16-05-2026, 09:23 PM
—No te he visto pelear, Aki-chan, pero dicen que eres muy rápido, Let me see if you're precocious, honey. —dije con una sonrisa ladina mientras daba unos pasos lentos sobre la arena, tesoro. Ni siquiera lo miraba directamente, no porque quisiera ignorarlo, sino porque distraer también es parte de una pelea, un poquito de juego mental nunca viene mal. Mis movimientos eran suaves, despreocupados, casi como si estuviera paseando en lugar de prepararme para combatir, pero por dentro estaba atento a cualquier cambio en su postura, cualquier tensión en sus piernas o sus hombros.
—¿Puedes incluso ser más rápido que una bala? —pregunté con genuina curiosidad, ladeando apenas el rostro hacia él, porque sinceramente quería verlo, quería comprobar con mis propios ojos qué tan monstruosos eran mis compañeros cuando peleaban en serio, tesoro. —Sabes, Aki-chan, no creí que fueran a asignarme a una división que ya tuviera tanta historia —dije mientras seguía moviéndome lentamente por la arena, tesoro, manteniendo ese tono relajado aunque mis ojos seguían atentos a cualquier reacción suya —Pensé que terminaría junto a mis amigos, Kagura y Jesse, estaba convencida de eso.— Dejé escapar una pequeña sonrisa al recordar aquel momento. —Fue una sorpresa enorme cuando leí la carta “You have been assigned to division 80”. Salté de alegría, tesoro, porque sabía que estaría rodeado de gente fuerte, experimentada, marines de verdad, pero también dolió un poco darme cuenta de que no estaría con las personas con las que crecí. —Mi voz bajó apenas al final, más honesta de lo que normalmente suelo mostrar.
Aun así, levanté la mirada otra vez hacia él. —Pero supongo que las cosas terminan pasando como tienen que pasar, ¿no? —murmuré con una sonrisa suave, tesoro, mientras una de mis manos descendía lentamente hacia la funda de mis revólveres en la parte trasera de mi cintura. —Por eso quiero saber si en verdad todos son tan fuertes como decía el reporte. —Mi dedo acomodó el arma con calma, cargándola con una bala común y corriente mientras seguía hablando como si nada, intentando disimular cada movimiento. Mi cuerpo seguía relajado. Mi voz también y cuando finalmente estuve listo, moví el brazo con rapidez, apuntando directo hacia su hombro derecho. —Surprise me, Aki-chan. — El disparo resonó apenas un instante después.
Inmediatamente después acomodé el revólver nuevamente en su funda, tesoro, dejando escapar una pequeña sonrisa mientras sentía cómo la adrenalina comenzaba a recorrerme el cuerpo, porque ahora sí empezaba lo divertido. Mi transformación comenzó casi al instante. Primero sentí las piernas perder fuerza, doblándose lentamente hasta fusionarse mientras mi cuerpo cambiaba de forma. La piel empezó a cubrirse de escamas ocres que avanzaban desde mi cintura hacia arriba, brillando ligeramente bajo la luz, mientras mi cuerpo aumentaba de tamaño y peso de forma evidente. Mi columna se estiró, obligándome a elevarme mucho más de lo habitual a medida que la enorme cola serpentina reemplazaba completamente mis piernas, arrastrándose sobre la cubierta con un sonido pesado.
El cascabel apareció al final de la cola, con un sonido totalmente único, Chrrr… chrrr… La parte superior de mi rostro cambió después, alargándose hasta adoptar la morfología de la serpiente, sustituyendo mi piel humana por escamas ásperas, excepto en la mandíbula, el pecho y el vientre, donde aún permanecía visible parte de mi piel original. Mis colmillos descendieron lentamente con un pequeño clic, afilados, listos y aun así sonreí. —Ay, tesoro, ahora sí puedes pelear en serio conmigo —murmuré mientras mi cola se enroscaba apenas sobre la cubierta. —No te contengas, Aki-chan. —
—¿Puedes incluso ser más rápido que una bala? —pregunté con genuina curiosidad, ladeando apenas el rostro hacia él, porque sinceramente quería verlo, quería comprobar con mis propios ojos qué tan monstruosos eran mis compañeros cuando peleaban en serio, tesoro. —Sabes, Aki-chan, no creí que fueran a asignarme a una división que ya tuviera tanta historia —dije mientras seguía moviéndome lentamente por la arena, tesoro, manteniendo ese tono relajado aunque mis ojos seguían atentos a cualquier reacción suya —Pensé que terminaría junto a mis amigos, Kagura y Jesse, estaba convencida de eso.— Dejé escapar una pequeña sonrisa al recordar aquel momento. —Fue una sorpresa enorme cuando leí la carta “You have been assigned to division 80”. Salté de alegría, tesoro, porque sabía que estaría rodeado de gente fuerte, experimentada, marines de verdad, pero también dolió un poco darme cuenta de que no estaría con las personas con las que crecí. —Mi voz bajó apenas al final, más honesta de lo que normalmente suelo mostrar.
Aun así, levanté la mirada otra vez hacia él. —Pero supongo que las cosas terminan pasando como tienen que pasar, ¿no? —murmuré con una sonrisa suave, tesoro, mientras una de mis manos descendía lentamente hacia la funda de mis revólveres en la parte trasera de mi cintura. —Por eso quiero saber si en verdad todos son tan fuertes como decía el reporte. —Mi dedo acomodó el arma con calma, cargándola con una bala común y corriente mientras seguía hablando como si nada, intentando disimular cada movimiento. Mi cuerpo seguía relajado. Mi voz también y cuando finalmente estuve listo, moví el brazo con rapidez, apuntando directo hacia su hombro derecho. —Surprise me, Aki-chan. — El disparo resonó apenas un instante después.
Inmediatamente después acomodé el revólver nuevamente en su funda, tesoro, dejando escapar una pequeña sonrisa mientras sentía cómo la adrenalina comenzaba a recorrerme el cuerpo, porque ahora sí empezaba lo divertido. Mi transformación comenzó casi al instante. Primero sentí las piernas perder fuerza, doblándose lentamente hasta fusionarse mientras mi cuerpo cambiaba de forma. La piel empezó a cubrirse de escamas ocres que avanzaban desde mi cintura hacia arriba, brillando ligeramente bajo la luz, mientras mi cuerpo aumentaba de tamaño y peso de forma evidente. Mi columna se estiró, obligándome a elevarme mucho más de lo habitual a medida que la enorme cola serpentina reemplazaba completamente mis piernas, arrastrándose sobre la cubierta con un sonido pesado.
El cascabel apareció al final de la cola, con un sonido totalmente único, Chrrr… chrrr… La parte superior de mi rostro cambió después, alargándose hasta adoptar la morfología de la serpiente, sustituyendo mi piel humana por escamas ásperas, excepto en la mandíbula, el pecho y el vientre, donde aún permanecía visible parte de mi piel original. Mis colmillos descendieron lentamente con un pequeño clic, afilados, listos y aun así sonreí. —Ay, tesoro, ahora sí puedes pelear en serio conmigo —murmuré mientras mi cola se enroscaba apenas sobre la cubierta. —No te contengas, Aki-chan. —
Mi Off
![[Imagen: xFGuWOj.jpeg]](https://i.imgur.com/xFGuWOj.jpeg)
