16-05-2026, 08:31 PM
(Última modificación: 16-05-2026, 08:32 PM por Kael Omuyaga.
Razón: enlace de hide
)
El hombre, asustado por la presión de tus palabras bajó el arma tembloroso. Parece que hablarle con ese tono de seriedad le está causando una sensación muy muy desagradable, y por suerte, no se está haciendo pis en los pantalones por mantener el poco orgullo que puede llegar a albergar.
—N-nosotros solo nos refugiamos del tiempo aquí. ¡No le hemos hecho daño a nadie!—No sabes bien si miente, pero por el temblar de su voz podrías asumir que se trata de la verdad. Al fin y al cabo, no va a mentirte en su estado, ¿verdad?—En las cajas solo hay ron, herramientas y antorchas, ¡son nuestros, lo juro! ¡¿E-es que acaso uno no puede trabajar en la mina honradamente?! Vivimos aquí p-porque no tenemos hogar. Además....¡¿Qui-quién eres tú para d-decirnos lo que p-podemos hacer o no?! ¡Eres una mujer en ropa interior!
Está desorbitadamente asustado, pero aún así, parece mantener la compostura de alguna forma mientras la espada poco a poco la baja, intentando no molestarte. Claramente, prefiere evitar un enfrentamiento con alguien que ha sido capaz de vencer a todos y cada uno de los hombres que tiene a su cargo.
—P-por favor, n-no tenemos papeles, solo queremos sacar algo de material y-y marcharnos de aquí.
Toda su historia parece cuadrar de alguna manera, pero al final, eres tú quién decide cómo quiere proceder. ¿Te está diciendo la verdad? ¿Está intentando salvarse el pellejo? ¿Hay algo más que no sepas? No tienes nada más que tu instinto para salir adelante, y al final, es el momento de decidir cómo quieres proceder con esta gente. Puedes creerle, puedes tomar una respuesta alternativa...o puedes tomar la fuerza.
¿Qué será?
—N-nosotros solo nos refugiamos del tiempo aquí. ¡No le hemos hecho daño a nadie!—No sabes bien si miente, pero por el temblar de su voz podrías asumir que se trata de la verdad. Al fin y al cabo, no va a mentirte en su estado, ¿verdad?—En las cajas solo hay ron, herramientas y antorchas, ¡son nuestros, lo juro! ¡¿E-es que acaso uno no puede trabajar en la mina honradamente?! Vivimos aquí p-porque no tenemos hogar. Además....¡¿Qui-quién eres tú para d-decirnos lo que p-podemos hacer o no?! ¡Eres una mujer en ropa interior!
Está desorbitadamente asustado, pero aún así, parece mantener la compostura de alguna forma mientras la espada poco a poco la baja, intentando no molestarte. Claramente, prefiere evitar un enfrentamiento con alguien que ha sido capaz de vencer a todos y cada uno de los hombres que tiene a su cargo.
—P-por favor, n-no tenemos papeles, solo queremos sacar algo de material y-y marcharnos de aquí.
Toda su historia parece cuadrar de alguna manera, pero al final, eres tú quién decide cómo quiere proceder. ¿Te está diciendo la verdad? ¿Está intentando salvarse el pellejo? ¿Hay algo más que no sepas? No tienes nada más que tu instinto para salir adelante, y al final, es el momento de decidir cómo quieres proceder con esta gente. Puedes creerle, puedes tomar una respuesta alternativa...o puedes tomar la fuerza.
¿Qué será?
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