Tratado sumarísimo sobre la defensa de Baquerilla med... | Presente R. | Priv.
#6
No había que ser un genio para darse cuenta que Tsunamaro era como mínimo 10 veces más extrovertido y al parecer mejor con el alcohol que Dean, lo cual agradecía, no quería tener hacer un espectáculo en un lugar que no conoce del todo y menos tener que lidiar con las consecuencias que eso conlleva. Además, necesitaba mantenerse en sus cinco sentidos en todo momento, más ahora que estaba interesado en luchar por intereses que van en contra de todo el sistema que rige con mano firme en tierras tan "tranquilas" como las del South Blue. 

Sus pasos mantenían un ritmo sereno y calmado, aunque mucho más frecuentes que los de su interlocutor, ya que un paso del Gyojin significaban dos del peliblanco. Escuchó atentamente cada palabra sobre su curiosa fisionomía propia de una raza de la cual desconoce más cosas de las que le gustaría admitir, por lo mismo todo lo que le estaba diciendo se almacenaría en un rincón de su mente, aunque puede que aquellos datos se quieran escapar de sus recuerdos, así que no descarta tener que abordar a otro de los suyos para que le vuelva a recordar cómo es posible que puedan respirar en tierra firme y en el basto mar.

Solo pasaron como mucho 3 minutos cuando la conversación fue hacía lo que de verdad le interesaba, su cuanto menos peculiar cabellera. Su expresión se tornó de sorpresa cuando mencionó que en vez de pelo era ¿cartílago? aquello lo dejó confundido pues no sabía cómo podría replicar ese pelo sin parecer un bicho raro. Aquello era exclusivo de su especie de Gyojin, sin duda era un bendecido por la madre naturaleza. -
¿Entonces toda tu familia tiene el mismo estilo de pelo? eso si que es una buena herencia - La verdad es que la envidia no era lo suyo, pero en este caso sentía algo parecido, un poquito.
Sus ojos se abrieron un poco más cuando Tsunamaro sacó de su ¿camisa? (prefiere no preguntar) unos botecitos blancos que pronto llamó como su gran secreto para mantener su cartiligosa cabellera.

El peliblanco ladeó un poco la cabeza y tomó su mentón entre su pulgar e índice izquierdo, mientras le daba los detalles de cómo se supone que funcionaba el producto y sus posibles clientes, aunque había algo que tenía que preguntar antes de considerar esa oferta -
Pero si te funciona a ti, quiere decir que es un producto para cartílagos más que para pelo... ¿no? - Seguramente también funcione en pelo, pero tenía que estar seguro, después de todo era toda una inversión, por que como dicen por ahí hay que ser bello para ver estrellas... algo así era. 

Mientras pensaba en si la inversión valdría la pena, una especie de ladrido se escuchó por casi toda la zona, lo que tomó por sorpresa a ambos e hizo que detuvieran el ritmo de sus pasos. Dean miró para todos lados intentando adivinar de dónde venía aquel quejido - 
Sí que lo oí y no suena para nada bien ¿es común que se escuchen estas cosas por aquí? - Quizá por alguna razón que desconoce los perros se suelen quejar a ciertas horas del día, pero por la reacción del gyojin, descartó por completo ese intento de teoría.

El lamento se repitió y fue cuando su compañero provisional tomó la palabra, indicando que los nuevos marines que llegaron a la isla podían ser los responsables. -
No me sorprendería, pero tampoco descartaría a algún grupo de bandidos o piratas. Sea lo que sea, te echaré una mano - Tras ofrecerle la ayuda fue que su mente se iluminó por unos segundos con una de las ideas más brillantes que había tenido en la última semana. - Siempre que pueda pedir a cambio un poco de esa crema mágica de cartílago/pelo. - Dijo con una sonrisa mientras lo seguía en busca de encontrar a los responsables de aquellos ladridos quejumbrosos. 

No tuvieron que andar mucho para encontrar a los culpables, cuatro caras desconocidas para él, pero el uniforme era más que reconocible. Lamentablemente, su compañero tenía razón y los nuevos cadetes eran los culpables de golpear a un perro. Aquello no era un teoría pues lo vio con sus propios ojos, lo que le produjo una sensación rara en el estómago que oscilaba entre la rabia y el asco, a pesar de eso respiró profundo antes de caminar hacia ellos y tomar acción. - Veo que se están divirtiendo muchachos, gran manera de pasar una tarde, digno de jóvenes admirables que aspiran a defender la justifica. - Mientras se acercaba se metía la mano en su hakama para tomar a Shinso y preparar su ataque, pues ya tenía decidido que ellos como mínimo iban a sufrir lo mismo que aquel perro. 

Para su suerte, estaban en un callejón ajenos de la vista de los transeúntes, por lo que no deberían levantar mucha sospecha, aunque quizá sea mejor que todos pudieran ver lo que hacen estos reclutas. Antes de lanzar su primer ataque miró a Tsunamaro, por puro prejuicio concluyó que él era mucho más impulsivo, así que esperaba que actuara primero y quizá con más fuerza de la debida. - Déjame a dos a mi y por favor no te pases, esto nos puede traer problemas. - No sabía si lo iba a escuchar, pero quien avisa no es traidor. 

Shinso
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RE: Tratado sumarísimo sobre la defensa de Baquerilla med... | Presente R. | Priv. - por Dean - 03-05-2026, 05:39 PM

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