[Aventura T2] [PR] Dos titanes de pocas palabras
#5
Lo que acabó con la pandilla de Peter fue algo difícil de explicar incluso para los vecinos cotillas, que observaron todo desde las ventanas de sus casas, que vibraban ante cada movimiento del enorme marine. Los pandilleros fueron usados como juguetes en manos de un niño que los zarandea sin cuidado por su habitación, ese día una cosa les quedó bien clara a los presentes… En ciertas circunstancias, el tamaño sí importa.


Punto de vista de Peter Clemenza

Mi historia no es distinta a la de cualquier matón de ciudad, una vida llena de vicios, lujos, miseria y, sobre todo, crímenes. Me crié en ciudad Sump, en la isla de Kutsukku, mi padre fue asesinado por los miembros de una de las cuatro bandas criminales que controlan la isla, dejándome a mí con la responsabilidad de cuidar de mi madre y mis 9 hermanitos pequeños a la temprana edad de 13 años.

El robo se convirtió en mi estilo de vida cuando aún era joven, pero a partir de cierto incidente que no vale la pena desarrollar, acabé especializándome en el asesinato. Una cosa llevó a la otra y tuve que acabar huyendo de aquella aterradora isla, mis hermanos ya eran mayores para aquel entonces, por lo que podía irme tranquilo.

Una vez me instalé en la pacífica Baterilla, supe que era mi oportunidad de empezar algo grande aquí, aprovechando la falta de grandes grupos criminales en la zona, y eso fue lo que hice, empezando mi propia familia, con hombres que eran como hermanos para mí, que darían la vida por mí… Y yo por ellos. Pero todos esos sueños y esperanzas fueron rotos de un momento a otro, como si fuese un capricho del destino, todo por culpa de ese maldito gigante, que no solo eliminó a mis hermanos de armas, me quitó mi dignidad, llevándose hasta el botiquín que quería usar para salvar la vida de Petruccio, mi mano derecha.

Con la implacable lluvia cayendo sobre mi rostro y mi piel desnuda, miré al cielo, miles de preguntas me atormentaban, pero solo unas palabras salieron de mi boca, en busca de un confort que extrañaba más que nunca —Te extraño… Mamma…— Y comencé a llorar, aprovechando que mis lágrimas se camuflaban en el chaparrón.


Mientras Clemenza recordaba sus idas y venidas, nuestro heroico marine y la niña, que había disfrutado del combate como si fuese ella la que estuviese controlando a un robot gigante, lograron salir del callejón, que desembocaba directamente en la entrada al puerto. En cuanto Alex puso un pie fuera del callejón, fue azotado con un fuerte viento de poniente, que movía su cabellera hacia el lado de forma violenta. La niña se aferró con fuerza a las arrugas del pliegue de la enorme mano en la que se situaba, en un esfuerzo por no salir volando por la tempestad.

Pero en este momento el viento era lo de menos, a escasos metros de Alex se encontraba aquel misterioso gigante, en medio de una trifulca con los pescadores que ya se había vuelto extremadamente violenta. Varios pescadores se encontraban desperdigados por el suelo, algunos inconscientes, otros magullados mientras se quejaban de dolor. Tenma se encontraba tirado en el suelo, con la pierna rota, justo debajo del extranjero, que jadeaba con intensidad mientras miraba a todos lados con nerviosismo. 

En sus ojos se podía observar algo extraño, algo que no estaba bien ¿Era duda? ¿Miedo? ¿Simplemente estaba loco? Difícil saberlo de buenas a primeras, pero algo estaba claro, la llegada de Alex al puerto no hizo más que violentar más al gigante que estaba herido, con arpones clavados en su cuerpo. Sin dudar, levantó en alto su enorme kanabo con la intención de acabar de un golpe con Tenma. Mientras aquel gigante levantaba el mazo, con la mirada puesta en Alex, empezó a articular palabras que iban dirigidas a este, pero ningún sonido salía de su boca.

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Resumen


Robo

posición

NPC
[Imagen: Gemini-Generated-Image-j5xm8yj5xm8yj5xm.jpg]


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RE: [Aventura T2] [PR] Dos titanes de pocas palabras - por Juan Sebastian - 16-05-2026, 01:26 PM

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