05-05-2026, 09:45 PM
El joven arquero y artesano de la marina, el hombre que tomó la iniciativa de formar una división nada más conoció a otros dos marines en su traslado desde ilusia hacia Roshawn, se encuentra separado actualmente de sus compañeros, cuando se acercó al anciano a ayudarle sin que se lo hubiera pedido ni esperando nada a cambio, simplemente hacer el bien y facilitar el camino a un hombre, se alejó de los demás, y al saber que apresurarse en un terreno irregular y con una fricción reducida como lo son suelos pantanosos, la tierra tras una intensa tormenta o, como es el caso, terreno cubierto de nieve donde no logras ver el suelo bajo tanta nieve, por lo que además de la propia nieve, el suelo puede estar cubierto por una capa de hielo que haga que un paso en falso acabe en un accidente desastroso, y más si vas con un arco a tu espalda y cargado de flechas y un cuchillo. El joven marine por eso decidió ir a pasos calmados, lo que hace que a pesar de no detenerse, no se mueva lo bastante rápido como para poder llegar a escuchar lo que estaba sucediendo debido a la distancia que los separaba.
Los pasos del marine pelirrojo no son apresurados, realmente raramente se verá al contramaestre Gaufrid correr si no está en persecución de un criminal, en combate o necesita llegar a su destino en un tiempo corto de manera irremediable. Desde pequeño creció con la mentalidad de que las prisas no son buenas consejeras, y cuanto más te apresuras más detalles ignoras y más riesgo corres de pasar por alto información importante o de caer en una trampa, por lo que el joven siempre mantiene la calma sin dar importancia a detalles irrelevantes como lo es quién es el líder de la división o quien es considerado superior por los demás. El joven cazador se centra más en hacer bien su trabajo, prestar atención al entorno y los detalles y no descuidar su entrenamiento, de esa manera se asegura de que si llega el momento en el que la situación le supera y no logra salir vivo al menos se irá si arrepentimientos de no haber cumplido con su deber o de no haber sido fiel a sus principios. Esa última parte es lo que hace que el joven esté dispuesto a ayudar a todo el que se lo pida, teniendo prioridad niños y ancianos por motivos obvios, pero siempre ayudaba a todo el que pudiera.
Sus ojos recorren las calles conforme se acerca a sus compañeros, viendo cómo mientras hablan con el hombre de la campana una multitud de habitantes se reúne más adelante, pero antes de poder dirigirse hacia ellos y enterarse de lo sucedido nota un pequeño tirón en la manga de su abrigo, y al girarse ve que proviene de una pequeña niña, de unos 8 años, con un gorro de lana que se ve que no es de su talla y no cubre bien su cabeza. Pero lo que detiene en seco al marine es cuando ve sus ojos enrojecidos y algo hinchados, señales claras de que la niña lleva llorando un buen tiempo, seguramente en silencio, antes de armarse de valor para acercarse al joven marine. La niña se encuentra a aproximadamente medio metro del marine, que se agacha clavando una rodilla en el suelo para escuchar con más claridad lo que le dice la niña mientras extiende la mano ofreciéndole otro caramelo. Bertram escucha con calma a la niña, guardando silencio y prestando toda su atención a la joven que parece estar buscando ayuda para su madre enferma.
Bertram sonríe con calidez y amabilidad, la misma sonrisa que mostraba a Titta cuando se despertaba llorando por la pérdida de sus padres, la misma que sale natural en el joven cuando conforta a alguien, conociendo bien el sentimiento de impotencia cuando no puedes salvar a tus seres queridos. El marine cierra con gentileza la mano de la niña sin tomar el caramelo mientras mantiene una expresión cálida y cerca en el rostro antes de decir
-Lamento mucho oír que tu mamá no puede levantarse de la cama hace tres días, probablemente tenga alguna enfermedad que le esté afectando. Lo primero que necesitamos es encontrar un médico, él podría averiguar que le pasa a tu mamá y de ahí podríamos buscar lo que sea necesario para tratarla, sir. Primero necesitaría saber tu nombre pequeña, y si has intentado buscar un médico. También no te preocupes por el pago, como marine mi deber es ayudar a la gente, y no podría vivir tranquilo si cobrara a una niña que se preocupa por su mamá.-
El joven marine se rasca tras la cabeza mientras piensa en qué hacer a continuación, quiere ayudar a la niña, pero no tiene conocimientos de medicina y no sabe qué puede causar que la madre no se levante de la cama y encontrar un médico puede no ser tan sencillo por lo que mira a sus compañeros y dice
-Acompáñame un momento, uno de mis compañeros es médico, le preguntaré a ver si podemos ayudar a tu mamá, pero parece ser que hay más cosas ocurriendo en la isla. Mientras caminamos indícame por donde vives con tu mamá y, si recuerdas, cualquier cosa que haya pasado antes de que empezara a no poder levantarse o donde está tu papá.-
El joven marine ofrecería su mano a la niña para que lo acompañe a reunirse con sus compañeros y hablar con Stroud, el médico de la división. De normal el joven soluciona las cosas por su cuenta, bien él mismo si los conocimientos entran dentro de su campo, o buscando a alguien capacitado. En este caso la solución más rápida es que Stroud acceda a revisar a la madre para averiguar qué le ocurre. Si la niña accede a ir con sus compañeros le explicará a Stroud la situación, en caso de que no quiera ir o Stroud no pueda ayudar, buscará un médico.
