17-05-2026, 05:40 PM
A día de hoy, aun recuerda aquellos días en los que el miedo a perder lo que más quería en el mundo se apoderaba de el. Vestigios del pasado aun no habían empezado a atormentarle puesto que para ellos, estaba muerto, y sin bandera ni destino, viajaba como el hombre libre que era por las islas del enorme mar del sur, su hogar, extenso en su totalidad y magnifico para aquel que sepa apreciarlo con sus propios ojos. Por aquel entonces ni tan si quiera era la sombra de lo que es a día de hoy. El clima actual de la isla acompañaba el mal fario sobre los hombros del azabache al que, por raro que parezca, una nueva sensación extraña para el irradiaba su corazón hasta el punto de ponerle nervioso, lo nunca visto. Hacía ya más de una semana desde que andaba investigando por el reino de Samba; apenas dormía ni ingería casi ningún alimento y pronto, su cerebro empezaría a colapsar. Desde muy temprano en la mañana había preparado su nueva salida en la búsqueda de información para encontrar el paradero de aquella personita por la que daría su vida entera.
Acariciando su colgante apoyado en la ventana de su departamento rentado observaba con detenimiento las vistas que tenía del puerto que se encontraba bastante cerca de lo que estaba siendo su humilde hogar en Samba y de momento solo tenía una preocupación en la vida. Actualmente manejaba suficiente dinero para sobrevivir un par de meses y todo parecía estar bastante atado para el, pero ... ahora mismo, en esa situación el mundo podría estar ardiendo que le daría exactamente lo mismo. Colocó un cigarrillo en su boca aun asomado por la ventana y, lejos de rendirse por el cansancio, decidió poner su cuerpo y cerebro en marcha. Giro con uno de sus dedos el encendedor un par de veces hasta que consiguió encender su llama y tras aquello, dio una calada, exhalando el humo lo más lejos que pudo sin decir palabra alguna para no romper el silencio que le acompañaba en aquel lugar, pero aun ... bajo el cansancio y el miedo, su mirada seguía siendo determinante, afilada así como el arma de un samurai.
![[Imagen: R9qhQZr.jpeg]](https://i.imgur.com/R9qhQZr.jpeg)
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Bajo la niebla que acariciaba la isla el hombre de mirada rubi ondeaba su gabardina a medida que caminaba en dirección al puerto así como llevaba haciendo exactamente 3 días, ni si quiera cruzaba las miradas con los vecinos de la zona apagado en sus pensamientos buscando encontrar el camino correcto que le llevara a hasta lo que tanto buscaba. Sus investigaciones habían sido en vano hasta la fecha y muy lejos de tener alguna pista simplemente intentaba encontrar algo que fuera detonante para el, un hilo del que empezar a tirar. Había llegado hasta Samba hacía semanas por un rumor que escuchó a un viajero cualquiera y lejos de rendirse en su búsqueda decidió emprender el viaje hasta allí. El reino de Samba estaba repleto de folletos por las recientes desapariciones llenos de frases como "cualquier información puede ser de utilidad" "estamos desesperados" "por favor, ayudarnos" incontables frases de padres preocupados en la búsqueda de sus herederos mostraban la urgencia del asunto, pero hasta el momento, nadie había llegado a ninguna conclusión o al menos, hasta donde el sabia.
Sus pasos le llevaron hasta su destino y sintiendo la brisa marina que acariciaba aquel lugar tan próximo al mar intento ver más allá de lo que un cualquiera pudiera ver buscando encontrar algo que le diera alguna pista. Observó con detenimiento cada movimiento. Las diferentes personas trabajadoras del puerto simplemente hacían lo que hacían todos los días no parecía haber nada diferente en ellos, un barco lleno de nuevos viajeros parecía estar desembarcando y poco más podía ver, aunque si que es verdad que algo llamo su atención. - Esa niña ... - Centró su mirada en una joven que anteriormente ya había visto, exactamente en el mismo lugar días antes. - ¿Por qué viene al mismo lugar 3 días seguidos? - Al darse cuenta de ese detalle, le pareció extraño. Tan extraño que no podía ser una coincidencia. El hombre de pelo negro nunca actuaba por instinto, todos sus pasos siempre eran guiados por la lógica aplastante de su cerebro y darse cuenta de eso le dieron la convicción de que al menos, debía saber más. Sin precipitarse, decidió mantenerse donde estaba para observarla disimuladamente, apoyándose a unos 6 metros de ella en un bloque de cajas del puerto, con ambas manos en los bolsillos mirando al frente, como al barco de viajeros que acababa de llegar.
