20-05-2026, 08:54 PM
(Última modificación: 20-05-2026, 09:13 PM por Garnet D. Matlock.)
Con ambas manos posadas sobre sus antenas ante aquella ridícula pose, Garnet podía sentir como su flujo sanguíneo mejoraba drásticamente además de su concentración en la batalla aumentaba, causando que por unos instantes, sus pupilas e iris se contrajeran hasta formar dos finas líneas, propias de los depredadores felinos.- ¡RADIOHEAD! - Gritó el pelirrojo, al mismo tiempo que los autómatas empezaban a volar, a una velocidad los suficientemente endiablada como para no ser capaz ni de seguirles la pista ni de siquiera sentirlos con su haki. - ¡Mierda! - Exclamaba Garnet, al haberlos perdido de vista, poniéndose en guardia y mirando a su alrededor, intentando sentir alguna perturbación en su aura, algo que le indicará algo de hostilidad y que revelara su ubicación. Pero nada, lo único que era capaz de ver era las abundantes vegetaciones y árboles que había colocadas en la sala, siendo arrancados de cuajo debido al vendaval levantado por las velocidades supersónicas de sus rivales cibernéticos.
Solo cuando los dos robots se alejaron a una distancia horizontal de, aproximadamente, 20 metros del pelirrojo, es que el músico de los Alas Negras pudo ser capaz de ver lo que suponía ser la posición de sus objetivos pues, en lugar de sus cuerpos, pudo ver cómo se originaba una onda expansiva a esa distancia, y a unos 20 metros de altura desde el suelo.- ¿Docking? ¿Pero qué coño? ¿Qué maquinan los máquinas? - Se preguntaba, haciendo un ademán de levantarse sus gafas de sol salvo que… Ya no estaban.- Mierda, se le tuvieron que joder al menda en alguno de los golpes… - Concluyó el músico, mientras observaba algo para lo que no estaba preparado. Pero en lo absoluto.
De aquella onda expansiva, surgió de forma abrupta un destello de color lila, a la vez que se escuchaba el ruido de engranajes y mecanismos acoplándose y encajándose entre sí, mientras descendía en altura, hasta llegar hasta el suelo y hacerlo crujir, como si este no fuera lo suficientemente estable como para soportar su propio peso.- Tch, esto me da mala vibra, ¿está aumentando su fuerza o qué? - Pronunció, caminando unos metros hasta el final del risco, saltando sobre este hasta el suelo, ubicándose a unos 15 metros respecto a aquel festival de luces y ruidos, que prontamente se tornó en una humareda de vapor que, gracias a los destellos de colores lilas, se formó una gran nube de color rosa a su alrededor desde la cuál tan solo era posible apreciar una sombra gigantesca.- ¿Es el azulito? - Preguntaba Garnet, al ver que la complexión de la sombra se asemejaba más a la de MDU-03.
El silencio inundó la sala, haciendo que la tensión de la batalla aumentara exponencialmente, siendo Garnet solamente capaz de escuchar sus propios pensamientos, latidos y respiración. La sensación de peligro seguía en aumento cuando pude ver cómo, aquella mole parecía tener mayores dimensiones que la del tercer MDU.- Nanai… Es más tocho… - Se puso en posición de batalla, semiflexionando sus piernas mientras extendía sus brazos hacia atrás, con ambas garras de sus manos mirando hacia fuera, en caso de tener que lanzar un ataque inminente.
Pudo ver cómo, alzando una de sus manos tras la cortina de humo, provocó un vendaval de aire que disipó toda la neblina que ocultaba su figura. Garnet, con sus cabellos rojizos meciéndose debido a la corriente de aire provocada por aquel nuevo sujeto, pudo apreciar como, lo que tenía enfrente, no tenía nada que ver con los dos autómatas de antes. Lejos de parecer un montón de chatarra, aquello se asemejaba más a un enorme gorila, de cerca de 4 metros de altura, cubierto en ciertas zonas de placas y planchas de metal.- Tch, ¿un gorila, huh? - Sonrió ladeamente, mostrando cierto nerviosismo, al ver que aún guardaban un as en la manga.- Tobías fliparía bicheando esto, ¿es o no es? - Y sin embargo, no pudo evitar pensar en lo fascinado que estaría su hermano de otra madre si pudiera haber presenciado aquella fusión digna, tan solo, de uno de los genios más adelantados a su época.
