19-05-2026, 01:44 AM
Ante las palabras del recién despertado sobre su comida, simplemente sonrió levemente y le hizo un gesto con la mano, diciéndole sin palabras que no tenía que puntualizar esas cosas. - Asumimos que con “quitarlo del camino” te refieres a que lo mataste, entonces… -. Dio un pequeño bocado a su propio sándwich y esperó a haber tragado correctamente antes de seguir hablando. - Esos Daten Shi, ¿vendrán a buscarnos? No digo que sea bueno buscar problemas, pero tampoco creo que sean la gran cosa -. Asumiendo que su capitán podía recuperarse del todo y estaba en condiciones para pelear. - Y claramente hubiéramos preferido que Eros se despierte, así que no veo problema en enemistarnos con alguna que otra banda por ahí -. Hablaba de ellos como si no fueran los que actualmente dominaban la isla en la que estaban.
Varo mostró una de sus tantas caras, ese miedo que a veces lo azotaba cuando pensaba en ser atacado por otros. Ante esto, el cocinero simplemente se acercó a él y le colocó la mano en la cabeza suavemente, queriendo consolarlo de alguna forma. - Tranquilo, incluso si no sabemos nada de ellos, nosotros somos muy fuertes, ¿no es así? -. Al hablar, miró a sus otros dos compañeros, sonriendo y esperando de ellos la misma voluntad de pelea que extrañamente había llegado a Uker desde hace un tiempo.
Comparado con el hombre que era cauteloso con quien podrían encontrarse en Arabasta, parecía cambiado. Lo más probable era que los diversos moretones y vendajes en sus brazos pudieran contar algo sobre eso.
Así que Varo no conocía de quién hablaban. Kiyoshi había tenido que decirle de quién se trataba en cuanto le había pedido ayuda para cargar el cuerpo de Eros hacia el interior del barco. - Jin, perro faldero de Sohem según lo último que supe de él -. Con eso debería ser suficiente para que Varo se haga una idea de con quien trataban. - ¿Van a creerle algo de lo que diga? De lo poco que sabemos ese tipo no es confiable -. Tal vez estaba hablando desde su propio odio hacia esa persona, pero le parecía raro que fuera justamente Kiyoshi quien se hubiera creído alguna de las palabras que mencionaba ese energúmeno. Tampoco tenía idea de lo que su capitán y el médico habían hablado con él, pero creerle a Jin…
La molestia que comenzó a sentir se apagó en cuanto sintió un pequeño tirón en su pantalón, el cual ascendió hasta que se hizo presente ese animal que ahora poco se separaba de ellos desde que se lo habían cruzado. - Oh, cierto, pasaron un par de cosas más. Ahora tenemos una mascota, por ejemplo -. La mano que antes había usado para calmar a Varo ahora subió hasta su hombro y acarició suavemente al pequeño mapache, el cual aceptó el gesto con mucho gusto, para después ponerse a revisar la habitación con la vista. - Además de encontrarnos con Musashi -. Soltó el nombre del pequeño animal para que Eros ya lo tuviera presente. - Kiyoshi y yo nos topamos con una mujer algo… peligrosa… -. No sabía cómo explicar de forma simple lo que había ocurrido, por lo que se limitó a esas palabras y ya hablaría de eso en otra ocasión. - De cualquier manera, no es una amenaza, así que es un problema menos -. Partió un trozo del pan de su comida y lo subió hasta que el propio animal pudiera tomarlo con sus manos, el cual se puso a revisar la comida para encontrar suciedad, algo común en su especie.
- Aún si los Daten Shi no nos atacan, debemos hacer algo -. Tal vez era muy pronto para decirlo, Eros apenas estaba despertando, pero había algo que lo molestaba profundamente. - Ahora que Eros está despierto, debemos conseguir renombre con rapidez -. Su mano se cerró en un puño que luego se alzó. - Nuestros Wanteds no están subiendo, y en cierta forma eso es bueno, pero también puede significar que nos estamos quedando atrás -. Era raro escuchar eso viniendo de alguien como él. - Ni siquiera la fama de tener a dos de los más buscados de los Blues en la tripulación sería suficiente si no hacemos que ese número crezca. Los Wanteds no reflejan tu fuerza real, pero son un buen indicativo, y si necesitamos conseguir información para llegar a nuestros objetivos debemos demostrar un dominio mayor que el resto de la generación -. Es como si hubiera fuego en sus ojos, observando su propio puño que se cerró con aún más fuerza.
