06-05-2026, 06:25 PM
Recuerdo que el otoño en Baterilla siempre venía de ventiscas más intensas y el follaje de los árboles se tenía de tonos terracota, no era un frío mortal, al fin y al cabo, seguía siendo una isla playera, pero, sí envolvía sus costas en una frescura constante. Ahora que me encuentro en Matsuri, comprendo que cada región vive las estaciones a su manera. Aquí todo es distinto, es hermoso, casi como una joya el presenciar estos paisajes florales que por la temporada actual comienzan a rendirse por la baja temperatura, adoptando colores marchitos y formas más frágiles mientras otros permanecen implacables, como si desafiaran las condiciones que no les favorecen. Entonces lo entendí, no importa la estación de los años, Matsuri siempre permanecerá en una eterna primavera.
El día invitaba a salir como si las aventuras aguardaran con paciencia a ser descubiertas, y para mí aquello era más que oportuno, puesto que no pertenezco a esta corriente lejos de mi amado Blues. Salí de mi hogar llevando conmigo mi violín azul, Amphitrite, junto con mi arco y mis flechas. Mi vestimenta era la de siempre, un vestido blanco sin mangas, holgado y ligero, acompañado de un sombrero de paja del mismo color del vestido, claramente este iba sobre mi cabeza cumpliendo con su función que no era solo para cubrirme del sol, que no era muy visible hoy, sino, para darme un perfil más bajo entre los habitantes y oficiales.
Mientras caminaba por la ciudad de Ran, entre campos florales y edificios con aire casi victoriano, poco a poco me adentré en una de las plazas de la isla, fue entonces cuando noté que algo estaba ocurriendo justo en ese momento. Había artistas por todas partes, rodeando el lugar con sus magníficos instrumentos, algunos en grupos, compartiendo melodías, y otros complementos solos, perdidos en su propia música o afinando sus instrumentos en la nota perfecta. Aquella imagen quedó impregnada en mi corazón, en mis ojos azules que surcaba la escena, primero me llenó de asombro, luego de una emoción calidad… y en un instante, de una profunda curiosidad.
En Matsuri los festivales, eventos y fiestas nunca faltaban, casi siempre a cada semana ya había indicios de festejos tanto grandes como privados, y hoy parece ser algo general al público. Un pequeño escenario estaba siendo montado por algunos hombres del oficio, quizás carpinteros de la zona. ¿Qué estaba pasando?, ¿Quizás algún concurso?, no quise quedarme con la intriga.
Avancé por la arboleda de un camino de hojas marrones y verdes, acercándome a los artistas que platicaban entre ellos, y cada vez que me acercaba pude entender que su conversación se trataba sobre una selección de melodías a interpretar.
—- Hola, buenos días… —- Murmuré tenuemente pero mi voz llegaría, a penas era medio metro de distancia lo que acortaba nuestro espacio personal, y claro, sonreí cortésmente hacía ellos. —- ¿Hay algún evento músical hoy?
El día invitaba a salir como si las aventuras aguardaran con paciencia a ser descubiertas, y para mí aquello era más que oportuno, puesto que no pertenezco a esta corriente lejos de mi amado Blues. Salí de mi hogar llevando conmigo mi violín azul, Amphitrite, junto con mi arco y mis flechas. Mi vestimenta era la de siempre, un vestido blanco sin mangas, holgado y ligero, acompañado de un sombrero de paja del mismo color del vestido, claramente este iba sobre mi cabeza cumpliendo con su función que no era solo para cubrirme del sol, que no era muy visible hoy, sino, para darme un perfil más bajo entre los habitantes y oficiales.
Mientras caminaba por la ciudad de Ran, entre campos florales y edificios con aire casi victoriano, poco a poco me adentré en una de las plazas de la isla, fue entonces cuando noté que algo estaba ocurriendo justo en ese momento. Había artistas por todas partes, rodeando el lugar con sus magníficos instrumentos, algunos en grupos, compartiendo melodías, y otros complementos solos, perdidos en su propia música o afinando sus instrumentos en la nota perfecta. Aquella imagen quedó impregnada en mi corazón, en mis ojos azules que surcaba la escena, primero me llenó de asombro, luego de una emoción calidad… y en un instante, de una profunda curiosidad.
En Matsuri los festivales, eventos y fiestas nunca faltaban, casi siempre a cada semana ya había indicios de festejos tanto grandes como privados, y hoy parece ser algo general al público. Un pequeño escenario estaba siendo montado por algunos hombres del oficio, quizás carpinteros de la zona. ¿Qué estaba pasando?, ¿Quizás algún concurso?, no quise quedarme con la intriga.
Avancé por la arboleda de un camino de hojas marrones y verdes, acercándome a los artistas que platicaban entre ellos, y cada vez que me acercaba pude entender que su conversación se trataba sobre una selección de melodías a interpretar.
—- Hola, buenos días… —- Murmuré tenuemente pero mi voz llegaría, a penas era medio metro de distancia lo que acortaba nuestro espacio personal, y claro, sonreí cortésmente hacía ellos. —- ¿Hay algún evento músical hoy?
Amphitrite Toca la Cancion
![[Imagen: miyoocheja.png]](https://i.ibb.co/20ZJ1jdH/miyoocheja.png)
Cita Diálogo / Habla / *Piensa*
![[Imagen: file-000000008bfc822faef83e223001f3f5.png]](https://i.ibb.co/WWRcn6nZ/file-000000008bfc822faef83e223001f3f5.png)