Aquella obra magna de la ingeniería, sirviéndose de apoyo con sus dos enormes brazos - y respirando pesadamente -, se aproximó hacia Garnet, dando dos pasos tan solo al frente que, afortunadamente, no hicieron que al Skypiean se le saltaran las alarmas. Sin embargo, lo que hizo saltar fue su incredulidad, al ver cómo en su cabeza, el robot parecía tener un lazo rosa.- ¿Huh? - Emitió como un ave, al ver aquel accesorio que no parecía ser propio de un robot. Pero lo que le hizo bajar la guardia del todo fue cuando con una voz sugerente y con unos ojos con forma de corazón, se refirió a él de forma cercana y, sobre todo, como si estuviera ligando con él.
Exageró aún más su anterior signo de confusión, causando que abriera la boca de par en par y sus ojos se tornarán en blanco.- ¿Es una pibita o qué? - Se cuestionaba un Garnet que deshacía su postura combativa, pasando a escuchar como, el doctor de Utakata, empezaba a hablar por la red de comunicaciones que había por esa habitación, comenzando a reírse como un desquiciado.-
¿¡Y tú de qué te ríes!? - Fue su respuesta más inmediata, mirando hacia el techo con el ceño fruncido, y sus dientes afilados.
Utakata, que no respondió a su pregunta retórica, empezó a presentar a aquella anomalía como Mark IA n°0, pasando Garnet a volver a posar sus ojos sobre el resultado esperpéntico de aquella fusión, observando como la gorila se mordía su dedo meñique derecho, con una mirada que podría devorarle. El skypiean, intimidado, abrió los ojos de par en par, retrocediendo un par de pasos mientras su cara se tornaba roja como un tomate al mismo tiempo que seguía escuchando las palabras del científico loco. Utakata explicaba como, la fusión de aquellos dos robots, habían dado lugar a un nuevo individuo con conciencia propia, pudiendo ser catalogada como una nueva forma de vida.- ¡Y una polla como una olla! ¿Es o no es? - Exclamó, nuevamente mirando hacia el techo. Garnet estaba tan sorprendido como confundido. ¿Aquella gorila tenía una personalidad propia y definida? - ¿Está flirteando con el menda de verdad? - Pensó inmediatamente estando tan obcecado en sus pensamientos como para poder escuchar al Shichibukai decirle como Mark IA sería su perdición.
Fue la propia voz de la gorila, que se presentó como Pretty quién le sacó de aquel breve trance, momento en el que se resbaló y cayó hacia el suelo.- ¡Al loro, tronca! - Extendió su mano hacia la gorila, de forma inconsciente, agarrando su diestra tan solo el aire, pudiendo observar tan solo como la gorila derrapaba de espaldas hacia el suelo, hasta quedar en una postura de lo más curiosa. Un grito agudo y femenino inundó la sala, proveniente de una Pretty que retorciéndose en el suelo terminó por estar apoyada en sus rodillas y con el trasero en alto.- Oye tú… - Quiso ayudar a la torpe Pretty, cuando sus ojos se clavaron de más en el perfecto y contorneado trasero de la gorila, el cuál tenía forma de corazón.- ¡PERO QUÉ! ¡AGUANTA, GARNET, ¿ES O NO ES?! - Intentaba mantenerse sólido e impasible ante una escena que parecía estar sacada del típico personaje femenino con coletitas y vulnerable que sufre fortuitos y eróticos accidentes en los que enseña algo de carne. Pero la creación de Utakata era demasiado poderosa.
La forma en la que gritó de forma vulnerable, la manera en la que pronunciaba su nombre, sílaba a sílaba… Y sobre todo, la forma en la que la gorila se intentaba tapar su voluptuoso trasero, haciendo que este se tensara aún más y más, en una imagen llena de perversión y tentación… Hizo que Garnet cayera de lleno.- Me consumo… Sumo… Umo… - Se imaginó el pelirrojo a sí mismo caer a un vacío lleno de nubes y luz, desnudo, mientras repetía una y otra vez aquellas palabras, como si acabara de ascender al mismísimo reino celestial.- Es esto… ¿El One Piece..? - Pensó que algo de tales magnitudes debía ser tan solo comparable al más codiciado de los tesoros que existían en el mundo actual, aquello con lo que muchos piratas habían salido a la mar y con lo que su propia capitán Yojimbo soñaba conseguir.
