Capitulo 16: Pan, leche y un pueblo dormido
Lugar: Baterilla, Zona comercial
Fecha: 29 de invierno, año 16
Hora: 11:30 PM
Lugar: Baterilla, Zona comercial
Fecha: 29 de invierno, año 16
Hora: 11:30 PM
La noche de invierno había caído sobre el pueblo con una quietud incómoda, de esas que hacían parecer que todo estaba detenido. Después de pasar el día entero ordenando mi apartamento, acomodando la poca ropa acumulada y revisando las noticias que llegaban desde distintos puntos del mar, finalmente decidí salir un momento de aquel ajetreo. Tener el día libre era algo extraño para mí, casi incómodo después de tanto tiempo pues estaba acostumbrada al ritmo del cuartel. Aun así, había disfrutado esa tranquilidad silenciosa mientras organizaba todo y despejaba mi mente en el proceso. Dispuesta a merendar algo sencillo noté que ya no me quedaba leche ni pan, así que no dudé en ponerme el abrigo, las botas y la bufanda, tambien tome mi sombrilla antes de salir a las calles frías en busca de algunas cosas simples para terminar la noche con calma y con el estómago caliente.
El aire helado golpeó mi rostro apenas crucé la puerta de mi apartamento. Las calles estaban mucho más vacías de lo normal y la iluminación de las antorchas de los postes apenas alcanzaba para romper la oscuridad azulada del invierno. Caminé con las manos dentro de los bolsillos del abrigo mientras observaba las vitrinas apagadas de varios locales cerrados. Fue entonces cuando recordé algo de esta tarde, que precisamente esta noche muchas tiendas cerrarían temprano debido a las festividades de hoy. Solté un pequeño suspiro, molesta mientras seguía avanzando por la avenida casi desierta, esperando encontrar aunque fuera un negocio todavía abierto. El crujir de la tierra bajo mis botas y el viento movía ligeramente mi bufanda mientras continuaba caminando sin demasiada prisa bajo aquel ambiente silencioso y frío, la brisa era mas helada, lo cierto es que debajo del abrigo estaba en ropa interior, se me olvido vestirme apropiadamente antes de salir.
Seguí recorriendo las calles vacías durante varios minutos, observando cómo algunas luces lejanas desaparecían una tras otra. El frío comenzaba a sentirse cada vez más intenso incluso bajo el abrigo, obligándome a mover un poco los hombros para entrar en calor mientras avanzaba. Todavia no perdia la esperanza de conseguir leche, pan y un poco de miel antes de volver al apartamento, mi desolado apartamento –Aag…– suspire con pesadez tras esa idea tan solitaria.
Finalmente llegue hasta la ultima tienda de aquella zona comercial pero no encontre nada, el ambiente se volvía todavía más silencioso. Miré alrededor con calma, notando cómo el rocío de la noche comenzaba a caer débilmente desde el cielo oscuro, cubriendo lentamente las aceras y los techos de los edificios. Por suerte me cubri bajo el paraguas para no sucumbir del todo a ese sereno, Una densa neblina fue atraída por el invierno, transformando el pueblo en algo completamente distinto por la noche, casi irreconocible. A pesar de todo seguí caminando hasta que finalmente me detuve bajo la tenue luz de un poste, observando la avenida completamente desierta frente a mí.
El vapor de mi respiración se deshacía lentamente en el aire helado mientras ajustaba un poco más la bufanda alrededor de mi cuello. Mi abrigo que estaba semi abierto por el movimiento constante, no dude en terminar de cerrarlo, Había pasado tanto tiempo en el cuartel soportando entrenamientos agotadores y días interminables que aquella caminata nocturna se sentía extrañamente tranquila pese al frío y la soledad de las calles. Permanecí unos segundos mas observando esa calma, ¿Que estarian haciendo todos en estos momentos?, ahora que lo pensaba bien, ¿Que hora era actualmente?, ni siquiera me había percatado de la hora.
El aire helado golpeó mi rostro apenas crucé la puerta de mi apartamento. Las calles estaban mucho más vacías de lo normal y la iluminación de las antorchas de los postes apenas alcanzaba para romper la oscuridad azulada del invierno. Caminé con las manos dentro de los bolsillos del abrigo mientras observaba las vitrinas apagadas de varios locales cerrados. Fue entonces cuando recordé algo de esta tarde, que precisamente esta noche muchas tiendas cerrarían temprano debido a las festividades de hoy. Solté un pequeño suspiro, molesta mientras seguía avanzando por la avenida casi desierta, esperando encontrar aunque fuera un negocio todavía abierto. El crujir de la tierra bajo mis botas y el viento movía ligeramente mi bufanda mientras continuaba caminando sin demasiada prisa bajo aquel ambiente silencioso y frío, la brisa era mas helada, lo cierto es que debajo del abrigo estaba en ropa interior, se me olvido vestirme apropiadamente antes de salir.
Seguí recorriendo las calles vacías durante varios minutos, observando cómo algunas luces lejanas desaparecían una tras otra. El frío comenzaba a sentirse cada vez más intenso incluso bajo el abrigo, obligándome a mover un poco los hombros para entrar en calor mientras avanzaba. Todavia no perdia la esperanza de conseguir leche, pan y un poco de miel antes de volver al apartamento, mi desolado apartamento –Aag…– suspire con pesadez tras esa idea tan solitaria.
Finalmente llegue hasta la ultima tienda de aquella zona comercial pero no encontre nada, el ambiente se volvía todavía más silencioso. Miré alrededor con calma, notando cómo el rocío de la noche comenzaba a caer débilmente desde el cielo oscuro, cubriendo lentamente las aceras y los techos de los edificios. Por suerte me cubri bajo el paraguas para no sucumbir del todo a ese sereno, Una densa neblina fue atraída por el invierno, transformando el pueblo en algo completamente distinto por la noche, casi irreconocible. A pesar de todo seguí caminando hasta que finalmente me detuve bajo la tenue luz de un poste, observando la avenida completamente desierta frente a mí.
El vapor de mi respiración se deshacía lentamente en el aire helado mientras ajustaba un poco más la bufanda alrededor de mi cuello. Mi abrigo que estaba semi abierto por el movimiento constante, no dude en terminar de cerrarlo, Había pasado tanto tiempo en el cuartel soportando entrenamientos agotadores y días interminables que aquella caminata nocturna se sentía extrañamente tranquila pese al frío y la soledad de las calles. Permanecí unos segundos mas observando esa calma, ¿Que estarian haciendo todos en estos momentos?, ahora que lo pensaba bien, ¿Que hora era actualmente?, ni siquiera me había percatado de la hora.
Resumen

![[Imagen: firmakagura.gif]](https://i.ibb.co/RpjVZL6m/firmakagura.gif)