06-05-2026, 03:28 AM
Día 70 de Otoño | Año 17
En un sector de bodegas oculto en la selva.
La noche ya avanzaba y se había logrado acumular una cantidad considerable de dinero producto de tratos y saqueos a lo largo del Grand Line. Había bolsas que estaban llenas de billetes y el dinero que habían recolectado se había puesto en un carro en camino a una de las bodegas vigiladas que solían usarse para poder almacenar allí lo que se acumulaba de los diferentes viajes de aquella tripulación. Y aunque tampoco era una cantidad extraordinariamente grande, se podía estar hablando de varios miles de berries. Era un botín suficientemente grande como para querer guardarlo bien con guardias y hasta usar diferentes bodegas en patrones aleatorios en diferentes puntos de la selva para que los riesgos de robos y asaltos fueran menores.
Esa noche, el carro partía a un sector de bodegas que estaba oculto en la selva, un lugar que unos contrabandistas habían elegido para poder esconder sus botines antes de llevarlos otro sitio. Iba escoltado por un total de sesenta a ochenta personas, en las que se contaba el personal de seguridad y el personal operativo que llevaba el carro. Era una cantidad grande, sin duda, pero su competencia iba a ser puesta a prueba esa noche precisamente.
En semanas anteriores, algunos ladrones estuvieron haciendo un trabajo de inteligencia que los llevaría a descubrir los verdaderos patrones de movimiento de los carros y hasta habían conseguido infiltrar a un par de sus aliados en el cuerpo de seguridad que vigilaba los escondites, logrando que éstos se colaran en uno los equipos de que llevaría el carro de la noche. El de esa noche misma del 70 de Otoño, precisamente.
Y podría decirse que iban a estar lo más de seguros con el golpe que iban a dar, si es que la noche inmediatamente anterior tres de ellos no hubieran estado celebrando el golpe de manera prematura en una playa de la isla al aire libre, gritando detalles del plan -básicamente todo lo ya dicho- y hasta los lugares en donde iban a estar ubicados para hacer la infiltración y hasta para escapar de allí una vez el botín fuera robado. Creyeron que estaban solo. Pero para cierta persona, cierta pirata Gyojin, esta información le habría llegado casi que caída del cielo. Era la oportunidad perfecta. Dinero en grandes cantidades y hasta un chivo expiatorio a quién culpar. Pero había solo un problema.
Y ese mínimo problema es que el líder de aquella operación de robo no era cualquier persona. De acuerdo con lo que dijeron los tres que dejaron que su plan fuera escuchado por la pirata, el líder era un tirador excepcional, alguien capaz de usar dos pistolas y ser altamente certero con estas. Era claro que, a diferencia de esos tres, ese líder no iba a dejar que su botín le fuera arrebatado de las manos. Pero de eso ya se podría ocupar la pirata luego, ¿No? Fuera un riesgo o no, lo que sería realmente tonto sería ignorar la posibilidad de sacarse una buena cantidad de dinero con el trabajo ajeno.
Ya en el lugar de reunión del equipo de asalto, se habrían organizado cuatro ladrones. Tres de ellos eran los tres que estuvieron en el bar y el otro, por supuesto, era el líder de la escuadra. Estarían reunidos en una de las bodegas contiguas a la bodega en la que se iba a guardar el carro del botín. La idea era sencilla. Esperar a que el carro fuera guardado, y luego abrirían las puertas traseras de las dos bodegas, cambiarían el carro de lugar y después partirían de allí como alma que llevaba el diablo. Era sencillo y era ingenioso a la vez. Y para que ello funcionara, los dos elementos infiltrados iban a ocuparse de distraer a los guardias directos.
—Bien, muchachos. No olviden el plan. Pueden irse adelantando. Yo me encargaré de mantener comunicación con nuestros amigos cerca del botín. No hay necesidad de apresurarse, pero tampoco tenemos toda la noche. Vamos a completar este golpe y ya no tendremos que ocuparnos de los gastos de estos dos meses.
Y con aquél pequeño discurso, los tres bocones es pondrían a trabajar en ir cortando con un soplete un boquete en su propia bodega, mientras que el líder iría a una pequeña oficina en donde estaría en contacto vía Den Den Mushi con sus aliados cerca del botín.
Ninguno allí sospechaba que tenían a alguien más por allí, rondando los alrededores y acechando entre las sombras.
Dinero, dinero, dinero, dinero, aprende algo, dinero

![[Imagen: o32YH2T.png]](https://i.imgur.com/o32YH2T.png)