Los pasos del marine pelirrojo no son apresurados, realmente raramente se verá al contramaestre Gaufrid correr si no está en persecución de un criminal, en combate o necesita llegar a su destino en un tiempo corto de manera irremediable. Desde pequeño creció con la mentalidad de que las prisas no son buenas consejeras, y cuanto más te apresuras más detalles ignoras y más riesgo corres de pasar por alto información importante o de caer en una trampa, por lo que el joven siempre mantiene la calma sin dar importancia a detalles irrelevantes como lo es quién es el líder de la división o quien es considerado superior por los demás. El joven cazador se centra más en hacer bien su trabajo, prestar atención al entorno y los detalles y no descuidar su entrenamiento, de esa manera se asegura de que si llega el momento en el que la situación le supera y no logra salir vivo al menos se irá si arrepentimientos de no haber cumplido con su deber o de no haber sido fiel a sus principios. Esa última parte es lo que hace que el joven esté dispuesto a ayudar a todo el que se lo pida, teniendo prioridad niños y ancianos por motivos obvios, pero siempre ayudaba a todo el que pudiera.
Sus ojos recorren las calles conforme se acerca a sus compañeros, viendo cómo mientras hablan con el hombre de la campana una multitud de habitantes se reúne más adelante, pero antes de poder dirigirse hacia ellos y enterarse de lo sucedido nota un pequeño tirón en la manga de su abrigo, y al girarse ve que proviene de una pequeña niña, de unos 8 años, con un gorro de lana que se ve que no es de su talla y no cubre bien su cabeza. Pero lo que detiene en seco al marine es cuando ve sus ojos enrojecidos y algo hinchados, señales claras de que la niña lleva llorando un buen tiempo, seguramente en silencio, antes de armarse de valor para acercarse al joven marine. La niña se encuentra a aproximadamente medio metro del marine, que se agacha clavando una rodilla en el suelo para escuchar con más claridad lo que le dice la niña mientras extiende la mano ofreciéndole otro caramelo. Bertram escucha con calma a la niña, guardando silencio y prestando toda su atención a la joven que parece estar buscando ayuda para su madre enferma.
Bertram sonríe con calidez y amabilidad, la misma sonrisa que mostraba a Titta cuando se despertaba llorando por la pérdida de sus padres, la misma que sale natural en el joven cuando conforta a alguien, conociendo bien el sentimiento de impotencia cuando no puedes salvar a tus seres queridos. El marine cierra con gentileza la mano de la niña sin tomar el caramelo mientras mantiene una expresión cálida y cerca en el rostro antes de decir
-Lamento mucho oír que tu mamá no puede levantarse de la cama hace tres días, probablemente tenga alguna enfermedad que le esté afectando. Lo primero que necesitamos es encontrar un médico, él podría averiguar que le pasa a tu mamá y de ahí podríamos buscar lo que sea necesario para tratarla, sir. Primero necesitaría saber tu nombre pequeña, y si has intentado buscar un médico. También no te preocupes por el pago, como marine mi deber es ayudar a la gente, y no podría vivir tranquilo si cobrara a una niña que se preocupa por su mamá.-
El joven marine se rasca tras la cabeza mientras piensa en qué hacer a continuación, quiere ayudar a la niña, pero no tiene conocimientos de medicina y no sabe qué puede causar que la madre no se levante de la cama y encontrar un médico puede no ser tan sencillo por lo que mira a sus compañeros y dice
-Acompáñame un momento, uno de mis compañeros es médico, le preguntaré a ver si podemos ayudar a tu mamá, pero parece ser que hay más cosas ocurriendo en la isla. Mientras caminamos indícame por donde vives con tu mamá y, si recuerdas, cualquier cosa que haya pasado antes de que empezara a no poder levantarse o donde está tu papá.-
El joven marine ofrecería su mano a la niña para que lo acompañe a reunirse con sus compañeros y hablar con Stroud, el médico de la división. De normal el joven soluciona las cosas por su cuenta, bien él mismo si los conocimientos entran dentro de su campo, o buscando a alguien capacitado. En este caso la solución más rápida es que Stroud acceda a revisar a la madre para averiguar qué le ocurre. Si la niña accede a ir con sus compañeros le explicará a Stroud la situación, en caso de que no quiera ir o Stroud no pueda ayudar, buscará un médico.
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