Algo que su maestro había atinado resultaba más que preciso: Owen tenía una proyección de las cosas, a veces, muy largoplacista. La vida, hasta ahora, le había demostrado por activa y por pasiva que por muchos planes gigantescos e ideas grandilocuentes que el pelirrojo pudiese tener, debía sobrevivir (O preocuparse por hacerlo) en todo el camino intermedio hasta lograr el objetivo. En lugar de observar el último peldaño del escalón, debería ver, si primero, tiene el calzado correcto para comenzar a subir esa escalera.
Lo vio reirse con soltura, cosa que provocaba una mueca entre simpatía e incomodidad, porque el muchacho sí había visto lo era capaz de hacer Gwen con absoluta libertad: Petrificar entornos completos, generar un frío gélido que le provocó una quemadura por helada tan intensa que demoró meses en sanar (Y aún así oscureció parte de su pecho debido a lo intensa que fue, justo el primer día que ella comió su fruta por primera vez). La analogía de las plantas era entendible y bastante sencilla, de hecho, otra vez volvía a tener un nuevo choque de intereses que le dejaban ver, de parte exterior, cual era el problema de la falta de crecimiento de la muchacha que más quería en el mundo.
Una segunda vez ocurría lo mismo o, tal vez, dos personas vinculadas pero ajenas entre sí estaba alienadas a tener un pensamiento fundamental: La dependencia emocional hacia la sobreprotección de Gwendolyn, efectivamente, estaba provocando un estridente bloqueo en el propio desarrollo de sus habilidades. Ella nunca ha estado en un peligro inminente hasta ahora, siendo protegida múltiples veces, en estos casos, por el propio Owen. Últimos eventos, como el caos provocado en Nanohana o simple y llanamente el yeso de su brazo (El cual el muchacho no dudó a observar debido a ser azotado por otro recuerdo más, el momento donde el mismo fue fracturado en desespero por proteger a la chica). Una fuerte incomodidad brotó en el chico en empezar a notar aquello mientras que sus ojos celeste brillante ubicaban los de un Sohem que parecía tener cierto sentimiento de añoranza por su mirar, mientras expresaba no solamente su pasado, sino, ver cómo su cuerpo cada vez se hacía más grande al achicar la distancia que había entre ambos -¿Y qué puedo hacer?- su pregunta, casi de manera instantánea, fue contestaba. Se veía como un niño perdido en un parque de diversiones, creyendo que sabía lo que hacía, al menos, con un objetivo final el cual...además, no notaba en la fuerte proyección en la que se estaba inmiscuyendo: ¿Acaso el pelirrojo preguntó, seriamente, si el objetivo de su compañera que estuvo lidiando a duras penas con la vida y su no-videncia quería "cambiar este mundo hostil" como él no cesaba de decir? ¿Acaso él se cree con el poder insuficiente para lograrlo?
Su mirada descendía al suelo. Era la primera vez, en mucho tiempo que sentía que su cerebro estaba creando sinápsis neuronales que parecían haber estado apagadas, tal vez, por propia supervivencia. Su maestro mostraba la junta de su brazo robótico, sus cicatrices, todo aquello que hizo a Sohem, Sohem. Un nombre que, incluso, sonaba extraño hasta para el chico al día de hoy, ya que no parecía corriente ni orientado a ninguna clase o índole, casi como si fuese un nombre nuevo, irrepetible. Sintió el agarre de su escayola -¡!- y de un fuerte ¡SSSSSRPUP! tan grave como el sonido del desgarro de aquellos fragmentos solidificados de tela y yeso se fragmentó, haciendo que pudiesen comenzar a enterrarse en la arena -¡Mi brazo!- exclamó el chico que, viendo el mismo desnudo, se veía delgado, aún morado y ligeramente pálido. Movía el hombro sin problema, pero en el instante que intentó mover el músculo del antebrazo -¡¡¡!!! ¡AGH!- le resultó completamente inevitable, por el terrible punzar de dolor, no llevar su brazo derecho hacia el mismo. No, todavía seguía lastimado. Intentó mover, al menos, los dedos: No había caso. O estaba partido para siempre, o iba a tener una larga pero dolorosa rehabilitación (Tenía pinta de lo segundo, ya que el morado no se veía gangrenado ni peligroso) -Todavía le falta. No sé de dónde se saca tanta fuerza, Maestro.- comentó, mientras frotaba la zona que más dolor provocaba.
