[Presente Absoluto - Aventura Tier 9] - Las segundas partes nunca fueran buenas
#56
Escenario de Helios y Overqwil

En el interior de la taberna, el sentido del deber y la justicia se imponían ante el azar y los juegos de apuestas pues, lejos de intentar conseguir aquel saco de monedas que Jack aseguraba tener algo cuanto menos interesante, el gyojin decidió no jugársela más y pagar más dinero para afianzarse, de una vez, con su objetivo. Al extenderle Overqwil los 300.000 berries, Jack entendió a la perfección que, la hora de jugar, había terminado, al menos con el apostador que tenía delante de él. Gustosamente, Jack agarró el fajo para, inmediatamente después, introducírselo en el bolsillo interior izquierdo de su chaqueta.

Una amplia sonrisa se dibujó en el rostro del hombre que portaba ropajes amarillos, mientras procedía a acercarle, empujando con su siniestra, el saco que le había arrebatado al esbirro de Nimda, un saco que podía parecer contener a primera vista, monedas de 100 berries normales y corrientes pero que, prestando la suficiente atención, se podía ver como había una en cuya cara, en vez del símbolo de una calavera, estaba grabada la de un tiburón.- Todo tuyo, compadre. - Declaró el hombre, al mismo tiempo que veía como el gyojin se guardaba inmediatamente su recompensa en su bolsillo, levantándose en el acto y mirando hacia la barra, captando la atención del camarero quién, por azares del destino, entendió a la perfección la petición de Overqwil, llevándole ipso facto una servilleta y un lápiz que el marine encubierto usaría para anotar su número de Den Den Mushi, extendiéndoselo a Jack, quién sujetó el papel con ambas manos y lo guardo con tranquilidad en su bolsillo.- Eso está hecho, rahaha - Sonrió, respondiendo a su despedida silenciosa, asintiendo con su diestra agarrando el ala de su sombrero para así ver como Overqwil salía de escena al exterior.

Mientras Overqwil hacía una llamada al Shichibukai, indicándole que su trabajo estaba finalizado, Helios escuchaba atentamente toda la información que había conseguido por parte de Colt y, sobre todo, de Milka, preguntando al sheriff, con una actitud tranquila y sosegada - hasta el punto de tumbarse - sobre el horario en el que la criminalidad era más notoria.- De noche suele ser cuando los esbirros de Nimda tienen más actividad, sí…- Aseguraba Colt, mirando con cierta molestia al hombre de arena por su actitud despreocupada.- Aunque de normal suelen ser muy precavidos, debieron confiarse mucho con Milka. - Meditó, viendo como la despreocupación de Helios parecía incrementarse, no teniendo un límite aparente.

En el momento en el que la aparición de Overqwil llamó la atención de Helios, y este comenzó a hacer una obra llena de dramatismo, Milka, al observar su interacción con un gyojin, recordando las palabras del hombre de cabellos rubios, corrió directa hacia el marine.- Disculpa-moo. - Se paró ante el pez globo antropomórfico.- No sé si eres tú, pero Helios nos ha hablado sobre que tiene un amigo gyojin capaz de revisar las heridas de mi marido... - Prosiguió la mink vaca, desviando su mirada hacia un deplorable Pork.- Por favor, ¿podrías curar sus heridas? - Rogó por el bienestar del viejo Pork, dejándolo en manos del experimentado y curtido en medicina, Overqwil.



Escenario de Karlglass y Viktor

La pareja que acababa de presenciar y ser partícipe respectviamente de la decapitación de un pirata, se dirigían hacia el pueblo cuando, la voz de un ciudadano de a pie en apuros en adición a la figura de una yegua dirigiéndose hacia ellos, causó que el lado más lleno de justicia de Karl floreciera, animándose a detener a aquella potra, aparentemente, salvaje mientras Viktor era testigo de aquella proeza y respondía la llamada de Fuguwu, o sea Overqwil.

La yegua, que había sido detenida por una entidad inexpugnable como lo era la semioni, se retorcía de forma angustiada al ver como su cuello era rodeado por los brazos de Karl. Sin embargo, la sorprendente tranquilidad de Karl parecía hacer mella, poco a poco, en la testarudez del animal, calmándose paulatinamente hasta que, finalmente, la persona que parecía pedir que la yegua regresara, entró en escena, quedándose a un escaso metro de la preciosa cuadrúpeda. Era un hombre alto y musculoso, con una melena rubia que le llegaba hasta los hombros y con una barbilla perfectamente pronunciada y cara de ser alguien aguerrido. Vestía ropajes de color beige en su mayoría, destacando su amplio sombrero - como no podía faltar en esta ciudad -

-¡Por fin decides parar, Epona, ¡ya-hoo! - Vociferaba aquel misterioso transeúnte, pasando a mirar en ese entonces a la increíble mole que parecía haber detenido a su yegua, quién relinchaba y parecía haberle cogido cariño a la semioni.- ¡Buena captura, moza! Esta potra salvaje no suele confiar en nadie de primeras, ¡así que has tenido que caerle bien! - Admiró el buen hacer de la marine, sacando una caja de tabaco de su bolsillo derecho de su pantalón, extrayendo un cigarrillo de esta e introduciéndoselo en la boca.- Mi nombre es Holly, Holly Clyffo, aunque algunos me llaman Hol. - Se presentó, mirando tanto a la semioni como al propio Viktor.- ¿Sabes? Veo que tienes maña con los caballos y no os he visto nunca por aquí. Justamente llevo un establo, el Hol’s Horses, ¿necesitáis alguno para moveros, forasteros? - Preguntó interesado el vaquero, quedando expectante ante la respuesta de Viktor y Karlglass.

HOLLY CLYFFO


INFO
[Imagen: Tb4Z3O3.png]


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RE: [Presente Absoluto - Aventura Tier 9] - Las segundas partes nunca fueran buenas - por Garnet D. Matlock - 05-05-2026, 11:12 AM

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