20-05-2026, 12:38 AM
Pocas veces había reído tanto como cuando aquel cachorro se lanzó a morder al gyojin. Por la reacción de este, se notaba que no le estaba haciendo daño real, lo que hizo que la situación fuera aún más divertida. Si además de tener el mejor pelo de los blues, este tipo también va a tener dotes de humorista.
Tras aquel espectáculo que le pareció lo más cómico que ha visto en varias semanas, Dean sostuvo al cachorro con cierta torpeza cuando Tsunamaro prácticamente se lo encajó entre los brazos. El pequeño demonio con pulgas, como lo había llamado el gyojin, se acomodó contra su pecho todavía temblando apenas, aunque ya no parecía dispuesto a arrancarle la mano a mordiscos. Lo único que había estudiado en este tiempo era sobre la flora y fauna de los blues, por ende debería ser fácil para él poder lidiar con un perro, pero cualquier cosa que requiera socializar, aunque sea con un animal, requiere un esfuerzo extra para él.
- Vaya… parece que simplemente te odia a ti. - comentó con una pequeña sonrisa ladeada mientras observaba cómo el perro vigilaba al gyojin con absoluta desconfianza. - Honestamente, no puedo culparlo demasiado, debe tener envidia de esa cabellera. - Con una mano libre rascó suavemente detrás de la oreja del cachorro, el animal no se apartó, con eso sabía que ya tenía su confianza, así que eso facilitaría su traslado hacia ese lugar donde a priori le darán un mejor cuidado.
Dean guardó silencio unos segundos tras escuchar la pregunta de Tsunamaro. Su mirada descendió un instante hacia los reclutas inconscientes desparramados por el callejón mientras pensaba la respuesta, porque esta era realmente complicada para él. - No me gusta la pelea. - respondió finalmente, aunque incluso él sabía que aquello sonaba dudoso después de lo ocurrido. - Bueno, supongo que no me gusta la violencia inútil. - Alzó apenas la vista hacia el gyojin - He conocido demasiada gente que disfruta hacer daño solo porque puede hacerlo. Y demasiada otra que mira hacia otro lado mientras ocurre. - Su sonrisa se debilitó apenas. - Así que cuando veo algo así, simplemente me cuesta quedarme quieto. -
Estaba siendo sincero, obviamente omitiendo muchos detalles que su compañero improvisado no tenía porqué saber, lo más probable es que ni siquiera le importaba, después de todo no quería explicar demasiadas cosas sobre Sorbet y las barbaridades que vivió y vio allí. Dean había aprendido hacía mucho que sobrevivir dependía bastante de saber cuándo callarse.
El cachorro soltó un pequeño resoplido entre sus brazos y terminó acomodándose mejor contra él. El peliblanco bajó la vista hacia el animal unos segundos antes de soltar una risa baja. - Además, supongo que tengo debilidad por las causas perdidas. - Aunque quizá era al revés, a lo mejor se reconocía a si mismo en ellas.
Cuando Tsunamaro mencionó la bebida, Dean levantó apenas una ceja mientras comenzaban a salir lentamente del callejón.
- No esperaba que alguien como tú invitara tragos después de repartir golpes. - comentó con tono relajado. - Aunque supongo que eso te hace bastante más agradable que estos idiotas. - Sus ojos se desviaron brevemente hacia los reclutas inconscientes todavía tirados en el suelo. Luego observó cómo el gyojin se acomodaba el cabello después de haber usado aquella bandera para sonarse la nariz.
Eso logró sacarle otra risa genuina. - Ha sido probablemente lo más irrespetuoso que he visto hacerle a una bandera marine y sinceramente, creo que se lo merecen. - Aquella bandera representaba tantas cosas en el mundo y ninguna de ellas era positiva. Lo mejor era que todas esas banderas ardieran junto a la organización que representa, pero lamentablemente no cree vivir lo suficiente para ver algo como eso.
La sonrisa permaneció apenas unos segundos más antes de que Dean acomodara mejor al cachorro entre sus brazos.
- Acepto ir el trago, pero te recuerdo que mi tolerancia con el alcohol es nulo. Por eso, si este pequeño engendro vuelve a intentar arrancarte un pedazo, pienso dejar que resuelvan sus diferencias solos, tendré otras cosas de las que preocuparme. - Aún mantiene latente la última borrachera que tuvo... fue como poco dantesco.