Mientras caminaban, le resultó imposible que la mueca de Owen no se torciera, cabizbajo y pensativo. O su maestro y el mafioso se habían puesto de acuerdo para decir algo muy parecido, en una especie de complot masivo en su contra (Cosa rebuscada y paranoica) o, efectivamente, el chico se había enfocado tanto en proteger a la muchacha que no le permitía poder defenderse por sus propios medios -Entonces entréneme a mí.- le miraba la nuca, ya que no cesaba la marcha. El brazo izquierdo, completamente rígido, era imposible de moverse; Tantos meses con la escayola provocaron una rigidez muscular impresionante pero el muchacho, siempre tan hiperfijado (O autista) parecía completamente incorruptible, incluso, habiendo abierto su espectro debido a la inmadurez y juventud -¿Usted cree que debemos separarnos de Gwen?- preguntó genuinamente, el crujir de la arena y los montoncitos que revoloteaban se sacudían a un lado o al otro -Quiero ser más fuerte que usted, aun mantengo mi palabra. Así me hubiera arrancado el brazo, le habría vuelto a decir lo mismo.- y sin dudas que lo habría hecho, porque el chico tiene una determinación absolutamente inamovible -¿Existe algún entrenamiento especial que podamos hacer que me haga sobresalir mucho más que el resto?- sus preguntas eran honestas, igualitas a cuando preguntaba "por la fruta más poderosa de todas" -Quiero aprender...a controlar mis poderes.- su mano derecha, volviéndola una garrita, como si sostuviese una pelota invisible, quedó mirando hacia la palma con el ceño fruncido -Usted dice que no existen frutas débiles. Mi fruta es fuerte, pero es indomable.- la ha probado en consciencia pocas veces, pero...recuerda el daño que provocó accidentalmente en Nanohana con ella -De hecho, podría hacerle daño a cualquiera, incluso a Gwen, con ella.-
¡PAK-PAK, PAK!
Chisporroteos brotaban, micro-explosiones sonoras y muy brillantes de su mano -Es fascinante el uso de las frutas del diablo, ¿Cuál es la más poderosa que vio hasta ahora? La suya es una barbaridad.- porque evidentemente el control de la temperatura propia tenía un nivel de desenvolvimiento muy superior -¿Hay frutas invencibles?- pregunta genuina, es posible que las hubiese.
![[Imagen: b696cd668c81bd57c07df1e99dde6d12.jpg]](https://i.pinimg.com/736x/b6/96/cd/b696cd668c81bd57c07df1e99dde6d12.jpg)
-¿Hay gente que puede, en lugar de controlar la temperatura como usted, controlar el fuego? O volverse de fuego. O no sé, o atravesar una pared.-
Porque había visto de todo, incluso, gente transformarse en animales de todas las índoles -Si en algún momento debo separarme de Gwen, maestro,- acotó, mirándole la nuca, como si quisiese dirigirse hacia sus ojos, justo buscando observar a la altura de los mismos -ojalá sea para que usted me vuelva el hueso más duro de roer que exista.-.
Lo vio reirse con soltura, cosa que provocaba una mueca entre simpatía e incomodidad, porque el muchacho sí había visto lo era capaz de hacer Gwen con absoluta libertad: Petrificar entornos completos, generar un frío gélido que le provocó una quemadura por helada tan intensa que demoró meses en sanar (Y aún así oscureció parte de su pecho debido a lo intensa que fue, justo el primer día que ella comió su fruta por primera vez). La analogía de las plantas era entendible y bastante sencilla, de hecho, otra vez volvía a tener un nuevo choque de intereses que le dejaban ver, de parte exterior, cual era el problema de la falta de crecimiento de la muchacha que más quería en el mundo.
