Nutshell | Privado [Pasado]
#1
Día 62, Verano. Año 17. Dunas Shura.

Hora: 16:55.

Los días pasaban rápido cuando centraba su mente en objetivos concretos, a corto plazo. Shin había adoptado una rutina tan sagrada que caían memorias de su antigua vida, creciendo en el Reino de Sorbet, sus únicas preocupaciones pasaron a ser entrenar, mantener su Den Den Mushi cerca, listo para recibir alertas sobre misiones o cualquier contacto de marines con un rango superior, y repetir.

Seguía siendo el mismo de siempre, sí, lleno de carisma y una despreocupación que le otorgaba la apariencia de alguien completamente seguro, pero en el fondo de su corazón, donde le permitía habitar a las emociones intrusivas, sabía que durante la última misión asignada no había sido suficiente. Ser vencido por aquel teniente de la marina, un wotan, no es que destruyó su ego, eso era algo imposible, pero le demostró que estaba equivocado al confiar ciegamente en una fortaleza sin pulir, sin cuidar hasta el más mínimo detalle, desde donde se sentiría en completo control de cada variable posible.

Y falló. Si dependía de él, todos estarían muertos. No podía volver a permitirlo.

Desde que se recuperó, con un recambio de uniforme gracias a los marines de Matsuri y se preparaba para avanzar a la siguiente isla junto con la División Setentaicinco, no dejó de entrenar. Mañana, mediodía, tarde y noche, repitiendo el proceso en el mismo lugar de siempre, cercano a la costa donde el Tempestad había sido destruido por el asombroso viaje del que sus compañeros hicieron gala tras haber sobrevivido. Entendió entonces que a eso se refería la Himari de su cabeza, si pudieron atravesar el famoso Reverse Mountain eran dignos de su confianza, aunque no por ello iba a dejar de preocuparse, o evitar ponerse al frente en primer lugar, antes de que los peligros pudiesen llegar a cualquiera de sus cuatro aliados.

En el transcurso de los días, le informaron de su primer ascenso, uno que lo convertía en el superior de todos y por ende, líder provisional a nivel oficial de la división. Pasar de Soldado Raso a Sargento no fue un mérito que recibió con demasiada ilusión, pero ahí estaba la pequeña condecoración, insignificante si se trataba de llenar el vacío que su derrota aún le mantenía en el pecho. Seguía por inercia, con el mínimo esfuerzo posible desde lo mental, y aún rindiendo al máximo físicamente.

Como una cáscara de nuez, increíblemente fuerte cuando se trata de intentar romperla, pero desmoronándose por completo ante la primera grieta.

Esa ocasión no sería diferente. Shin no tenía demasiadas órdenes que dar en una isla prácticamente inhabitada, en donde los lugareños intentaban no salir para evitar cruzarse a nómadas o bestias salvajes y carroñeras, a pesar de que había acumulado los trofeos de algunos monstruos que intentaron acecharlo, derrotados con suma facilidad. Se mantenía en constante comunicación con el resto y estaba más que disponible a cualquier tipo de coordinación de emergencia, con su velocidad podía llegar a casi cualquier punto de la isla en tiempos absurdos, por eso mayormente estaba tranquilo, permitiéndole al grupo existir al menos un rato sin presiones de ningún tipo. A veces la mejor guía, es no dar ninguna.

Hasegawa se mantuvo entrenando, y adquirió el gusto a recoger trozos amplios de madera del Tempestad para probar sus habilidades de precisión, en la última tanda de la tarde preparó un amplio montículo de la susodicha, casi que armando un pequeño muro de dos metros y algunos tantos de ancho muy visibles desde la distancia, y lo hizo para seguir ejercitando el poder de su fruta entrada la noche, aunque tras una ducha se sintió renovado y así decidió volver tres horas antes de lo que le tocaba, con el sol en sus últimos momentos de vida, sin apresurarse a ocultarse, quedando ese mismo tiempo que adelantó su sesión.

A penas y empezaba, acomodando sus cosas en un lateral, luciendo super fresco y vistiendo un atuendo casual, con prendas que lo protegían del sol y la arena, de momento el calor no lo presionaba, aún sentía el frescor de la ducha. Decidió quedarse únicamente con la camiseta ajustada negra y los pantalones holgados blancos, siendo el preciso instante donde estaba por empezar, con los rayos solares enmarcando su silueta y la madera a unos pocos metros de donde estaba. Pero una voz conocida, a su espalda, le hizo abrir los ojos con sorpresa, ubicado exactamente frente al pilar.

No escuchó el momento en que apareció, no lo sintió vía olfato, la destreza de aquel hombre fue total, desplazándose en sigilo como le habían enseñado al propio Shin, un estilo que abandonó con el tiempo.