Al mismo tiempo, en el plano terrenal, y como si Garnet hubiera recibido una bala en justo entre ceja y ceja, el pelirrojo echaba su cabeza hacia atrás de manera abrupta, mientras un riego de sangre salía a presión de su nariz.- M-maldito seas… Utakata… - Pronunciaba con dificultad, mientras se recomponía, irguiéndose de nuevo a trompicones, con la sangre brotando aún a través de su nariz.- Tú de verdad eres… - Se intentó limpiar el rocío carmesí que descendía de su nariz con antebrazo izquierdo en vano, pasando a chocar sus dos manos, como si estuviera realizando un rezo.- Un genio entre genios, ¿¡es o no es!? - No sabía si era una clase de trampa, pero agradeció a Utakata por aquella obra de la ingeniería, pasando de ser un completo aburrido y remilgado a ojos de Garnet, a un fuera de serie con un apetito sexual voraz.
Las vistas de la vulnerable gorila seguían deleitando los ojos de Garnet, que se tornaron inmediatamente en corazones, a la vez que podía sentir como su entrepierna se endurecía con extrema violencia, que combinado con su sobrehumano tamaño y su forma híbrida, terminaron por romper de cuajo el tanga de tonalidad morada, quedando completamente en bolas. Ya no había un Finn, mecha-Finn, MDU, ni Utakata. La pelea había pasado a un segundo plano pues, aquella indefensa e vulnerable gorila había acaparado toda su atención.- Pueje pueje puejejeje… -
Con cada segundo que seguía anclado a esos perfectos glúteos, Garnet sentía que perdía aún más y más el control sobre sí mismo.- Relaja la raja, Garnet… No puedes perder… Aquí y ahora… Después de todo lo lejos que hemos llegado… - No obstante, una parte del pelirrojo seguía luchando por no caer en la tentación primitiva y empotrar directamente a la indefensa gorila.- Seré nuevo en el Distrito del Placer pero, ¿qué clase de gigoló sería si me fuera a la mierda a la mínima de cambio, huh? - Prosiguió, pensando inmediatamente en Ting Lao, la vieja cortesana a la que salvó y, seguidamente, se trajinó con mutuo consentimiento, y quién fue la que le metió en ese lado del Bajo Mundo.- Y hacerlo sin un poco de jugueteo entre ambos… ¿Qué puta gracia tiene, huh? - Pensó con determinación, comenzando a calmarse, tanto su respiración como a nivel mental. Si Utakata, para bien o para mal, le había colocado su creación sabiendo su peculiar punto débil hacia las mujeres, ahora debía llevar a cabo su lucha a su manera. Garnet alargó su brazo izquierdo hacia el mástil de su guitarra - ubicado a su espalda -, y posicionándoselo a frente a él, comenzando a afinar los acordes de Saber Tones, dejando que la guitarra se mantuviera en su “modo clásico”. Puede que, de puertas para fuera, Mark fuera una gorila robótica. Pero a ojos y en el corazón de Garnet, ante todo, era una mujer que suplicaba por ser seducida.
Con ello, el músico - tras desactivar todo su armamento - comenzó a tocar con suma maestría y sensualidad, una tonada que podía evocar las fantasías sexuales más alocadas de cualquiera que los escuchará una tonada que, junto a su desnudez, belleza, cuerpo tonificado y sus dedos moviéndose con gran soltura, podría hacer derretir a la más frívola persona.- ¡Ey ey, gatita! Pretty, de Pretty Hot, ¿es o no es? - Saludó, sin dejar de tocar su guitarra, y avanzando hacia la tumbada gorila dando vueltas sobre sí mismo, hasta quedar un escaso metro de su trasero, inclinando su espalda hacia atrás con tremenda exageración.- ¿Qué mal cuando peleamos pero que rico cuando cogemos, es o no es? - Se contuvo las ganas de darle una cachetada en el culo de la gorila, pasando de largo y rodeando su cuerpo - por su flanco derecho - tendido sobre el suelo, para quedar frente a su cara - a un escaso metro - quedando su estandarte, su lanza y su tercera antena próxima a esta.- ¿Te hace si hacemos revolcón y cuenta nueva? El menda preferiría no tener que pelear con un bombón como tú. - Le guiñó el ojo derecho, no resultando quizás tan sensual como podía parecer al brotándole sangre desde su nariz de forma incesante, terminando por reducir el radio de acción de su Kenbunshoku Haki hasta dos metros de alcance.