Era él.
— Es decir, que Gwendolyn no puede crecer... porque tú no le dejas hacerlo —
![[Imagen: SYX9jFh.png]](https://i.imgur.com/SYX9jFh.png)
-...de verdad?-
Un recuerdo, como si se tratase de un flechazo punzante y llamativo, le atacó, casi como si hubiese cortado su vista para hacerlo aparecer, instantáneo:
Cita:—Mencionas inseguridad, cuando ni tú confías en la fuerza de tu chica, ni mucho menos confías en ti mismo. Apenas nos hemos separado del Jefe, y ya estabas lloriqueando en silencio y sintiéndote inútil. Ese brazo no se rompió solo; ha sido producto de tu inseguridad al no confiar que Gwendolyn podría defenderse por sí misma. Incluso siendo incapaz de responderme a situaciones concretas que te he dado como ejemplo, reflejándote como excusa un “parece que lo has vivido”. —
Una segunda vez ocurría lo mismo o, tal vez, dos personas vinculadas pero ajenas entre sí estaba alienadas a tener un pensamiento fundamental: La dependencia emocional hacia la sobreprotección de Gwendolyn, efectivamente, estaba provocando un estridente bloqueo en el propio desarrollo de sus habilidades. Ella nunca ha estado en un peligro inminente hasta ahora, siendo protegida múltiples veces, en estos casos, por el propio Owen. Últimos eventos, como el caos provocado en Nanohana o simple y llanamente el yeso de su brazo (El cual el muchacho no dudó a observar debido a ser azotado por otro recuerdo más, el momento donde el mismo fue fracturado en desespero por proteger a la chica). Una fuerte incomodidad brotó en el chico en empezar a notar aquello mientras que sus ojos celeste brillante ubicaban los de un Sohem que parecía tener cierto sentimiento de añoranza por su mirar, mientras expresaba no solamente su pasado, sino, ver cómo su cuerpo cada vez se hacía más grande al achicar la distancia que había entre ambos -¿Y qué puedo hacer?- su pregunta, casi de manera instantánea, fue contestaba. Se veía como un niño perdido en un parque de diversiones, creyendo que sabía lo que hacía, al menos, con un objetivo final el cual...además, no notaba en la fuerte proyección en la que se estaba inmiscuyendo: ¿Acaso el pelirrojo preguntó, seriamente, si el objetivo de su compañera que estuvo lidiando a duras penas con la vida y su no-videncia quería "cambiar este mundo hostil" como él no cesaba de decir? ¿Acaso él se cree con el poder insuficiente para lograrlo?
Su mirada descendía al suelo. Era la primera vez, en mucho tiempo que sentía que su cerebro estaba creando sinápsis neuronales que parecían haber estado apagadas, tal vez, por propia supervivencia. Su maestro mostraba la junta de su brazo robótico, sus cicatrices, todo aquello que hizo a Sohem, Sohem. Un nombre que, incluso, sonaba extraño hasta para el chico al día de hoy, ya que no parecía corriente ni orientado a ninguna clase o índole, casi como si fuese un nombre nuevo, irrepetible. Sintió el agarre de su escayola -¡!- y de un fuerte ¡SSSSSRPUP! tan grave como el sonido del desgarro de aquellos fragmentos solidificados de tela y yeso se fragmentó, haciendo que pudiesen comenzar a enterrarse en la arena -¡Mi brazo!- exclamó el chico que, viendo el mismo desnudo, se veía delgado, aún morado y ligeramente pálido. Movía el hombro sin problema, pero en el instante que intentó mover el músculo del antebrazo -¡¡¡!!! ¡AGH!- le resultó completamente inevitable, por el terrible punzar de dolor, no llevar su brazo derecho hacia el mismo. No, todavía seguía lastimado. Intentó mover, al menos, los dedos: No había caso. O estaba partido para siempre, o iba a tener una larga pero dolorosa rehabilitación (Tenía pinta de lo segundo, ya que el morado no se veía gangrenado ni peligroso) -Todavía le falta. No sé de dónde se saca tanta fuerza, Maestro.- comentó, mientras frotaba la zona que más dolor provocaba.