[Imagen: 59a5fdaceed757a8b0c90b62ceb71548.jpg]

—Mira cuánto has crecido, hijo.

Su voz rompió el aparente momento de paz y soledad que transitaba el menor de los Hasegawa presentes. Incluso sin darse la vuelta, los párpados del albino se abrieron en completo estado de shock. Al escuchar esa voz su primer impulso fue ponerse recto y prepararse para acatar órdenes, como lo hizo durante todos los años de su vida hasta abandonar Sorbet, pero por primera vez desde entonces consiguió resistir, dibujando una sonrisa en su rostro cuando por fin reunió las fuerzas para darse la vuelta y ver a la cara a ese hombre. A su padre. Un orgulloso marine de los tantos pertenecientes al clan, aunque no vestía su uniforme protocolar.

—No me fastidies... casi no te reconozco con esos ropajes. —simuló su shock bastante bien considerando lo mucho que le sorprendió la presencia de aquel sujeto. Descartó rápidamente la idea de qué hacía en el Grand Line porque se enteró que los Cabos Gemelos estaban abiertos hace tiempo, pero sí que le intrigó la presencia de un hombre como Ichiro yendo a buscarlo. La gente como él odiaba los reencuentros felices sin motivos de peso en mitad del cariño. —Ahórrate el sermón y dime qué haces aquí. No tengo tiempo que perder. —como muestra de su prisa, observó al montículo de madera bastante amplio a espaldas del contrario, y luego lo observó a los ojos nuevamente.

—Ah, así que sigues con esos modales tan pobres. Pensé que sería bien recibido, con una reverencia y preguntas sobre tu madre. —solemne, se mantuvo estático, sin evadir el contacto visual. Rápidamente fue interrumpido antes de seguir hablando.

—Recorta el relleno, ya nos conocemos, viejo. —con su rebeldía natural, la desgana externa que siempre enfatiza y una sonrisa orgullosa y presumida, se impone en la conversación. La única respuesta a semejante provocación que recibe por parte de su padre es un suspiro profundo, pareciendo silenciar pensamientos intrusivos que buscaban carcomerlo.

—Bien. Al parecer, será la única forma de comunicarme contigo. —sentencia, negando con la cabeza antes de retomar un contacto visual firme. —Pero perdiste tu oportunidad de hacer preguntas. —el menor de los presentes arrugó la nariz durante un instante fugaz, gesto casi imperceptible.

—Me enteré de tu ascenso reciente. También de lo que pasaste en Kutsukku. Es una pena que abandonaras el arte de la espada, invertimos recursos y tiempo en enseñártelo, ibas a llevar el estilo del clan Hasegawa a lo más alto. —antes de ser interrumpido nuevamente, alza la mano. Ese sólo gesto enmudece el suficiente tiempo a Shin para que Ichiro siga su discurso. —Pero he decidido perdonarte, al final, sin importar cómo avances, lo harás con nuestro apellido. —la firmeza no tambalea.

—No obstante... considérate en deuda con el clan. Con ambos clanes, los Hiroshi sienten que rebajaron su honor por nada al colocarte nuestro apellido en vez de el de ellos, y como soy un buen padre, he decidido solucionarte ese problema antes de que comience a afectarte. —entonces baja la mano, entendiendo que tiene la atención de su hijo. —Vas a casarte. Está todo arreglado, tu esposa será Hiroshi Sakura, la segunda hija del segundo matrimonio entre los clanes Hasegawa y Hiroshi. Entiende que de esta decisión depende la estabilidad de ambas familias, y que por ende, no puedes negarte. —ambas manos del hombre se cerraron, transformándose en puños.

El suspenso corrompió por completo la paz del silencio. El rostro de Shin mostraba una sorpresa bastante clara, su cuerpo empezaba a emitir calor y creía estar a punto de perder el control, sin embargo, cortó todo de raíz y se dio la vuelta, dispuesto a seguir entrenando, colocando una sonrisa que le devolvía el manejo total de sus emociones y con la respuesta infinitamente clara.

—Olvídalo. Dejé tus políticas de mierda hace mucho tiempo. —las palabras fueron seguidas de una brisa desconcertante, el viento silbaba rellenando el silencio que ninguno de los dos rompía. Era una tensión tan fina, que entre el espacio que los separaba no cabía ni siquiera un suspiro, pero Ichiro no tardó mucho más en mostrar su templanza, aflojando los puños y retomando el control absoluto de sus emociones. Conocía el punto débil de Shin, cómo borrarle la sonrisa de un plumazo, y estaba dispuesto a concertar el matrimonio, incluso si se llevaba por delante el ego e individualidad de su primogénito.

