18-05-2026, 03:44 PM
Si fuera un gigante bueno… si así lo fuera… se rendiría, ¿no? Eran los orgullosos pensamientos del gigante mientras veía como su “enemigo” se hundía en las profundidades después de tremenda explosión, en aquel momento la paz parecería regresar al puerto y con ello el joven habría cometido uno de los grandes errores que los confiados del combate realizaban claramente como jugada de novato.
El tiempo se estaba calmando, casi reflejando que aquello había resultado en un final feliz pero… de un momento a otro y en vista de los observadores a su alrededor, abrirían las bocas al unísono y atónitos tratarían de avisar al marine, pero aquel silencio ensordecedor solo fue roto por el estruendo de una mole cayendo del cielo y luego como trueno una embestida directa al cráneo a su espalda… el chico simplemente y con el dolor de su ser, apretaría los dientes y recibiría sin reacción el embate, no seria nada raro ver como aquello dejaba ver una caída de rojo en el impacto, ahora… tenia dos marcas, y aquella furia era lo único que no le dejaba caer por que aun con tal despliegue de hombría, aquellas gigantes piernas temblarían y darían pequeños pasos para mantener el equilibrio, sus sentidos ahora más que antes estarían entumecidos… pero había algo que le quemaba el corazón, algo que independientemente del daño recibido no podía perdonar y ese era el orgullo de un gigante…
Si bien ahora el marino estaba con bastantes limitantes y daños encima, aun así… aun así apretaría el puño derecho, el guante rasparía la piel haciendo el particular sonido que se logra cuando una presión muy alta comprime esa tela, el gigante bajaría un poco el centro de gravedad mediante una tímida flexión de rodillas para posteriormente girar con todas sus fuerzas para tomar de frente al gigante cobarde.
Alex no entendía sus razones ni le importarían, hubo mucho tiempo de dialogo y simplemente se había cerrado a la violencia, una donde no había honor en su combate, una donde decidió rematar a los vencidos y una donde ya había decepcionado a todo el orgullo de la tribu de gigantes.
Con aquel giro y nuevamente teniendo al sujeto a quemarropa lanzaría un potente gancho con todas sus fuerzas, el puño era simple y parecería una de las más clásicas técnicas del manual de combate, pero no era así… por que cuando el puño impacto de lleno en el rostro del otro gigante este hizo un retumbar tan fuerte en los alrededores que pareció… a vista de los observadores, que Alex le habría explotado la cabeza al gigante del kanabo… y era así, realmente aquel puño estaría imbuido de energía explosiva, era como que si una mina de tierra se te fuera enviada directamente a la cara… pero esta vez, Alex sabia los alcances del otro gigante… esta vez, el gigante saltaría y retrocedería hasta Tenma y la hija, robando el “kit de curación” con el que el creía que utilizaría para curar su pierna… pero ahora Alex lo necesitaba y estaría listo para lo próximo que aquel enorme monstruo lograra realizar.
El tiempo se estaba calmando, casi reflejando que aquello había resultado en un final feliz pero… de un momento a otro y en vista de los observadores a su alrededor, abrirían las bocas al unísono y atónitos tratarían de avisar al marine, pero aquel silencio ensordecedor solo fue roto por el estruendo de una mole cayendo del cielo y luego como trueno una embestida directa al cráneo a su espalda… el chico simplemente y con el dolor de su ser, apretaría los dientes y recibiría sin reacción el embate, no seria nada raro ver como aquello dejaba ver una caída de rojo en el impacto, ahora… tenia dos marcas, y aquella furia era lo único que no le dejaba caer por que aun con tal despliegue de hombría, aquellas gigantes piernas temblarían y darían pequeños pasos para mantener el equilibrio, sus sentidos ahora más que antes estarían entumecidos… pero había algo que le quemaba el corazón, algo que independientemente del daño recibido no podía perdonar y ese era el orgullo de un gigante…
Si bien ahora el marino estaba con bastantes limitantes y daños encima, aun así… aun así apretaría el puño derecho, el guante rasparía la piel haciendo el particular sonido que se logra cuando una presión muy alta comprime esa tela, el gigante bajaría un poco el centro de gravedad mediante una tímida flexión de rodillas para posteriormente girar con todas sus fuerzas para tomar de frente al gigante cobarde.
Alex no entendía sus razones ni le importarían, hubo mucho tiempo de dialogo y simplemente se había cerrado a la violencia, una donde no había honor en su combate, una donde decidió rematar a los vencidos y una donde ya había decepcionado a todo el orgullo de la tribu de gigantes.
Con aquel giro y nuevamente teniendo al sujeto a quemarropa lanzaría un potente gancho con todas sus fuerzas, el puño era simple y parecería una de las más clásicas técnicas del manual de combate, pero no era así… por que cuando el puño impacto de lleno en el rostro del otro gigante este hizo un retumbar tan fuerte en los alrededores que pareció… a vista de los observadores, que Alex le habría explotado la cabeza al gigante del kanabo… y era así, realmente aquel puño estaría imbuido de energía explosiva, era como que si una mina de tierra se te fuera enviada directamente a la cara… pero esta vez, Alex sabia los alcances del otro gigante… esta vez, el gigante saltaría y retrocedería hasta Tenma y la hija, robando el “kit de curación” con el que el creía que utilizaría para curar su pierna… pero ahora Alex lo necesitaba y estaría listo para lo próximo que aquel enorme monstruo lograra realizar.
Resumen