- Además… -. Al decir esto, rebuscó caóticamente en el interior de su abrigo. - ¡Debo hacer crecer mi nombre o esto seguirá tal y como está! -. Del interior de la prenda, sacó un papel, justamente un cartel de recompensa con su rostro y nombre en este. Esos más de 250 millones que se daban por su cabeza no opacaban a su vista un error horrible y el cual marcaba con su dedo como si fuese la peor cosa que le hubieran hecho en años: Su nombre tenía una C de más que no iba. - Pelearé con tantas tripulaciones piratas y marines como sean necesarias para arreglar esto -.
Varo mostró una de sus tantas caras, ese miedo que a veces lo azotaba cuando pensaba en ser atacado por otros. Ante esto, el cocinero simplemente se acercó a él y le colocó la mano en la cabeza suavemente, queriendo consolarlo de alguna forma. - Tranquilo, incluso si no sabemos nada de ellos, nosotros somos muy fuertes, ¿no es así? -. Al hablar, miró a sus otros dos compañeros, sonriendo y esperando de ellos la misma voluntad de pelea que extrañamente había llegado a Uker desde hace un tiempo.
Comparado con el hombre que era cauteloso con quien podrían encontrarse en Arabasta, parecía cambiado. Lo más probable era que los diversos moretones y vendajes en sus brazos pudieran contar algo sobre eso.
Así que Varo no conocía de quién hablaban. Kiyoshi había tenido que decirle de quién se trataba en cuanto le había pedido ayuda para cargar el cuerpo de Eros hacia el interior del barco. - Jin, perro faldero de Sohem según lo último que supe de él -. Con eso debería ser suficiente para que Varo se haga una idea de con quien trataban. - ¿Van a creerle algo de lo que diga? De lo poco que sabemos ese tipo no es confiable -. Tal vez estaba hablando desde su propio odio hacia esa persona, pero le parecía raro que fuera justamente Kiyoshi quien se hubiera creído alguna de las palabras que mencionaba ese energúmeno. Tampoco tenía idea de lo que su capitán y el médico habían hablado con él, pero creerle a Jin…
La molestia que comenzó a sentir se apagó en cuanto sintió un pequeño tirón en su pantalón, el cual ascendió hasta que se hizo presente ese animal que ahora poco se separaba de ellos desde que se lo habían cruzado. - Oh, cierto, pasaron un par de cosas más. Ahora tenemos una mascota, por ejemplo -. La mano que antes había usado para calmar a Varo ahora subió hasta su hombro y acarició suavemente al pequeño mapache, el cual aceptó el gesto con mucho gusto, para después ponerse a revisar la habitación con la vista. - Además de encontrarnos con Musashi -. Soltó el nombre del pequeño animal para que Eros ya lo tuviera presente. - Kiyoshi y yo nos topamos con una mujer algo… peligrosa… -. No sabía cómo explicar de forma simple lo que había ocurrido, por lo que se limitó a esas palabras y ya hablaría de eso en otra ocasión. - De cualquier manera, no es una amenaza, así que es un problema menos -. Partió un trozo del pan de su comida y lo subió hasta que el propio animal pudiera tomarlo con sus manos, el cual se puso a revisar la comida para encontrar suciedad, algo común en su especie.
- Aún si los Daten Shi no nos atacan, debemos hacer algo -. Tal vez era muy pronto para decirlo, Eros apenas estaba despertando, pero había algo que lo molestaba profundamente. - Ahora que Eros está despierto, debemos conseguir renombre con rapidez -. Su mano se cerró en un puño que luego se alzó. - Nuestros Wanteds no están subiendo, y en cierta forma eso es bueno, pero también puede significar que nos estamos quedando atrás -. Era raro escuchar eso viniendo de alguien como él. - Ni siquiera la fama de tener a dos de los más buscados de los Blues en la tripulación sería suficiente si no hacemos que ese número crezca. Los Wanteds no reflejan tu fuerza real, pero son un buen indicativo, y si necesitamos conseguir información para llegar a nuestros objetivos debemos demostrar un dominio mayor que el resto de la generación -. Es como si hubiera fuego en sus ojos, observando su propio puño que se cerró con aún más fuerza.
- Además… -. Al decir esto, rebuscó caóticamente en el interior de su abrigo. - ¡Debo hacer crecer mi nombre o esto seguirá tal y como está! -. Del interior de la prenda, sacó un papel, justamente un cartel de recompensa con su rostro y nombre en este. Esos más de 250 millones que se daban por su cabeza no opacaban a su vista un error horrible y el cual marcaba con su dedo como si fuese la peor cosa que le hubieran hecho en años: Su nombre tenía una C de más que no iba. - Pelearé con tantas tripulaciones piratas y marines como sean necesarias para arreglar esto -.