Solo cuando los dos robots se alejaron a una distancia horizontal de, aproximadamente, 20 metros del pelirrojo, es que el músico de los Alas Negras pudo ser capaz de ver lo que suponía ser la posición de sus objetivos pues, en lugar de sus cuerpos, pudo ver cómo se originaba una onda expansiva a esa distancia, y a unos 20 metros de altura desde el suelo.- ¿Docking? ¿Pero qué coño? ¿Qué maquinan los máquinas? - Se preguntaba, haciendo un ademán de levantarse sus gafas de sol salvo que… Ya no estaban.- Mierda, se le tuvieron que joder al menda en alguno de los golpes… - Concluyó el músico, mientras observaba algo para lo que no estaba preparado. Pero en lo absoluto.
De aquella onda expansiva, surgió de forma abrupta un destello de color lila, a la vez que se escuchaba el ruido de engranajes y mecanismos acoplándose y encajándose entre sí, mientras descendía en altura, hasta llegar hasta el suelo y hacerlo crujir, como si este no fuera lo suficientemente estable como para soportar su propio peso.- Tch, esto me da mala vibra, ¿está aumentando su fuerza o qué? - Pronunció, caminando unos metros hasta el final del risco, saltando sobre este hasta el suelo, ubicándose a unos 15 metros respecto a aquel festival de luces y ruidos, que prontamente se tornó en una humareda de vapor que, gracias a los destellos de colores lilas, se formó una gran nube de color rosa a su alrededor desde la cuál tan solo era posible apreciar una sombra gigantesca.- ¿Es el azulito? - Preguntaba Garnet, al ver que la complexión de la sombra se asemejaba más a la de MDU-03.
El silencio inundó la sala, haciendo que la tensión de la batalla aumentara exponencialmente, siendo Garnet solamente capaz de escuchar sus propios pensamientos, latidos y respiración. La sensación de peligro seguía en aumento cuando pude ver cómo, aquella mole parecía tener mayores dimensiones que la del tercer MDU.- Nanai… Es más tocho… - Se puso en posición de batalla, semiflexionando sus piernas mientras extendía sus brazos hacia atrás, con ambas garras de sus manos mirando hacia fuera, en caso de tener que lanzar un ataque inminente.
Pudo ver cómo, alzando una de sus manos tras la cortina de humo, provocó un vendaval de aire que disipó toda la neblina que ocultaba su figura. Garnet, con sus cabellos rojizos meciéndose debido a la corriente de aire provocada por aquel nuevo sujeto, pudo apreciar como, lo que tenía enfrente, no tenía nada que ver con los dos autómatas de antes. Lejos de parecer un montón de chatarra, aquello se asemejaba más a un enorme gorila, de cerca de 4 metros de altura, cubierto en ciertas zonas de placas y planchas de metal.- Tch, ¿un gorila, huh? - Sonrió ladeamente, mostrando cierto nerviosismo, al ver que aún guardaban un as en la manga.- Tobías fliparía bicheando esto, ¿es o no es? - Y sin embargo, no pudo evitar pensar en lo fascinado que estaría su hermano de otra madre si pudiera haber presenciado aquella fusión digna, tan solo, de uno de los genios más adelantados a su época.
Aquella obra magna de la ingeniería, sirviéndose de apoyo con sus dos enormes brazos - y respirando pesadamente -, se aproximó hacia Garnet, dando dos pasos tan solo al frente que, afortunadamente, no hicieron que al Skypiean se le saltaran las alarmas. Sin embargo, lo que hizo saltar fue su incredulidad, al ver cómo en su cabeza, el robot parecía tener un lazo rosa.- ¿Huh? - Emitió como un ave, al ver aquel accesorio que no parecía ser propio de un robot. Pero lo que le hizo bajar la guardia del todo fue cuando con una voz sugerente y con unos ojos con forma de corazón, se refirió a él de forma cercana y, sobre todo, como si estuviera ligando con él.
