Hay-Ho Hay-Ho [Fic de Recoleccion] [P.R]
#1
Día 1 de Invierno, Año 17

Eros había abierto los ojos tras semanas de letargo, en completo descanso. Su cuerpo se sentía ligeramente más débil, quizás por no haber entrenado, inclusive sus habilidades con la fruta del diablo tenían un dejo distinto en ellas pero lo que no cambiaba era Jaya en sí misma. El mar estaba sereno, y eso significaba que esa madrugada soleada era ideal para poner a prueba su sistema de recolección de materiales. No era nada sofisticado, pero tras quedar varado en Little Garden llegó a su cabeza el pensamiento: ¿Cómo conseguir materiales cuando no hay formas tradicionales de hacerlo? Pensó en la cantidad de metales distintos que necesitaría para llevar a cabo sus diseños, y para ello decidió elaborar un sistema de filtraje y tamización. Usando redes de pesca, pedazos de madera, clavos y restos de alambre que encontró por el barco elaboró una suerte de tamizador manual para filtrar el agua, y la arena pero dejar consigo restos por ejemplo de minerales, vidrio y otros residuos útiles para la elaboración de inventos.

Avanzaba el capitán de los Sepultura casi con parsimonia por la costa de Jaya, no muy lejos del barco mientras ponía a prueba su teoría. El sol no era aún un problema, el mar sereno ayudaba a que Eros pudiese agacharse de forma que solo sus guantes tocasen el agua de mar y, aun así, no podía evitar sentir molestia cada vez que gotas tocaban su piel como si alfileres atravesaran su dermis.

El proceso era mecánico. Arrastraba una suerte de red que iba levantando pequeños fragmentos brillantes. Ahí él observaba lo que podía servir, y lo iba poniendo en un saco de cuerpo que colgaba de su cinturón de carpintería. No era precisamente un proceso rápido, y definitivamente con un pico de minería y el conocimiento concreto de un punto para extraer dicho material todo sería mucho más rápido pero él no contaba con dicho conocimiento. Pese a todo ese proceso lento estaba allí en pos de cumplir una segunda función, que era una suerte de seguimiento.

Por poder distinguir en base a cuánto del material que necesitaba iba apareciendo en las cercanías de la costa podía tener una noción general de cual lejos estaba, por ejemplo, de una veta submarina de recursos minerales ¿Se metería el topo a nadar? No, no estaba tan loco aún, ni tenía un deseo de muerte pero dijo para sus adentros que donde abundaba no podía haber una cueva o una mina muy lejos de allí.

Siguiendo los rastros irregulares justificaba la perdida de tiempo por unos míseros gramos, y no fue sino hasta que llevó aproximadamente media hora caminando alrededor de la costa de la isla que encontró algo que buscaba: Pedazos. Eran pequeños y casi amorfos, no brillaba lo suficiente por estar engarzados en fragmentos de roca erosionada por la marea pero, a medida que hundía su guante cercano a la orilla, es que iba retirando fragmentos con mayor facilidad sin siquiera necesidad de la tamizadora que traía consigo para filtrarlos.

Eso le indicaba, quizás, que había cerca algún tipo de yacimiento. ¿Pero que hacer ahora? Él no era un minero, era un guerrero. Sabía resolver las cosas con los puchos, y solo lideraba a su grupo como una suerte de comandante en las líneas de batalla ¿Cómo podía conseguir los materiales que buscaba? Era distinto que talar un árbol, como carpintero tenía más experiencia con la madera pero no por ello podía rendirse. Su teoría debía ser probada y apra ellos se convirtió en su forma completa. Con sus escaso veinticinco centimetros se alejó de la costa lo suficiente para que lo siguiente no fuese un deseo de muerte.

Comenzó a cavar con ambas patas, primero un agujero que eventualmente se convirtió en la primera galería. No podía ver pero su olfato ya podía identificar el aroma ferroso de los metales que buscaba, su tacto a su vez podía sentir las vibraciones en el suelo casi por debajo suyo. Diría que a uno de diez metros de la superficie había algo… ¿Era el aullido de un monstruo? No, era viento pasando por una fosa subterránea. Arriesgado quizás, pero el capitán de los piratas de la Sepultura cavó hasta finalmente sus garras chocaron contra sedimentos más duros. Piedra.

