07-05-2026, 10:28 AM
Al cruzar el arco y entrar al interior del recinto, lo que nos encontramos sí que me resultó más propio de un laboratorio. Caminamos a través de un túnel bastante amplio hasta llegar a una puerta tras la cual se encontraba una estancia que me resultó siniestra. Las puertas parecían diseñadas para no dejar entrar ni salir nada de manera accidental. Todo parecía meticulosamente pensado. Viendo el exterior ya podíamos haberlo deducido, pero me había descolocado la aldea de interior que habíamos tenido que atravesar. La iluminación contribuía a crear este ambiente frío y de excesiva profesionalidad. La distribución era octogonal, con una puerta en cada uno de los lados. Cada una de las puertas tenía un cartel sobre ella que, supuestamente, definiría qué encontrar tras cruzarlas. Eran nombres bastante confusos, parecía que hacían referencia a partes o habilidades de una máquina. En el centro de todo, en el suelo, estaba plantado el logo de aquel lugar.
De la nada, sonó una voz que se dirigía a un grupo de personas, como si estuviese retransmitiendo en vivo, aunque realmente se estaba comunicando tan solo con nosotros. Lo que sí me llamó la atención fue el tono de voz, tan animado y que encajaba tan poco con el lugar y la situación. Nos agradeció que hubiésemos entrado por nuestro propio pie, como si hubiese podido hacer que entrásemos a la fuerza. Aquel pensamiento me hizo fruncir el ceño, pero continué escuchando. Una de las puertas se abrió, la número cuatro, y tras ella pudimos ver una habitación amplia con una plataforma en el centro. Antes de que pudiese darnos tiempo a reaccionar, una humareda púrpura emergió de una de las rejillas y comenzó a inundar la habitación muy lentamente desde arriba. Por lo visto estaba hecho a partir de un veneno conseguido gracias al usuario que Jolyne y Kenzo se habían enfrentado hacía tiempo. Menos mal que Jolyne se lo había cargado, parecía un poder bastante peligroso. Su intención, por el momento, no era dañarnos con aquel gas, sino obligarnos a reaccionar tal y como él pretendía. No nos quedaba más remedio que entrar en la habitación que nos indicaba sino queríamos acabar derretidos. —Hijo de puta chalado. Vamos —les dije a los demás para animarles a entrar en la estancia. La puerta se cerró tras nosotros para no dejar pasar el gas, pero también para que no pudiéramos dar marcha atrás.
Siguió dando instrucciones, pero me costaba concentrarme. Ahora solo podía pensar cuáles eran las intenciones del Doctor Utakata y cómo llegar ante él cuanto antes. Si era posible quería que esto fuese sin seguir su estúpido juego, pero al haber entrado en su madriguera iba a estar complicado. Garnet tampoco parecía contento con tener que ceder. Pedía que uno de nosotros quedase atrás mientras el resto avanzábamos. Era un viejo truco de cobarde, intentar separarnos. Para colmo, parecía que quería utilizarnos como conejillos de indias para experimentar con sabe dios qué, una especie de autómatas para la marina me había parecido entender. Kenzo dijo algo de unos robots a los que se habían enfrentado. Si más adelante la información nos servía de algo le volvería a preguntar. En ese momento me percaté realmente de cómo de valioso debía ser aquel tío para el gobierno. Ahora tenía más ganas que nunca de encontrarme con él, pero odiaba tener que ceder y dejar a alguien atrás. Jolyne no se lo pensó demasiado. No había más remedio y parecía decidida. Esta me la guardaría. No pensaba servir de utilidad para ningún experimento del gobierno, así que esto solo podría acabar de dos maneras, o con nosotros muertos, o con este sitio destrozado y el doctor enterrado bajo los restos. —De acuerdo. Jolyne, ten mucho cuidado —le dije antes de continuar hacia la siguiente puerta.
Info
Bélico
![[Imagen: 8Rsjucn.png]](https://imgur.com/8Rsjucn.png)