—¿Sabes...? —el menor de los Hasegawa no tenía interés en seguir escuchando, realmente iba a prepararse para seguir entrenando, al menos hasta que cierta combinación de palabras llegaron a sus oídos. —Tu novia, ¿cómo se llamaba esa chica...? —el albino abrió los ojos como platos, sus respiración se cortó de golpe, y los dedos le temblaron en estado de alerta. —Himari. —hacía tiempo que no escuchaba ese nombre en los labios de otra persona. Ese único sonido fue suficiente para ahogarlo, dejarlo a completa merced de las palabras contrarias. —Pasaron varios años ya. Deberías plantearte el superarlo. —exhaló aire, pesaba más que cualquier otra bocanada que haya tomado antes —Fuiste una deshonra por eso, y ahora que pareces tener una carrera prometedora tu nombre se está limpiando. Esta es una buena oportunidad. —un pitido comenzó a sonar en la cabeza de Shin.

No lo escuchaba con claridad. Cerró ambos puños, sus pies permanecían inquietos en el suelo, como si hablara el instinto, forzándolo a atacar, pero contenía los impulsos. Ya no era respeto, sino, miedo, de lo que podía hacerle si seguía por esa línea. —Comienzo a creer que lo mejor que nos pudo haber pasado, es que esa esclava muriese. —en ese preciso instante, decidió que tuvo suficiente. Volteó su rostro, la mirada cerúlea del albino brillaba con fuerza, e hizo contacto visual directo.

[Imagen: 6cea1311d4a432b22a7f70a7d9e1b5ea.jpg]

—Repite eso.

Los segundos se contaron con una lentitud desgarradora.

—La esclava. Está mejor mue-

Pero no pudo seguir hablando.

Un destello súbito, completamente dorado, apareció alrededor del marine, absorbiéndose hacia adentro. El efecto visual fue tan repentino que pareció desaparecer por un error del espacio, pero ninguno de los presentes llegaría a percibir lo que realmente sucedió. La velocidad fue tan alta que jugaba en otra liga, volteándose y recortando la distancia que lo separaba de Ichiro en menos que milésimas, dirigiendo un puñetazo en vuelto en luz a la altura de su pecho, al menos siendo lo último que vería aquel hombre, pues la trayectoria real de ese movimiento inició frente al rostro perplejo del mayor.

De la nada, el montículo de madera a espaldas del contrario implosionó, como si un borrador omnipresente le hubiese caído encima. La diferencia, es que múltiples rayos de luz salieron disparados hacia todos lados en un radio de cinco metros, perfectamente calculados para no dañar a su progenitor, lo cual no evitó que a su rostro, lleno de una especie de miedo extraño, desconocimiento absoluto sobre el alcance de las velocidades actuales de Shin, se le añadiera un corte preciso y superficial en la mejilla de su lado derecho, haciéndolo sangrar muy levemente. El marine mantuvo la pose, y notando que el objetivo preparado con antelación había sido borrado con una explosión tan feroz, no pudo hacer otra cosa más que sonreír, sintiendo a su cuerpo descargarse completamente de la tensión, y que la expresión de su padre fue suficiente pago por aquella falta de respeto.

[Imagen: cdc8d353-f48f-4b15-94d4-4e5ead98ee9d.png]

—Muchas cosas cambiaron desde entonces, viejo. Podría matarte si no cuidas esa lengua.

Tras sus palabras, el brillo comenzó a descender, hasta su eventual desaparición. El menor de los Hasegawa asentó una sonrisa levemente más pequeña en sus labios, y decidió darle la espalda de manera definitiva, no quería volver a ver ese rostro. Por su parte, Ichiro no podía dejarlo ahí, en un intento vago por retomar un dominio emocional perfecto, volvió a abrir la boca —Te has vuelto fuerte, hijo. —titubeó, pero finalizó la frase, y aunque Shin se detuvo, no se giró, ni siquiera de perfil.

—Ichiro Hasegawa. —interrumpió, sin mediar gestos, respeto ni mucho menos el rol político de su padre dentro de los clanes. —No uses esas palabras tan a la ligera. —en aparente paz, volvió a retomar la caminata hacia sus cosas, dispuesto a guardarlas en su bolso y marcharse de allí. —Piérdete. —una orden, prácticamente.

—Bien. —no había mucho más que hablar, y a pesar de todo, insiste. —Tu esposa espera. Está en Matsuri, yo también te esperaré. Y por favor, no faltes. —el chasqueo en la lengua de Shin fue a penas perceptible, pero tras escuchar que se alejaba, por fin pudo terminar de calmarse.

