañado, lo mucho que había estado pensando en él, lo mucho que se había preocupado por él cuando había desaparecido. ¿Siquiera había pensado en él en todo el tiempo que había pasado en esa distancia? Por su parte, había pasado demasiado tiempo pensando en el rubio, cada maldito día.
![[Imagen: bTjgVIr.png]](https://i.imgur.com/bTjgVIr.png)
