13-05-2026, 06:00 PM
Realmente no se notaría a Kazan mientras rodea la plantación. Quizás por los mismos rumores de las desapariciones, no muchas personas solían frecuentar esa parte en específico de la cooperativa. Mientras andaba, Kazan vería que también había plantas de orquídeas en los árboles, aunque estas no eran precisamente tan coloridas o floridas como las que estaban en la plantación. Además, entre más andaba, notaba que el suelo era bastante lleno de barro y que había muchas plantas en el lugar. Más que un bosque, parecía jungla... y bueno, es que eso era en realidad. Las orquídeas no son una planta que crezca en un bosque de tipo septentrional, sino más bien en un ambiente de tipo tropical, húmedo y caluroso.
En el claro que logró descubrir el Wotan, que se veía claramente sin vegetación y bastante limpio, habría además algo parecido a pequeños canales que lo rodeaban. Era un área casi circular con un diámetro de veinte a veinticinco metros. Podría decirse que era un área grande, pero para Kazan apenas podría considerarse un espacio habitable para su gran tamaño. La tierra del claro estaba seca y no se veía que fuera removida, aunque estaba sospechosamente aplanada en comparación con el suave suelo de barro húmedo sobre el que él estaba andando ahora.
—Pero qué grandote eres... —Afirmó una voz en la cercanía—. No deberías estar aquí paradote.
La voz sonaba chillona y parecía venir de muy cerca. Y la forma en la que hablaba no era precisamente amable. De hecho, sonaba como alguien que estaba enojado... pero quizás por lo chillón de su voz, no era que sonara muy amenazante. Como fuera, lo que sentiría Kazan en ese momento sería una punzada en su pie, a la altura del tobillo. No fue realmente dolorosa, pero ciertamente no sería algo placentero para el Wotan, quien luego sentiría otro de estos punzones a la altura de su abdomen. Y justo después de esto, vería cómo una criatura que bien podría ser una migaja le hablaba mientras se agarraba de su barba.
—Me han advertido de intrusos. Pero no importa lo grandote que seas. Yo, Escuisi, te derrotaré, grandote. Ya verás. No debiste invadir el jardín del amigo de la prima de la tía del amigo de una sobrina... espera, ¿Era así? ¡C-como sea! ¡Prepárate para conocer tu fin!
El ser que le hablaba era una criatura de colores, definitivamente. Tenía el cabello verdoso, y llevaba una chaqueta abierta de.color púrpura. Tenía guantes y pantalones cortos marillos. Su cola, porque tenía cola, era rayada y tambien de muchos colores. Cualquiera que lo viera no pensaría exactamente que era alguien peligroso, sino que más bien alguien agradable y tierno. Pero allí estaba, amenazando a Kazan.
En el claro que logró descubrir el Wotan, que se veía claramente sin vegetación y bastante limpio, habría además algo parecido a pequeños canales que lo rodeaban. Era un área casi circular con un diámetro de veinte a veinticinco metros. Podría decirse que era un área grande, pero para Kazan apenas podría considerarse un espacio habitable para su gran tamaño. La tierra del claro estaba seca y no se veía que fuera removida, aunque estaba sospechosamente aplanada en comparación con el suave suelo de barro húmedo sobre el que él estaba andando ahora.
—Pero qué grandote eres... —Afirmó una voz en la cercanía—. No deberías estar aquí paradote.
La voz sonaba chillona y parecía venir de muy cerca. Y la forma en la que hablaba no era precisamente amable. De hecho, sonaba como alguien que estaba enojado... pero quizás por lo chillón de su voz, no era que sonara muy amenazante. Como fuera, lo que sentiría Kazan en ese momento sería una punzada en su pie, a la altura del tobillo. No fue realmente dolorosa, pero ciertamente no sería algo placentero para el Wotan, quien luego sentiría otro de estos punzones a la altura de su abdomen. Y justo después de esto, vería cómo una criatura que bien podría ser una migaja le hablaba mientras se agarraba de su barba.
—Me han advertido de intrusos. Pero no importa lo grandote que seas. Yo, Escuisi, te derrotaré, grandote. Ya verás. No debiste invadir el jardín del amigo de la prima de la tía del amigo de una sobrina... espera, ¿Era así? ¡C-como sea! ¡Prepárate para conocer tu fin!
El ser que le hablaba era una criatura de colores, definitivamente. Tenía el cabello verdoso, y llevaba una chaqueta abierta de.color púrpura. Tenía guantes y pantalones cortos marillos. Su cola, porque tenía cola, era rayada y tambien de muchos colores. Cualquiera que lo viera no pensaría exactamente que era alguien peligroso, sino que más bien alguien agradable y tierno. Pero allí estaba, amenazando a Kazan.
Al final del camino de migas de pan

![[Imagen: o32YH2T.png]](https://i.imgur.com/o32YH2T.png)