Un golpe seco y cayó en el agujero que, tras poca caída lo dejo de pie. Finalmente volvió a su forma humana, y no pudo ver absolutamente nada.

Un leve error de cálculos, pero estaba acostumbrado a la oscuridad. Volvió a su forma completa decidiendo que usar sus sentidos aumentado serían lo mejor en pos de sacar provecho a esa situación. Finalmente como un pequeño topo se dedicó a andar por el interior de la cueva subterránea mientras usaba su olfato para irse guiando cuando olfateaba algo el proceso era algo repetitivo, pero en cierto punto efecto.

Primero confirmaba estar oliendo metal, cualquier tipo de metal serviría. Buscaba hierro, pero también se llevaría consigo cobre de ser necesario, o cualquier tipo de material con el cual poder hacer una aleación que lo ayudase en trabajos subsecuentes. Entonces se convertía en su forma híbrida para utilizar su fuerza sobrehumana, sus potentes garras y su capacidad regenerativa para lanzar poderosos golpes que aflojaran la roca de las paredes. No sabía mucho sobre la estabilidad de la cueva, pero de quedar sepultado siempre podía convertirse en un topo y cavar hasta el exterior ¿Verdad? Un sepulturero no podía morir sepultado después de todo.

Tras romper las rocas usaba sus brazos para quebrar la roca liberando la mayor cantidad de metal. No era un proceso fino, era tan burdo de hecho que había riesgo de perder un poco de material cada vez que apretaba las rocas entre palmas pero era lo mejor que podía hacer en ese momento. Una vez había comprimido correctamente las piedras, guardaba los pedazos de metal en su bolsita ¿Cuánto tardaría en poder llevarse las cantidades necesarias para seguir trabajando en sus prototipos? Rascó su mentón pensativo con sus garras mientras suspiraba.

> Quizás tendría que haber traído a Uker para darme una mano, pero bueno, el capitán debe proveer…

Dijo con convicción siguiendo su recorrido por las pasarelas de roca, entre goteos húmedos por la naturaleza de la isla, el ruido de murciélagos y otros moradores de lo subterráneo finalmente su andar fue detenido por algo que llamó poderosamente su atención: Ruido. No lo había notado por estar completamente ciego en su forma completa, pero al volver a su forma humana notó en sus alrededores una serie de luces colocadas cercanas a andamios interiores de madera. Eran lámparas de aceite que aun ardían con relativo fulgor, no habían sido puestas ahí hace mucho ¿O sí? Tocó una de ellas y se quemó ¿Porque había hecho eso? Tontopo.

Pero entonces comprendió que, si alguien había cavado túneles hechos por el hombre, colocado andamios y lámparas es porque había mineros trabajando en la extracción de recursos ¡Entonces no estaba equivocado? Sería tan simple como buscar al capataz de los trabajadores, pedirle extraer él también de la mina y llevarse lo que sacase. No podía ser más difícil que eso ¿Verdad? Quizás sí, pero había algo que el capitán de los piratas de lo Sepultura no había calculado.

Las personas que estaban trabajando allí teniendo collares de metal alrededor del cuello, eran esclavos con grilletes en las piernas. Sus brazos estaban débiles en su mayoría, sus pieles curtidas y se los veía exhaustos pero seguían trabajando. A medida que el ritmo de su trabajo se mantenía, se podía escuchar unos gritos a la distancia. Les estaban exigiendo que trabajasen más rápido, más limpiamente. Había algunos que cargaban carros con diversas betas con materiales, parecían buscar piedras preciosas o semipreciosas posiblemente para hacerlas pasar por otras de mayor valor. Eros estaba a aproximadamente unos cuarenta metros en su forma humana, agazapado entre las sombras cuando una roca en desnivel bajo su pie lo hizo tropezar.

Al tropezar cayó contra la pera, golpeando su mentón y dejando salir un quejido casi por inercia que se propagó como un eco a la distancia. El ruido, por supuesto, llegó hasta oidos de los contrabandistas que estaban patrullando las galerías de la mina improvisada. Con armas en mano comenzaron a caminar, y fue cuando Eros se convirtió en su forma completa nuevamente para cavar un pequeño agujero. Con su fuerza, y sus capacidades fosoriales era cosa de coser y cantar adentrándose en el manto subterráneo mientras avanzaba formando una galería.

