Principios del año 17| Baterilla
Zona Comercial
Había quedado con Kagura esa mañana en la zona comercial de Baterilla, pues ella le había dicho que tenía que preguntarle una cosa. La cabeza de Jesse, obviamente, ya había empezado a dibujarse escenarios de lo más diferente, pero todos lejos de una realidad cercana, ya que no había ocurrido nada entre ellos que pudiera llevar a pensar en los diferentes escenarios que se dibujaban en su cabeza. Casualmente el que más aparecía en su cabeza era una escena donde ella le declara su amor… Pero… ¡No! Estaba seguro de que ella no le veía de esa manera. Además, ella podía aspirar a algo mucho mejor… A alguien que… Alguien que… ¡Que por los menos tuviera dos ojos!
Y estaba nerviosismo, no paraba de moverse de un lado a otro, en un rango de cinco metros con los brazos en la espalda… ¿Qué podría querer preguntarle Kagura? Era algo que le ponía un poco tenso… ¿Y si le pedía consejos para conquistar a algún chico? Se quedó pensativo y notaba como se le hinchaba un poco una vena del cuello y de la frente… ¿Y por qué sudor frío? ¿Estaba poniéndose celoso de alguien que a lo mejor no existía?
<<Jesse, controlate… Ella no te pertenece, es una persona, y tiene derecho a hacer su vida y tú no tienes derecho a impedírselo>>
Su pensamiento tenía más razón que sus impulsos y era cierto que en realidad solo deseaba lo mejor para ella, por muy celoso que pudiera llegar a ponerse, después de todo, seguramente, no debían ser celos lo que sentía… ¿Quizás era necesidad de protegerla? Lo cierto es que desde que se habían encontrado los sentimientos de él hacia ella se habían vuelto confusos y no sabía exactamente qué pensar.
Se golpeó con las manos abiertas en las mejillas tratando de centrarse y mantener la compostura, no podía permitir que ella le viera teniendo tantas divagaciones acerca de posibles situaciones que posiblemente poco o nada tenían que ver con la realidad.
No se había dado cuenta pero cuando se golpeó las mejillas lo hizo con tanta fuerza que se las enrojeció, a veces era muy bruto y consigo mismo más.
Y ahí estaba él, esperando a que Kagura apareciera con las mejillas completamente coloradas.
Y estaba nerviosismo, no paraba de moverse de un lado a otro, en un rango de cinco metros con los brazos en la espalda… ¿Qué podría querer preguntarle Kagura? Era algo que le ponía un poco tenso… ¿Y si le pedía consejos para conquistar a algún chico? Se quedó pensativo y notaba como se le hinchaba un poco una vena del cuello y de la frente… ¿Y por qué sudor frío? ¿Estaba poniéndose celoso de alguien que a lo mejor no existía?
<<Jesse, controlate… Ella no te pertenece, es una persona, y tiene derecho a hacer su vida y tú no tienes derecho a impedírselo>>
Su pensamiento tenía más razón que sus impulsos y era cierto que en realidad solo deseaba lo mejor para ella, por muy celoso que pudiera llegar a ponerse, después de todo, seguramente, no debían ser celos lo que sentía… ¿Quizás era necesidad de protegerla? Lo cierto es que desde que se habían encontrado los sentimientos de él hacia ella se habían vuelto confusos y no sabía exactamente qué pensar.
Se golpeó con las manos abiertas en las mejillas tratando de centrarse y mantener la compostura, no podía permitir que ella le viera teniendo tantas divagaciones acerca de posibles situaciones que posiblemente poco o nada tenían que ver con la realidad.
No se había dado cuenta pero cuando se golpeó las mejillas lo hizo con tanta fuerza que se las enrojeció, a veces era muy bruto y consigo mismo más.
Y ahí estaba él, esperando a que Kagura apareciera con las mejillas completamente coloradas.
![[Imagen: 2ngknii.png]](https://i.imgur.com/2ngknii.png)