- ¿¡HUUUUUUUH!? -
Exageró aún más su anterior signo de confusión, causando que abriera la boca de par en par y sus ojos se tornarán en blanco.- ¿Es una pibita o qué? - Se cuestionaba un Garnet que deshacía su postura combativa, pasando a escuchar como, el doctor de Utakata, empezaba a hablar por la red de comunicaciones que había por esa habitación, comenzando a reírse como un desquiciado.-
¿¡Y tú de qué te ríes!? - Fue su respuesta más inmediata, mirando hacia el techo con el ceño fruncido, y sus dientes afilados.
Utakata, que no respondió a su pregunta retórica, empezó a presentar a aquella anomalía como Mark IA n°0, pasando Garnet a volver a posar sus ojos sobre el resultado esperpéntico de aquella fusión, observando como la gorila se mordía su dedo meñique derecho, con una mirada que podría devorarle. El skypiean, intimidado, abrió los ojos de par en par, retrocediendo un par de pasos mientras su cara se tornaba roja como un tomate al mismo tiempo que seguía escuchando las palabras del científico loco. Utakata explicaba como, la fusión de aquellos dos robots, habían dado lugar a un nuevo individuo con conciencia propia, pudiendo ser catalogada como una nueva forma de vida.- ¡Y una polla como una olla! ¿Es o no es? - Exclamó, nuevamente mirando hacia el techo. Garnet estaba tan sorprendido como confundido. ¿Aquella gorila tenía una personalidad propia y definida? - ¿Está flirteando con el menda de verdad? - Pensó inmediatamente estando tan obcecado en sus pensamientos como para poder escuchar al Shichibukai decirle como Mark IA sería su perdición.
Fue la propia voz de la gorila, que se presentó como Pretty quién le sacó de aquel breve trance, momento en el que se resbaló y cayó hacia el suelo.- ¡Al loro, tronca! - Extendió su mano hacia la gorila, de forma inconsciente, agarrando su diestra tan solo el aire, pudiendo observar tan solo como la gorila derrapaba de espaldas hacia el suelo, hasta quedar en una postura de lo más curiosa. Un grito agudo y femenino inundó la sala, proveniente de una Pretty que retorciéndose en el suelo terminó por estar apoyada en sus rodillas y con el trasero en alto.- Oye tú… - Quiso ayudar a la torpe Pretty, cuando sus ojos se clavaron de más en el perfecto y contorneado trasero de la gorila, el cuál tenía forma de corazón.- ¡PERO QUÉ! ¡AGUANTA, GARNET, ¿ES O NO ES?! - Intentaba mantenerse sólido e impasible ante una escena que parecía estar sacada del típico personaje femenino con coletitas y vulnerable que sufre fortuitos y eróticos accidentes en los que enseña algo de carne. Pero la creación de Utakata era demasiado poderosa.
La forma en la que gritó de forma vulnerable, la manera en la que pronunciaba su nombre, sílaba a sílaba… Y sobre todo, la forma en la que la gorila se intentaba tapar su voluptuoso trasero, haciendo que este se tensara aún más y más, en una imagen llena de perversión y tentación… Hizo que Garnet cayera de lleno.- Me consumo… Sumo… Umo… - Se imaginó el pelirrojo a sí mismo caer a un vacío lleno de nubes y luz, desnudo, mientras repetía una y otra vez aquellas palabras, como si acabara de ascender al mismísimo reino celestial.- Es esto… ¿El One Piece..? - Pensó que algo de tales magnitudes debía ser tan solo comparable al más codiciado de los tesoros que existían en el mundo actual, aquello con lo que muchos piratas habían salido a la mar y con lo que su propia capitán Yojimbo soñaba conseguir.
