[P.R] Back to our Countract | [Priv. Kiyoshi]
#1
Día 60 Otoño.
Año 17.
9:32pm. Algún lugar de la Isla Jaya.

En cuanto al fin el Jagd Hund terminó el viaje, antes de cualquier cosa, sin siquiera consultarlo con nadie, tampoco es que le hiciera falta, hizo ademán de hacer su “tour” por la nueva isla. El motivo era sencillo, ahora tenía otros asuntos que atender fuera del Goldreich, algo que no incumbía a nadie que perteneciera a ese barco. Habían pasado demasiado tiempo con el calor agobiante de Arabasta y encontrarse en un lugar nuevo había resultado cuanto menos refrescante, algo que él mismo agradeció en silencio. Quién sabe cómo se encontraría la persona que había compartido su intimidad en su camerino. Tampoco es que tuviera que hablarle a nadie de cada mínima cosa que hacía. No era Raigo tampoco.

El Den-Den Mushi, sin embargo, sí fue utilizado por el yakuza. Sus ojos exploraron el objeto, ahora más lejos del barco, con la información que había estado esperando hasta su llegada. No es que hubieran tantos contactos en Jaya como podía presumir en los blues, eso era otro asunto. Aprovecharía su estadía para conseguir a algunos que pudiera convencer. Tiempo tenía de sobra. No sabía qué tanto, pero suficiente. Si algo tenía que agradecer a Raigo, su “antiguo” jefe, era específicamente conseguir tener algún que otro contacto que pudiera investigar lo que hasta entonces había querido. Quedadas con personas sin rostro o, más bien, prefirió no ponérselos dado a l poco contacto que iban a tener, días en los que trataría de adaptarse a la isla, conocer mejor los lugares y, por supuesto, procurar evitar cometer el mismo error que, en su momento, cometió con aquella joven. Increíblemente, Elena pesaba sobre su consciencia más de lo que hubiera querido admitir. Todavía tan joven, con una larga vida por delante e involucrada en un asunto que no debió ser. El destino de los padres tampoco es que hubiera sido algo agradecido para ellos, algo que prefirió guardar como otros tantos secretos que poseía. 

Y allí estaba, una vez más, después de todos esos días sin cesar, yendo de arriba abajo, con pequeños y sutiles descansos que utilizaba para hablar con cierta persona, se encontraba con su Den-Den Mushi. Esta vez sí, dentro del barco, en su propio camerino, a puerta cerrada. Sabía que nadie lo escucharía, sabía que los tripulantes de ese barco en ese momento no se encontraban en el lugar. La llamada fue directamente hacia alguien que ya conocía de sobra. ¿Le respondería? La fortuna lo llevó a una respuesta positiva. No quiso hablar demasiado, una frase iba a ser suficiente para poner todo en un solo lugar y sentido. Su rostro se veía serio mientras el intérfono del caracol se encontraba entre sus labios, con el cigarrillo terminando de consumirse.

—Sé dónde está Brandon Lee.

Casualidad, o quizás no tanto, se encontraba en esa misma isla. Para ponerlo mejor, el propio Kiyoshi parecía también encontrarse en Jaya. El destino parecía haberse puesto de acuerdo para que ambos tuvieran la oportunidad de hacer lo que debían hacer. Lo citó en el lugar que el contrario prefiriera, o donde se sintiera más seguro. Con él, llevaría cosas que había preparado con antelación en forma de hojas de documentos, recopilaciones de movimientos, informaciones y avistamientos de dónde se encontraba el hombre que había mencionado.

Y allí estaba, ahora de camino, en un horario poco concurrido. No era aleatorio, buscaba un lugar lo más privado posible para los asuntos que fuera a atender con el médico. Por una vez, intentó terminarse el cigarrillo antes de encontrarse con el joven, esperando no tener que encender otro más adelante... Quién sabe, posiblemente sí, se esperaba estrés, mucho por delante. La temperatura no era una molestia, ahora en comparación parecía agradable. Estaba seguro de que el médico lo reconocería al instante una vez lo pudiera ver. Esperó pacientemente al momento del encuentro hasta que sus ojos pudieron alcanzar a verlo. Su altura no es que pasara por alto cuando era un humano.

—Me alegra verlo de nuevo, joven Maeda.

Allí ya no estaba en un barco, no estaba dentro de terreno enemigo, ni donde pudiera ser atacado, no hacía falta volver a llamarlo “señor” como entonces. Tampoco existía su sonrisa confiada, sino más bien la seriedad con la que se estaba tomando ese asunto. —Lo veo bastante mejor que la última vez. — Omitiendo, por supuesto, lo último que recordaba después de haberlo visto. Palpó la suavidad y la amabilidad, era lo mejor por el momento. —¿Cómo se encuentra el joven Focalor? — Esperó primero a encontrar un lugar al que acomodarse, lanzar la información sin ton ni son en medio de su encuentro, teniendo una carpeta en su brazo, dudaba que fuera lo más recomendable en ese momento.

[Imagen: bTjgVIr.png]
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[P.R] Back to our Countract | [Priv. Kiyoshi] - por Onizuka Jin - 02-05-2026, 11:23 PM

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