Tras aquel espectáculo que le pareció lo más cómico que ha visto en varias semanas, Dean sostuvo al cachorro con cierta torpeza cuando Tsunamaro prácticamente se lo encajó entre los brazos. El pequeño demonio con pulgas, como lo había llamado el gyojin, se acomodó contra su pecho todavía temblando apenas, aunque ya no parecía dispuesto a arrancarle la mano a mordiscos. Lo único que había estudiado en este tiempo era sobre la flora y fauna de los blues, por ende debería ser fácil para él poder lidiar con un perro, pero cualquier cosa que requiera socializar, aunque sea con un animal, requiere un esfuerzo extra para él.
- Vaya… parece que simplemente te odia a ti. - comentó con una pequeña sonrisa ladeada mientras observaba cómo el perro vigilaba al gyojin con absoluta desconfianza. - Honestamente, no puedo culparlo demasiado, debe tener envidia de esa cabellera. - Con una mano libre rascó suavemente detrás de la oreja del cachorro, el animal no se apartó, con eso sabía que ya tenía su confianza, así que eso facilitaría su traslado hacia ese lugar donde a priori le darán un mejor cuidado.
Dean guardó silencio unos segundos tras escuchar la pregunta de Tsunamaro. Su mirada descendió un instante hacia los reclutas inconscientes desparramados por el callejón mientras pensaba la respuesta, porque esta era realmente complicada para él. - No me gusta la pelea. - respondió finalmente, aunque incluso él sabía que aquello sonaba dudoso después de lo ocurrido. - Bueno, supongo que no me gusta la violencia inútil. - Alzó apenas la vista hacia el gyojin - He conocido demasiada gente que disfruta hacer daño solo porque puede hacerlo. Y demasiada otra que mira hacia otro lado mientras ocurre. - Su sonrisa se debilitó apenas. - Así que cuando veo algo así, simplemente me cuesta quedarme quieto. -
Estaba siendo sincero, obviamente omitiendo muchos detalles que su compañero improvisado no tenía porqué saber, lo más probable es que ni siquiera le importaba, después de todo no quería explicar demasiadas cosas sobre Sorbet y las barbaridades que vivió y vio allí. Dean había aprendido hacía mucho que sobrevivir dependía bastante de saber cuándo callarse.
El cachorro soltó un pequeño resoplido entre sus brazos y terminó acomodándose mejor contra él. El peliblanco bajó la vista hacia el animal unos segundos antes de soltar una risa baja. - Además, supongo que tengo debilidad por las causas perdidas. - Aunque quizá era al revés, a lo mejor se reconocía a si mismo en ellas.
Cuando Tsunamaro mencionó la bebida, Dean levantó apenas una ceja mientras comenzaban a salir lentamente del callejón.
- No esperaba que alguien como tú invitara tragos después de repartir golpes. - comentó con tono relajado. - Aunque supongo que eso te hace bastante más agradable que estos idiotas. - Sus ojos se desviaron brevemente hacia los reclutas inconscientes todavía tirados en el suelo. Luego observó cómo el gyojin se acomodaba el cabello después de haber usado aquella bandera para sonarse la nariz.
Eso logró sacarle otra risa genuina. - Ha sido probablemente lo más irrespetuoso que he visto hacerle a una bandera marine y sinceramente, creo que se lo merecen. - Aquella bandera representaba tantas cosas en el mundo y ninguna de ellas era positiva. Lo mejor era que todas esas banderas ardieran junto a la organización que representa, pero lamentablemente no cree vivir lo suficiente para ver algo como eso.
La sonrisa permaneció apenas unos segundos más antes de que Dean acomodara mejor al cachorro entre sus brazos.
- Acepto ir el trago, pero te recuerdo que mi tolerancia con el alcohol es nulo. Por eso, si este pequeño engendro vuelve a intentar arrancarte un pedazo, pienso dejar que resuelvan sus diferencias solos, tendré otras cosas de las que preocuparme. - Aún mantiene latente la última borrachera que tuvo... fue como poco dantesco.
