Kasui
La estrategia no había salido tan mal, podría haber salido mejor? Si; pero también peor. Si golpe había sido efectivo y su compañera, a pesar de tener que refinar su potencia de ataque, había sido sumamente precisa y había actuado como bien el muchacho esperaba, así que no había estado mal. El joven, se cuestionó a sí mismo, en qué momento pensó intentar hacerle un agarre de esa manera a la contraria, tendría que haber saltado un poco para atacarla.
Ante la tentativa de ataque, el niño arqueó una ceja y después la otra, a la misma vez que se desplazaba de un salto hacia atrás, aprovechando así para retroceder unos cuantos metros hasta quedar medio metro detrás de su compañer. Esto lo haría en primera instancia para evitar el golpe de la bárbara pues tanto su agilidad como reflejos eran aptos para esto.
-Tsk..te quieres callar!? Ajá.
el joven respondió negativamente ante los comentarios que hacía aquella mujer a su compañera puesto que, la misma se había pegado todo el camino, no, es más, llevaba des de que la había conocido mencionando lo gloriosa y grande que era, por lo que se negaba a comerse el camino de vuelta escuchando lo ofendida que podía estar ante los comentarios de aquella agresiva tipeja.
-Cubreme, aja. Confió en ti.
El niño dio aquella indicación tras colocarse detrás de su nakama, la conocía de hacía bien poco más ya habían tenido una cómica situación tras ambos adquirir sus poderes, los del niño eran increíbles, pero el potencial de aquella egocéntrica muchacha era realmente absurdo, aquella ignorante y extrovertida joven era algo inigualable en los blues, incluso para alguien tan talentoso como aquel niño, simplemente, a los ojos de Kasui, ella era un fuera de serie, alguien que agradecía tener de compañera más que de enemiga, aún que ya tenía un plan de contención por si algún día se le cruzaban los cables…más aun.
Sus palabras fueron breves y, aun que su tono fue bastante borde y seco a la par de mandon, aquello era prácticamente el máximo indicio de hermandad, respeto y confianza que podía recibir por parte de aquel niño tan poco afectivo.
No titubeo, no dudó en usar a su compañera de escudo humano pues estaba completamente seguro de que ella era totalmente capaz de cubrir y resistir cualquier golpe de la contraria mucho más fácil que el aún si lo estaba dando todo. Por ello, seguramente cubierto por su camarada, el niño empezó a hacer unos ruidos extraños, su cuerpo empezó a moverse por sí solo, sus extremidades, su espalda, sus piernas, todo su cuerpo estaba moviéndose extrañamente en aquel mismo sitio, parecía que algo dentro de él fuera a salir atravesando su espalda y, realmente no era una idea tan errónea pues todo su cuerpo estaba mutando.
El niño dejó de parecer un niño pues ascendió su altura llegando casi a los 3metros, siendo un 75% más alto de lo que era, su rostro cambió pues pasó a tener ciertos rasgos de reptil, de su espalda emergió una especie de membrana/aleta que finalizaba en una larga cola de tres metros. Aquel muchacho ya no era un simple niño, ahora era un híbrido de un reptil, pero no cualquier reptil, ahora era un Hombre-Spino saurio, uno de los reyes de los antiguos tiempos, un depredador casi perfecto.
La estrategia no había salido tan mal, podría haber salido mejor? Si; pero también peor. Si golpe había sido efectivo y su compañera, a pesar de tener que refinar su potencia de ataque, había sido sumamente precisa y había actuado como bien el muchacho esperaba, así que no había estado mal. El joven, se cuestionó a sí mismo, en qué momento pensó intentar hacerle un agarre de esa manera a la contraria, tendría que haber saltado un poco para atacarla.
Ante la tentativa de ataque, el niño arqueó una ceja y después la otra, a la misma vez que se desplazaba de un salto hacia atrás, aprovechando así para retroceder unos cuantos metros hasta quedar medio metro detrás de su compañer. Esto lo haría en primera instancia para evitar el golpe de la bárbara pues tanto su agilidad como reflejos eran aptos para esto.
-Tsk..te quieres callar!? Ajá.
el joven respondió negativamente ante los comentarios que hacía aquella mujer a su compañera puesto que, la misma se había pegado todo el camino, no, es más, llevaba des de que la había conocido mencionando lo gloriosa y grande que era, por lo que se negaba a comerse el camino de vuelta escuchando lo ofendida que podía estar ante los comentarios de aquella agresiva tipeja.
-Cubreme, aja. Confió en ti.
El niño dio aquella indicación tras colocarse detrás de su nakama, la conocía de hacía bien poco más ya habían tenido una cómica situación tras ambos adquirir sus poderes, los del niño eran increíbles, pero el potencial de aquella egocéntrica muchacha era realmente absurdo, aquella ignorante y extrovertida joven era algo inigualable en los blues, incluso para alguien tan talentoso como aquel niño, simplemente, a los ojos de Kasui, ella era un fuera de serie, alguien que agradecía tener de compañera más que de enemiga, aún que ya tenía un plan de contención por si algún día se le cruzaban los cables…más aun.
Sus palabras fueron breves y, aun que su tono fue bastante borde y seco a la par de mandon, aquello era prácticamente el máximo indicio de hermandad, respeto y confianza que podía recibir por parte de aquel niño tan poco afectivo.
No titubeo, no dudó en usar a su compañera de escudo humano pues estaba completamente seguro de que ella era totalmente capaz de cubrir y resistir cualquier golpe de la contraria mucho más fácil que el aún si lo estaba dando todo. Por ello, seguramente cubierto por su camarada, el niño empezó a hacer unos ruidos extraños, su cuerpo empezó a moverse por sí solo, sus extremidades, su espalda, sus piernas, todo su cuerpo estaba moviéndose extrañamente en aquel mismo sitio, parecía que algo dentro de él fuera a salir atravesando su espalda y, realmente no era una idea tan errónea pues todo su cuerpo estaba mutando.
El niño dejó de parecer un niño pues ascendió su altura llegando casi a los 3metros, siendo un 75% más alto de lo que era, su rostro cambió pues pasó a tener ciertos rasgos de reptil, de su espalda emergió una especie de membrana/aleta que finalizaba en una larga cola de tres metros. Aquel muchacho ya no era un simple niño, ahora era un híbrido de un reptil, pero no cualquier reptil, ahora era un Hombre-Spino saurio, uno de los reyes de los antiguos tiempos, un depredador casi perfecto.
Resumen
Posicionamiento
defensivo
Ofensivo
Gasto
Akuma no mi