— Quieres ser su escudo y estás siendo su prisión, Rojo —
![[Imagen: a39dd3cb4a8ac75bc639843609c21b1f.jpg]](https://i.pinimg.com/736x/a3/9d/d3/a39dd3cb4a8ac75bc639843609c21b1f.jpg)
-...-
Mientras caminaban, le resultó imposible que la mueca de Owen no se torciera, cabizbajo y pensativo. O su maestro y el mafioso se habían puesto de acuerdo para decir algo muy parecido, en una especie de complot masivo en su contra (Cosa rebuscada y paranoica) o, efectivamente, el chico se había enfocado tanto en proteger a la muchacha que no le permitía poder defenderse por sus propios medios -Entonces entréneme a mí.- le miraba la nuca, ya que no cesaba la marcha. El brazo izquierdo, completamente rígido, era imposible de moverse; Tantos meses con la escayola provocaron una rigidez muscular impresionante pero el muchacho, siempre tan hiperfijado (O autista) parecía completamente incorruptible, incluso, habiendo abierto su espectro debido a la inmadurez y juventud -¿Usted cree que debemos separarnos de Gwen?- preguntó genuinamente, el crujir de la arena y los montoncitos que revoloteaban se sacudían a un lado o al otro -Quiero ser más fuerte que usted, aun mantengo mi palabra. Así me hubiera arrancado el brazo, le habría vuelto a decir lo mismo.- y sin dudas que lo habría hecho, porque el chico tiene una determinación absolutamente inamovible -¿Existe algún entrenamiento especial que podamos hacer que me haga sobresalir mucho más que el resto?- sus preguntas eran honestas, igualitas a cuando preguntaba "por la fruta más poderosa de todas" -Quiero aprender...a controlar mis poderes.- su mano derecha, volviéndola una garrita, como si sostuviese una pelota invisible, quedó mirando hacia la palma con el ceño fruncido -Usted dice que no existen frutas débiles. Mi fruta es fuerte, pero es indomable.- la ha probado en consciencia pocas veces, pero...recuerda el daño que provocó accidentalmente en Nanohana con ella -De hecho, podría hacerle daño a cualquiera, incluso a Gwen, con ella.-
Chisporroteos brotaban, micro-explosiones sonoras y muy brillantes de su mano -Es fascinante el uso de las frutas del diablo, ¿Cuál es la más poderosa que vio hasta ahora? La suya es una barbaridad.- porque evidentemente el control de la temperatura propia tenía un nivel de desenvolvimiento muy superior -¿Hay frutas invencibles?- pregunta genuina, es posible que las hubiese.
![[Imagen: b696cd668c81bd57c07df1e99dde6d12.jpg]](https://i.pinimg.com/736x/b6/96/cd/b696cd668c81bd57c07df1e99dde6d12.jpg)
-¿Hay gente que puede, en lugar de controlar la temperatura como usted, controlar el fuego? O volverse de fuego. O no sé, o atravesar una pared.-
Porque había visto de todo, incluso, gente transformarse en animales de todas las índoles -Si en algún momento debo separarme de Gwen, maestro,- acotó, mirándole la nuca, como si quisiese dirigirse hacia sus ojos, justo buscando observar a la altura de los mismos -ojalá sea para que usted me vuelva el hueso más duro de roer que exista.-.
Defuse the Bomb:
-Hablo- , Narro , -Pienso-
![[Imagen: Fusaneitor.gif]](https://sig.grumpybumpers.com/host/Fusaneitor.gif)

![[Imagen: KIJlKM7.png]](https://i.imgur.com/KIJlKM7.png)