[Presente Absoluto - Aventura Tier 9] - Las segundas partes nunca fueran buenas
#63
Los amigos que hicimos por el camino pronto comenzaron a despedirse e irse uno a uno a seguir con sus vidas: Milka acompañaría a su marido a su casa para que pudiese descansar y así continuar su trabajo en la taberna, y el bueno de Billy volvía a su hogar mostrando su agradecimiento a Fuguwu por haber curado a su amigo. Me resultaba extraño que, viendo la relación que Pork y Billy nos habían mostrado, siguiesen siendo tan amigos. Extraño, pero en el fondo me agradaba. Sólo esperaba que cuando volviésemos de la misión, el viejo Pork no tuviese ganas de volver a retarme a otro duelo. Finalmente nos quedamos a solas con el sheriff durante un breve momento. Cuando éste nos cedió su número de teléfono, esperé a que Fuguwu lo apuntase para luego quedarme yo con el papel del propio sheriff. — Haremos lo que podamos — dije en respuesta a sus palabras, que definieron con cierto misticismo al criminal de Nimda como un fantasma que acechaba la isla. — Somos una caja de sorpresas y aún nos queda algún que otro truco guardado bajo la manga. — me reí entre dientes, pensando en las ganas que tenía de ver al Shichibukai sacar sus garras.

Fuguwu me avisó de volver con el resto del grupo al punto de reunión en cuanto el sheriff volvió a la taberna. Caminé junto a él con tranquilidad, al mismo tiempo que guardaba el papel del sheriff en el lugar más seguro que tenía: el interior de mi cuerpo arenoso en el que yacía mi mochila con mis bártulos. El camino hasta el lugar fue breve y durante él me limité a evadirme despreocupado, al mismo tiempo que tarareaba por lo bajo diferentes canciones. Me senté sobre una vieja valla hecha con tablones a esperar, hasta que en breves ya estábamos los cuatro reunidos. Fuguwu comenzó a hablar sobre lo que había descubierto: en su aventura se enfrentó a un apostador en la taberna al que habían intentado reclutar para la banda de Nimda. Miré con atención al saco que mi compañero sacó y la moneda extraña que alzó con dos dedos, aunque no entendía muy bien qué podía sacar de una moneda.

Llevé mis manos al cielo para expandirlas luego a los lados y aclaré mi voz. — Mi turno. Damas y caballeros, sean bienvenidos a mi nuevo espectáculo. En el show de hoy os contaré las intrépidas aventuras del apuesto Helios Cabohausen, es decir, yo ¡kakahaha! — miré a todos y cada uno de los presentes, sentado desde la valla. — Supongo que no hace falta que os cuente lo que sucedió con la mink vaca... ha sido extraño tener que seducirla, aunque nos puede quedar una anécdota graciosa que contar en el cuartel. Pues bien, badabim, badaboom... Pork, su marido, se enfadó muchísimo conmigo como si yo fuese un criminal por querer pasármelo bien. Bueno, a lo que iba — llevé mi mano derecha a mi barbilla haciendo memoria. — pese a que le recomendé no duelarse conmigo, el cansino insistía. Salimos a la calle, esto y aquello, y lo tumbé con un rankyaku que le rajó el pecho. Intenté ser suave porque a Karl seguro que no le iba a gustar que cortase al civil por la mitad... pero nada, hombre, que el pesado de Pork seguía. — Fruncí el ceño, recordando lo pesado que se puso. — Decía que el duelo tenía que seguir hasta que sólo quedase uno en pie, así que con un viejo truco de la casa, me deshice en arena para aparecer frente a él y perforarle la mano con un shigan para quitarle su pistola. Llamadme sensible si queréis — señalé con mi dedo índice de la mano diestra a mi media máscara. — pero no me apetece volver a llevarme un balazo, ¿me seguís?. Por dónde iba... ah, sí, luego avisé al sheriff de que parase el duelo mientras levanté del suelo a Pork con mi arena. El sheriff lo entendió todo y libró al pueblo de tener una momia nueva entre ellos ¡kakahaha!. Pero es extraño, parece que allí nadie salvo él entendían nada de lo que estaban viendo. ¿Tan extraño les parece ver a un logia? — me encogí de hombros. — Por el show de la taberna, perdonar la vida de Pork y decirles que Fuguwu podía curar sus heridas les dije que me debían demasiados favores... así que me contaron que los de Nimda Leyos trataron de secuestrar a la mink vaca, que al hermano de Billy, un tal Holly, le robaron varios caballos en no sé qué de un establo y, lo más importante — comencé a hacer un redoble de tambores usando mis manos golpeando sobre mi pecho. — Cuando los muchachos de Nimda no consiguieron secuestrar a Milka, huyeron hacia un tal Lago Rubí. El sheriff dice que ha estado por la zona y que nunca encontró nada, pero me ha dicho cómo llegar y que el sitio está lejos para ir andando, así que hay que prepararse bien. También tenemos su número de den den mushi, dijo que estaría pendiente por si acaso... y yo le dejé claro que esperaba que nadie estuviese intentando jugárnosla. Me molestaría bastante tener que ir tan lejos con este sol y que nos engañen, ¿me seguís?. — Me saqué el sombrero para recolocar bien mi pelo hacia atrás y volver a ponérmelo. — Y resumiendo todo bien resumido... ese ha sido mi día. Un día bastante normal ¡kakahaha! — salté de la valla y llevé mis manos al interior de los bolsillos de mi pantalón. — ¿Qué habéis descubierto vosotros?


Resumen

Bélico

Gastos

Calor

Karmas aplicados
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 11653 + 0 = 11653
Energia: 7393 + 78 = 7471
Espiritu: 2819 + 0 = 2819


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RE: [Presente Absoluto - Aventura Tier 9] - Las segundas partes nunca fueran buenas - por Apolo Bahía - 16-05-2026, 05:43 PM

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