05-05-2026, 11:37 AM
Había algo en esa chica que era sumamente enternecedor, no sabía si era la inconsciencia de sus actos o que realmente todo en ella parecía inocente, cierto era que con su edad seguramente estaba más que capacitada para tener relaciones íntimas, pero por la forma en la que se comportaba y las situaciones que se estaban dado a conocer, o no tenia ni idea del tema… O consideraba que Jesse no era un hombre como tal… ¿Acaso le estaba viendo como un tomate de verdad? No, no lo creía, pero era algo extraño…
Hubo un gesto en ella que le pareció cuanto menos curioso y tierno, cuando la llamo Kass, parecía gustarle que la llamara así y de hecho le llegó a pedir que lo repitiera, no tenía problema en hacerlo, al menos un capricho podría darle a la joven después de tomarse tantas molestias para curarle Pero de pronto la chica cambió el registro y le pidió que “no interrumpiera a la enfermera Kass”, lo cual dejaba claro que le había gustado el mote medio cariñoso que le había puesto a la muchacha.
La chica finalmente tenia la determinación de quitarle las vendas, y le dio permiso para sujetarla de la cintura, pero sin hacerle cosquillas, obviamente no iba a ser tan tonto como para hacerle cosquillas en una situación como aquella, bueno, habría situaciones en la que lo haría, pero implicaba una habitación diferente, menos ropa por parte de ambos y no estar herido de un disparo. Detalles.
La muchacha seguía un tanto confusa en cuanto al orden de las cosas que tenía que hacer, por eso miraba al pelirrojo cuando pensaba en lo que tenía que hacer. Antes de que pudiera responder siquiera la muchacha agarró un frasco y dejó caer un buen chorro directamente sobre la herida… En ese momento Jesse estuvo a punto de maldecir de forma muy obscena a la familia de la “Enfemera Kass”, pero no lo hizo porque algo le decía que no tenía mala intención, pero igual así escocía muchísimo…
Y eso no era lo peor… Lo peor estaba por llegar…
Cuando la chica se incorporo y se estiró para coger unas vendas, o algo, Jesse no estaba seguro, noto como la rodilla de la joven se hincaba de forma muy poco delicada en la parte de su cuerpo que menos veía el sol, pero que era bastante utilizable, tenía varios usos bastante específicos y necesarios.
Jesse cerró los ojos con fuerza y empezó a tomar aire de forma rápida, casi ventilando, pero para no apartar a la chica de él de forma brusca. Por lo que empezó a hablar, tratando de sonar calmado…
– Kass, bonita… – Empezó diciendo con un hilo de voz – Me estás clavando la rodilla en… En mi lámpara mágica, manga pastelera, manguera de la felicidad… Ya sabes… Tiene nombres mil, el miembro viril. – Joder, si es que no podía dejar de bromear ni en una situación asi… Probablemente se merecía que le pasaran esas cosas.
El caso es que su rostro reflejaba un dolor intenso… Un dolor quizás mas intenso que cuando le dispararon, y es que había ciertas zonas del cuerpo humano con las que había que tener un especial cuidado.
Hubo un gesto en ella que le pareció cuanto menos curioso y tierno, cuando la llamo Kass, parecía gustarle que la llamara así y de hecho le llegó a pedir que lo repitiera, no tenía problema en hacerlo, al menos un capricho podría darle a la joven después de tomarse tantas molestias para curarle Pero de pronto la chica cambió el registro y le pidió que “no interrumpiera a la enfermera Kass”, lo cual dejaba claro que le había gustado el mote medio cariñoso que le había puesto a la muchacha.
La chica finalmente tenia la determinación de quitarle las vendas, y le dio permiso para sujetarla de la cintura, pero sin hacerle cosquillas, obviamente no iba a ser tan tonto como para hacerle cosquillas en una situación como aquella, bueno, habría situaciones en la que lo haría, pero implicaba una habitación diferente, menos ropa por parte de ambos y no estar herido de un disparo. Detalles.
La muchacha seguía un tanto confusa en cuanto al orden de las cosas que tenía que hacer, por eso miraba al pelirrojo cuando pensaba en lo que tenía que hacer. Antes de que pudiera responder siquiera la muchacha agarró un frasco y dejó caer un buen chorro directamente sobre la herida… En ese momento Jesse estuvo a punto de maldecir de forma muy obscena a la familia de la “Enfemera Kass”, pero no lo hizo porque algo le decía que no tenía mala intención, pero igual así escocía muchísimo…
Y eso no era lo peor… Lo peor estaba por llegar…
Cuando la chica se incorporo y se estiró para coger unas vendas, o algo, Jesse no estaba seguro, noto como la rodilla de la joven se hincaba de forma muy poco delicada en la parte de su cuerpo que menos veía el sol, pero que era bastante utilizable, tenía varios usos bastante específicos y necesarios.
Jesse cerró los ojos con fuerza y empezó a tomar aire de forma rápida, casi ventilando, pero para no apartar a la chica de él de forma brusca. Por lo que empezó a hablar, tratando de sonar calmado…
– Kass, bonita… – Empezó diciendo con un hilo de voz – Me estás clavando la rodilla en… En mi lámpara mágica, manga pastelera, manguera de la felicidad… Ya sabes… Tiene nombres mil, el miembro viril. – Joder, si es que no podía dejar de bromear ni en una situación asi… Probablemente se merecía que le pasaran esas cosas.
El caso es que su rostro reflejaba un dolor intenso… Un dolor quizás mas intenso que cuando le dispararon, y es que había ciertas zonas del cuerpo humano con las que había que tener un especial cuidado.
Liame
