10-05-2026, 02:03 AM
La pelea oficialmente ha terminado. El escenario es un caos, pues las llamas generan un humo que se extiende hacia los cielos. Muchas personas se acercan a intentar controlar el siniestro para que no se expanda demasiado y se lleve consigo otras edificaciones, afectando no solo al pobre cantinero que ha perdido su negocio, sino que también a la vida normal dentro de Mock Town. Un conflicto mayor podía afectar negocios y al sistema económico de la isla. Nadie muestra intenciones de colocarse en contra de Kiyoshi por mucho que esté herido y cansado. Aun así, el médico sabe que no puede quedarse mucho tiempo, pues si se acercan los famosos Daten Shi, pelear en la condición actual podría darle una derrota más que asegurada. — Pero no importa. Soy fuerte. — Y esa última frase se la repite una y otra vez dentro de su cabeza. Es la primera vez que actúa sin sus compañeros, sin su protección y apoyo. Poco a poco, paso a paso, le enseña a su propia mente que es capaz de lograr grandes cosas si se lo propone, que aquel debilucho del South Blue quedó allá mismo, en un pasado que debe pisotear con tal de poner los ojos en su futuro.
A su lado se presenta aquel que le dio la información al ingresar a la taberna, el dueño de la misma. Le es incómodo a Kiyoshi verlo, pues consiente es de que gran parte de la culpa de que solo quedan ruinas del negocio es suya. Aparta la mirada, no queriendo intercambiarla con la de él. — Lo lamento. Necesitaba la tonta planta, debe estar en algún lugar del cofre. — Al menos hay buenas noticias también para el contrario, pues asegura poder quedarse con gran parte del botín de Fígaro Jack guardaba en la segunda planta. Parece que con eso podrá remediar un poco tanta pérdida que acaba de sufrir.
— Si necesitas ayuda en algo, puedes encontrarme a mí o a mis tontos compañeros en la playa. No pareces estar aliado a ese tipo, así que me pesa dejarte en esta situación. — Pero no hay vuelta atrás. El tiempo no puede retroceder, pues si pudiese, ya habría regresado al día, al instante mismo antes de que sus padres fueran asesinados. Lamentablemente, las pérdidas, los errores y las derrotas quedan para siempre en la historia. Depende de uno mismo poder pasar página, conseguir aprendizaje y ser más fuerte. — Ya nos veremos, tonto.
Ya fija su atención en el cofre y en… ¿Dónde diablos está la chica de antes? Kiyoshi mira en varias direcciones, pero su figura no encuentra. — ¿Quién diablos era? — No tiene tiempo para pensar en eso, pero sí le queda la duda. Deposita como antes el rifle en su espalda, bien sujeto por una correa. Procede a levantar el cofre que debe tener dentro la planta que busca, sumado a distintos objetos que no solo representan dinero o poder adquisitivo, sino que también utilidad. — Seguramente Varo se divertirá revisando todo esto. Debe haber más de algo que pueda regalarle. Aunque lo más importante es… — El tallo de la Lágrima de la Virgen, ni más ni menos.
Comienza a caminar en dirección a la costa, específicamente hacia su barco, dejando atrás el incendio cuya autoría se entrega a sí mismo. Mientras se retira, piensa en los días que se le avecinan. Crear la medicina para que Eros despierte se llevará la totalidad de sus horas, pues no piensa descansar hasta conseguir que su tonto capitán abra los ojos y vuelva a trabajar. Cuando él pueda sustituirlo en la labor de capitanear, ya podrá tomarse unos días de vacaciones. Ya van semanas con demasiado estrés tanto físico como mental, por lo que meterse horas a su baño de burbujas es lo mínimo que requerirá.
— Y si no despiertas después de todo lo que he tenido que hacer por ti… Bueno, se viene bala. — Seamos sinceros, mejor muerto que siendo una carga. Seguramente Eros preferiría morir y ser dignamente enterrado que quedar perpetuo en una cama dentro del barco.
A su lado se presenta aquel que le dio la información al ingresar a la taberna, el dueño de la misma. Le es incómodo a Kiyoshi verlo, pues consiente es de que gran parte de la culpa de que solo quedan ruinas del negocio es suya. Aparta la mirada, no queriendo intercambiarla con la de él. — Lo lamento. Necesitaba la tonta planta, debe estar en algún lugar del cofre. — Al menos hay buenas noticias también para el contrario, pues asegura poder quedarse con gran parte del botín de Fígaro Jack guardaba en la segunda planta. Parece que con eso podrá remediar un poco tanta pérdida que acaba de sufrir.
— Si necesitas ayuda en algo, puedes encontrarme a mí o a mis tontos compañeros en la playa. No pareces estar aliado a ese tipo, así que me pesa dejarte en esta situación. — Pero no hay vuelta atrás. El tiempo no puede retroceder, pues si pudiese, ya habría regresado al día, al instante mismo antes de que sus padres fueran asesinados. Lamentablemente, las pérdidas, los errores y las derrotas quedan para siempre en la historia. Depende de uno mismo poder pasar página, conseguir aprendizaje y ser más fuerte. — Ya nos veremos, tonto.
Ya fija su atención en el cofre y en… ¿Dónde diablos está la chica de antes? Kiyoshi mira en varias direcciones, pero su figura no encuentra. — ¿Quién diablos era? — No tiene tiempo para pensar en eso, pero sí le queda la duda. Deposita como antes el rifle en su espalda, bien sujeto por una correa. Procede a levantar el cofre que debe tener dentro la planta que busca, sumado a distintos objetos que no solo representan dinero o poder adquisitivo, sino que también utilidad. — Seguramente Varo se divertirá revisando todo esto. Debe haber más de algo que pueda regalarle. Aunque lo más importante es… — El tallo de la Lágrima de la Virgen, ni más ni menos.
Comienza a caminar en dirección a la costa, específicamente hacia su barco, dejando atrás el incendio cuya autoría se entrega a sí mismo. Mientras se retira, piensa en los días que se le avecinan. Crear la medicina para que Eros despierte se llevará la totalidad de sus horas, pues no piensa descansar hasta conseguir que su tonto capitán abra los ojos y vuelva a trabajar. Cuando él pueda sustituirlo en la labor de capitanear, ya podrá tomarse unos días de vacaciones. Ya van semanas con demasiado estrés tanto físico como mental, por lo que meterse horas a su baño de burbujas es lo mínimo que requerirá.
— Y si no despiertas después de todo lo que he tenido que hacer por ti… Bueno, se viene bala. — Seamos sinceros, mejor muerto que siendo una carga. Seguramente Eros preferiría morir y ser dignamente enterrado que quedar perpetuo en una cama dentro del barco.
Lávense las manos
![[Imagen: u2oxCl9.png]](https://i.imgur.com/u2oxCl9.png)
Hablo | Pienso