Pudo sentir las pisadas de los que patrullaban por encima suyo, también sentía la vibración de cada golpe de parte de las personas minando. Algunos eran golpes cansados apenas perceptibles, mientras que otros parecían tener más ahínco. Desde abajo, y moviéndose a la par que formaba una sería de túneles para su fácil recorrido del manto terrestre, el capitán de los Sepultura había decidido escuchar con atención y buscar información al respecto de lo que allí estaba aconteciendo. No tuvo que parar mucho la oreja, o mejor dicho no fue su oído lo que lo llevó, sino el olfato. Al excavar unos cincuenta metros hacia el este, moviéndose mayormente a unos 10 centímetros por debajo del suelo uno de los agujeros.

› ¡Trabajen que para algo los capturamos pedazos de mierda! ¡Quiero esmeraldas, quiero rubies, quiero algo que brille maldita sea!

Gritaba un hombre, y entonces se escuchó un sonido rápido. Era el mismo sonido de un objeto moviéndose a toda velocidad para cortar el aire como una navaja afilada, era el sonido de una quemadura y de la misma fricción. Un chasquido, un látigo y un grito ahogado.

Entonces una carcajada. Ahora bien, Eros podía conseguir información de cuántas personas eran con las que tenía que lidiar así como su posición, quizás con cuidado podría escabullirse a la superficie para reconocer las alternativas y la cantidad de personas que estaban allí y eran inocentes. O podría simplemente pasar a su forma híbrida, salir de la tierra y empezar una carnicería.

Escuchó un gimoteo grave, era un señor llorando. Entonces emergió de la tierra cómo una explosión comenzando su acometida. El criterio era bastante simple de hecho, todo el que estuviese armado iba a ser cortado, todo el que tuviese cadenas o grilletes iba a ser libertado y él se iba a encargar de proteger a todos los que debieran ser protegidos o su nombre no sería Eros Focalor.

› ¡Hijo de puta es un monstruo!

Los disparos no tardaron en llegar, de hecho fue un solo tiro que se fragmentó en pequeñas bolas de plomo caliente, perdigones, los cuales se incrustaron en su pecho. Pero el capitán de los Sepultura no flaquea. Primero desarmó al sujeto mutilandose los brazos, después desgarró su cuello. Los pasos de los otros esclavistas no tardaron en llegar dispuestos a seguir disparándole al usuario de Zoan que a su vez arremetía contra ellos con sus garras, ante todo implacables.

Los esclavos iluminados por las farolas de aceite veían horrorizados, aterrados, como el capitán de los Sepultura sembraba un camino carmín con la sangre de los criminales que los estaban reteniendo en contra de su voluntad para sacar tajada del negocio del contrabando de metales preciosos, gemas y minerales.

Las armas de los caídos iban siendo agarradas por los esclavos que apuntaban a Eros, y buscaban resguardarse de él ahora que las cadenas habían sido rotas pero cuando el último de los cautores había sido abatido el muchacho volvió a su forma humana. Tímidamente rascó su nuca al ser apuntado, y bajó la mirada para entregarles una ligera reverencia a los esclavos que ahora estaban prácticamente amotinados en una de los bolsillos más espaciosos que fungía como habitaciones de almacenamiento de todo lo que se había recolectado en ese lugar.

› Mi nombre es Eros, Eros Focalor… No los voy a lastimar, rompí sus cadenas para que sean libres y ya creo que no queda nadie vivo que pueda detenerlos…

Explicó que finalmente bajaron las armas. Se abrazaban, lloraban aliviados, otros parecían aun asustados o en shock por lo que estaba pasando. Comprensible.

› Aceptaré lo que se embolsaron los otros con su trabajo como pago, yo solo venia a buscar un poquito de hierro

Añadió antes de levantar dos carros de minería repletos de los materiales, despues de todo ladrón que roba a ladrón tiene cien años de perdón.

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Hay-Ho Hay-Ho [Fic de Recoleccion] [P.R] - por Eros Focalor - 16-05-2026, 06:59 PM

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