18-05-2026, 01:55 AM
El ataque con agua de Kazan rinde frutos, y logra hacer que impacte al pequeño Tontatta. Por el tamaño, lo que es una gota de agua para Kazan, para el pequeñín es como si una ola del océano le cayera encima. Incapaz de poder reaccionar y sin esperar un ataque de ese estilo, Escuisi no logra mantener su agarre de la barba del Wotan y cae la suelo, levantándose casi de inmediato y poniéndose en guardia. Para el pequeño, aquello había sido un ataque bastante sorprendente, pero iba a hacer falta mucho más que eso si ese hombre montaña pensaba lograr derrotar al jardinero más capaz de todo Matsuri.
Y si bien el ataque de Kazan no logró hacer mucho daño, lo que sí tuvo efecto fueron las palabras del Wotan de color azul. Se había atrevido a llamar rata al noble Escuisi. ¡Rata! El pequeño boxeador no se podía sentir más humillado. Lo habían llamado de muchas maneras a lo largo de su vida, pero de lo que más lo podía insultar era que lo llamaran rata. ¡Se había teñido la cola incluso! ¿Es que no veían los colores? ¿No veían lo hermoso que era? Escuisi no era una rata, era un orgulloso y noble peleador.
—¡NO SOY UNA RATA! —Gritó mientras su cara se ponía colorada—. ¡SOY ESCUISI EL JARDINERO!
Y tras eso, volvió a gritar y se lanzó al ataque, saltando a la altura de la enorme, enorme cara de Kazan, aterrizando fugazmente en su nariz y lanzando dos fuertes jabs en ese mismo objetivo contra el Wotan. Tenía la cara roja de rabia, pero se le notaba algo confiado al haber atacado de esa forma. Era como si hubiera decidido no usar toda su fuerza.
Saltó luego de la nariz de Kazan y aterrizó en su cabeza, aferrándose a los cuernos de Kazan y una vez en esa posición, continuó su berrinche poderoso, con el orgullo herido. Había sido irrespetado de la peor manera y no iba a continuar tolerando la osadía de aquél gigante entre los gigantes. Escuisi exigiría respeto y hablaría con la irritación a flor de piel.
—¡RETIRA LO DICHO! ¡ERES UN ENORME GROSERO! ¡YO SOY ESCUISI! ¡Y NO SOY UNA RATA! —Si Kazan pudiera verle los ojos, notaría que se le estaba llenando de lágrimas—. El amigo de la tía que es primo del abuelo del hermano de un... ¡Ya no importa! Me pidieron que cuidara este jardín porque tras la puerta secreta se está haciendo una fiesta muy importante. ¡Llevan días de fiesta! Y los invitados vienen en grupos. ¡No deberías estar molestando aquí, grandote! ¡Molestas a mis amigos! Y si se enojan, luego no me van a invitar a la fiesta...
Podía sonar demasiado tonto, pero lo que decía el pequeño Escuisi sonaba con bastante honestidad. Agarrado del cuerno de Kazan, buscaba e ideaba algún plan que le sirviera para poder hacer que ese hombre montaña se fuera de allí y no molestara más a sus amigos en su "fiesta".
Y si bien el ataque de Kazan no logró hacer mucho daño, lo que sí tuvo efecto fueron las palabras del Wotan de color azul. Se había atrevido a llamar rata al noble Escuisi. ¡Rata! El pequeño boxeador no se podía sentir más humillado. Lo habían llamado de muchas maneras a lo largo de su vida, pero de lo que más lo podía insultar era que lo llamaran rata. ¡Se había teñido la cola incluso! ¿Es que no veían los colores? ¿No veían lo hermoso que era? Escuisi no era una rata, era un orgulloso y noble peleador.
—¡NO SOY UNA RATA! —Gritó mientras su cara se ponía colorada—. ¡SOY ESCUISI EL JARDINERO!
Y tras eso, volvió a gritar y se lanzó al ataque, saltando a la altura de la enorme, enorme cara de Kazan, aterrizando fugazmente en su nariz y lanzando dos fuertes jabs en ese mismo objetivo contra el Wotan. Tenía la cara roja de rabia, pero se le notaba algo confiado al haber atacado de esa forma. Era como si hubiera decidido no usar toda su fuerza.
Saltó luego de la nariz de Kazan y aterrizó en su cabeza, aferrándose a los cuernos de Kazan y una vez en esa posición, continuó su berrinche poderoso, con el orgullo herido. Había sido irrespetado de la peor manera y no iba a continuar tolerando la osadía de aquél gigante entre los gigantes. Escuisi exigiría respeto y hablaría con la irritación a flor de piel.
—¡RETIRA LO DICHO! ¡ERES UN ENORME GROSERO! ¡YO SOY ESCUISI! ¡Y NO SOY UNA RATA! —Si Kazan pudiera verle los ojos, notaría que se le estaba llenando de lágrimas—. El amigo de la tía que es primo del abuelo del hermano de un... ¡Ya no importa! Me pidieron que cuidara este jardín porque tras la puerta secreta se está haciendo una fiesta muy importante. ¡Llevan días de fiesta! Y los invitados vienen en grupos. ¡No deberías estar molestando aquí, grandote! ¡Molestas a mis amigos! Y si se enojan, luego no me van a invitar a la fiesta...
Podía sonar demasiado tonto, pero lo que decía el pequeño Escuisi sonaba con bastante honestidad. Agarrado del cuerno de Kazan, buscaba e ideaba algún plan que le sirviera para poder hacer que ese hombre montaña se fuera de allí y no molestara más a sus amigos en su "fiesta".
Al final del camino de migas de pan

![[Imagen: o32YH2T.png]](https://i.imgur.com/o32YH2T.png)