Acariciando su colgante apoyado en la ventana de su departamento rentado observaba con detenimiento las vistas que tenía del puerto que se encontraba bastante cerca de lo que estaba siendo su humilde hogar en Samba y de momento solo tenía una preocupación en la vida. Actualmente manejaba suficiente dinero para sobrevivir un par de meses y todo parecía estar bastante atado para el, pero ... ahora mismo, en esa situación el mundo podría estar ardiendo que le daría exactamente lo mismo. Colocó un cigarrillo en su boca aun asomado por la ventana y, lejos de rendirse por el cansancio, decidió poner su cuerpo y cerebro en marcha. Giro con uno de sus dedos el encendedor un par de veces hasta que consiguió encender su llama y tras aquello, dio una calada, exhalando el humo lo más lejos que pudo sin decir palabra alguna para no romper el silencio que le acompañaba en aquel lugar, pero aun ... bajo el cansancio y el miedo, su mirada seguía siendo determinante, afilada así como el arma de un samurai.
![[Imagen: R9qhQZr.jpeg]](https://i.imgur.com/R9qhQZr.jpeg)
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Bajo la niebla que acariciaba la isla el hombre de mirada rubi ondeaba su gabardina a medida que caminaba en dirección al puerto así como llevaba haciendo exactamente 3 días, ni si quiera cruzaba las miradas con los vecinos de la zona apagado en sus pensamientos buscando encontrar el camino correcto que le llevara a hasta lo que tanto buscaba. Sus investigaciones habían sido en vano hasta la fecha y muy lejos de tener alguna pista simplemente intentaba encontrar algo que fuera detonante para el, un hilo del que empezar a tirar. Había llegado hasta Samba hacía semanas por un rumor que escuchó a un viajero cualquiera y lejos de rendirse en su búsqueda decidió emprender el viaje hasta allí. El reino de Samba estaba repleto de folletos por las recientes desapariciones llenos de frases como "cualquier información puede ser de utilidad" "estamos desesperados" "por favor, ayudarnos" incontables frases de padres preocupados en la búsqueda de sus herederos mostraban la urgencia del asunto, pero hasta el momento, nadie había llegado a ninguna conclusión o al menos, hasta donde el sabia.
Sus pasos le llevaron hasta su destino y sintiendo la brisa marina que acariciaba aquel lugar tan próximo al mar intento ver más allá de lo que un cualquiera pudiera ver buscando encontrar algo que le diera alguna pista. Observó con detenimiento cada movimiento. Las diferentes personas trabajadoras del puerto simplemente hacían lo que hacían todos los días no parecía haber nada diferente en ellos, un barco lleno de nuevos viajeros parecía estar desembarcando y poco más podía ver, aunque si que es verdad que algo llamo su atención. - Esa niña ... - Centró su mirada en una joven que anteriormente ya había visto, exactamente en el mismo lugar días antes. - ¿Por qué viene al mismo lugar 3 días seguidos? - Al darse cuenta de ese detalle, le pareció extraño. Tan extraño que no podía ser una coincidencia. El hombre de pelo negro nunca actuaba por instinto, todos sus pasos siempre eran guiados por la lógica aplastante de su cerebro y darse cuenta de eso le dieron la convicción de que al menos, debía saber más. Sin precipitarse, decidió mantenerse donde estaba para observarla disimuladamente, apoyándose a unos 6 metros de ella en un bloque de cajas del puerto, con ambas manos en los bolsillos mirando al frente, como al barco de viajeros que acababa de llegar.
Cofre del tesoro
![[Imagen: FIRMA.jpg]](https://i.ibb.co/SXXG5bYt/FIRMA.jpg)