A medida que el hombre tomaba distancia por el camino más visible, se terminó topando con una conocida del albino. Humink pequeña, de voluntad incansable y valores férreos, detalles que no parecían importarle a un Hiroshi completamente amargado por sentir que su dosis más alta de poder, que era controlar al prodigio de los Hasegawa, se había perdido para siempre. En su ironía hiriente, percatándose de que Nyra parecía acercarse a la zona donde estaba Shin, decidió hablarle. —Oh, no me digas que ahora se mezcla con gente como tú... —el desprecio era notorio —No te recomendaría acercarte a él. Parece que está de mal humor. —la sonrisa que le muestra a Kuroshiro prácticamente enseña los dientes, enalteciendo un impulso casi sádico en el fondo de su ser. Latente, depredador.

Por su parte, en el campo de entrenamiento, y ante una brisa menos calurosa de lo que acostumbraba en Sabakun, Shin apoyó el bolso en una roca más alta que la altura del suelo, aún incapaz de voltear la mirada. Sus pensamientos estaban repletos de recuerdos sobre Himari, pero ninguno asociado a algún momento agradable. La veía morir, una y otra vez. Se veía recogiendo lo que quedaba de su cadáver tras volver al campo de batalla. Veía a quienes la enterraban. Los veía a los pocos que quedaban de su lado cuando le rindieron el merecido homenaje.

Y veía la sombra de su padre, creyendo que gracias a esa pérdida recuperaría el control.

En días como ese, sus sueños latían con más fuerza.

Let there be light
[Imagen: vEBNZb3.png]
  Responder


Mensajes en este tema
Nutshell | Privado [Pasado] - por Hasegawa Shin - 07-05-2026, 08:09 AM
RE: Nutshell | Privado [Pasado] - por Nyra Kuroshiro - 07-05-2026, 10:50 PM
RE: Nutshell | Privado [Pasado] - por Hasegawa Shin - 08-05-2026, 02:09 AM
RE: Nutshell | Privado [Pasado] - por Nyra Kuroshiro - 08-05-2026, 03:19 AM
RE: Nutshell | Privado [Pasado] - por Hasegawa Shin - 08-05-2026, 04:06 AM
RE: Nutshell | Privado [Pasado] - por Nyra Kuroshiro - 08-05-2026, 05:02 AM
RE: Nutshell | Privado [Pasado] - por Hasegawa Shin - 08-05-2026, 08:57 AM
RE: Nutshell | Privado [Pasado] - por Nyra Kuroshiro - 08-05-2026, 11:39 AM
RE: Nutshell | Privado [Pasado] - por Hasegawa Shin - 11-05-2026, 07:46 AM
RE: Nutshell | Privado [Pasado] - por Nyra Kuroshiro - 11-05-2026, 04:24 PM
RE: Nutshell | Privado [Pasado] - por Hasegawa Shin - 13-05-2026, 11:53 PM
RE: Nutshell | Privado [Pasado] - por Nyra Kuroshiro - 14-05-2026, 12:38 AM
RE: Nutshell | Privado [Pasado] - por Hasegawa Shin - 14-05-2026, 01:48 AM
RE: Nutshell | Privado [Pasado] - por Nyra Kuroshiro - 14-05-2026, 02:50 PM
RE: Nutshell | Privado [Pasado] - por Hasegawa Shin - 14-05-2026, 09:39 PM
RE: Nutshell | Privado [Pasado] - por Nyra Kuroshiro - 14-05-2026, 11:40 PM
RE: Nutshell | Privado [Pasado] - por Hasegawa Shin - 18-05-2026, 07:12 AM
RE: Nutshell | Privado [Pasado] - por Nyra Kuroshiro - 18-05-2026, 03:40 PM
RE: Nutshell | Privado [Pasado] - por Hasegawa Shin - 19-05-2026, 07:18 AM
RE: Nutshell | Privado [Pasado] - por Nyra Kuroshiro - 19-05-2026, 01:56 PM
RE: Nutshell | Privado [Pasado] - por Hasegawa Shin - 20-05-2026, 05:03 AM
RE: Nutshell | Privado [Pasado] - por Nyra Kuroshiro - 20-05-2026, 03:50 PM
RE: Nutshell | Privado [Pasado] - por Hasegawa Shin - 21-05-2026, 02:50 AM
RE: Nutshell | Privado [Pasado] - por Nyra Kuroshiro - 21-05-2026, 08:00 PM
RE: Nutshell | Privado [Pasado] - por Hasegawa Shin - 25-05-2026, 08:36 AM
RE: Nutshell | Privado [Pasado] - por Nyra Kuroshiro - 25-05-2026, 04:25 PM
RE: Nutshell | Privado [Pasado] - por Hasegawa Shin - 25-05-2026, 09:43 PM
RE: Nutshell | Privado [Pasado] - por Nyra Kuroshiro - 26-05-2026, 12:10 AM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 2 invitado(s)