Al mismo tiempo, en el plano terrenal, y como si Garnet hubiera recibido una bala en justo entre ceja y ceja, el pelirrojo echaba su cabeza hacia atrás de manera abrupta, mientras un riego de sangre salía a presión de su nariz.- M-maldito seas… Utakata… - Pronunciaba con dificultad, mientras se recomponía, irguiéndose de nuevo a trompicones, con la sangre brotando aún a través de su nariz.- Tú de verdad eres… - Se intentó limpiar el rocío carmesí que descendía de su nariz con antebrazo izquierdo en vano, pasando a chocar sus dos manos, como si estuviera realizando un rezo.- Un genio entre genios, ¿¡es o no es!? - No sabía si era una clase de trampa, pero agradeció a Utakata por aquella obra de la ingeniería, pasando de ser un completo aburrido y remilgado a ojos de Garnet, a un fuera de serie con un apetito sexual voraz.
Las vistas de la vulnerable gorila seguían deleitando los ojos de Garnet, que se tornaron inmediatamente en corazones, a la vez que podía sentir como su entrepierna se endurecía con extrema violencia, que combinado con su sobrehumano tamaño y su forma híbrida, terminaron por romper de cuajo el tanga de tonalidad morada, quedando completamente en bolas. Ya no había un Finn, mecha-Finn, MDU, ni Utakata. La pelea había pasado a un segundo plano pues, aquella indefensa e vulnerable gorila había acaparado toda su atención.- Pueje pueje puejejeje… -
Con cada segundo que seguía anclado a esos perfectos glúteos, Garnet sentía que perdía aún más y más el control sobre sí mismo.- Relaja la raja, Garnet… No puedes perder… Aquí y ahora… Después de todo lo lejos que hemos llegado… - No obstante, una parte del pelirrojo seguía luchando por no caer en la tentación primitiva y empotrar directamente a la indefensa gorila.- Seré nuevo en el Distrito del Placer pero, ¿qué clase de gigoló sería si me fuera a la mierda a la mínima de cambio, huh? - Prosiguió, pensando inmediatamente en Ting Lao, la vieja cortesana a la que salvó y, seguidamente, se trajinó con mutuo consentimiento, y quién fue la que le metió en ese lado del Bajo Mundo.- Y hacerlo sin un poco de jugueteo entre ambos… ¿Qué puta gracia tiene, huh? - Pensó con determinación, comenzando a calmarse, tanto su respiración como a nivel mental. Si Utakata, para bien o para mal, le había colocado su creación sabiendo su peculiar punto débil hacia las mujeres, ahora debía llevar a cabo su lucha a su manera. Garnet alargó su brazo izquierdo hacia el mástil de su guitarra - ubicado a su espalda -, y posicionándoselo a frente a él, comenzando a afinar los acordes de Saber Tones, dejando que la guitarra se mantuviera en su “modo clásico”. Puede que, de puertas para fuera, Mark fuera una gorila robótica. Pero a ojos y en el corazón de Garnet, ante todo, era una mujer que suplicaba por ser seducida.
Con ello, el músico - tras desactivar todo su armamento - comenzó a tocar con suma maestría y sensualidad, una tonada que podía evocar las fantasías sexuales más alocadas de cualquiera que los escuchará una tonada que, junto a su desnudez, belleza, cuerpo tonificado y sus dedos moviéndose con gran soltura, podría hacer derretir a la más frívola persona.- ¡Ey ey, gatita! Pretty, de Pretty Hot, ¿es o no es? - Saludó, sin dejar de tocar su guitarra, y avanzando hacia la tumbada gorila dando vueltas sobre sí mismo, hasta quedar un escaso metro de su trasero, inclinando su espalda hacia atrás con tremenda exageración.- ¿Qué mal cuando peleamos pero que rico cuando cogemos, es o no es? - Se contuvo las ganas de darle una cachetada en el culo de la gorila, pasando de largo y rodeando su cuerpo - por su flanco derecho - tendido sobre el suelo, para quedar frente a su cara - a un escaso metro - quedando su estandarte, su lanza y su tercera antena próxima a esta.- ¿Te hace si hacemos revolcón y cuenta nueva? El menda preferiría no tener que pelear con un bombón como tú. - Le guiñó el ojo derecho, no resultando quizás tan sensual como podía parecer al brotándole sangre desde su nariz de forma incesante, terminando por reducir el radio de acción de su Kenbunshoku Haki hasta dos metros de alcance.
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![[Imagen: Tb4Z3O3.png]](https://imgur.com/Tb4Z3O3.png)
