21-05-2026, 03:51 AM
Aunque el resultado no fue el deseado, no se desanimó, sino todo lo contrario. Una sonrisa tan marcada y dulce en su rostro, con unos ojos intensos y brillantes, enamorados de la situación en la que ambos se hallaban demostraban el poco o nulo miedo ante lo que iba a acontecer, — ¡¡Ruuu-ha!! ¡Excelente, espléndido! ¡No me esperaba menos de la guerrera de la vanguardia, luchadora contra la justicia y el mundo de blanco! ¡Un oponente digno y respetable para el inicio del nuevo mundo! ¡Que emoción, que euforia! ¡Estoy lista, más que lista para que el destino decida nuestro futuro! —, no deseaba que la puerta se cierre en ningún momento. No quería parar y no deseó detenerse en el encuentro, pensó en entrar a la fuerza, e iba a hacerlo.
Pero ahora que se daba cuenta... Carmen no estaba enroscada como siempre sino que se encontraba a una prudente distancia de su cuerpo, hecho que todavía no logró notar aún.
La indicación de su compañero fue precisa y breve, pero no era algo con lo que estuviese en desacuerdo asi que tomó partido en la decisión, — ¡¡Excelente, lo haré ahora mismo!! ¡Como un escudo que protege a la armadura, como una madre que protege a sus polluelos! ¡La sola idea de proteger y evitar el daño es la tarea sagrada que yo, Shirohime, acepto con honor y dicha! ¡No hay ningún problema, ru-ha! —, su tono, fue exagerado y sin más dilación buscó apuntar nuevamente con su arma de fuego a el tobillo derecho de su oponente y disparar para desestabilizarla, permitiendo que su compañero se coloque detrás suyo e inmeviatamente la curiosidad la invadió así que vio por un momento hacia el suelo, notando una sombra gigantesca a la par que grotesca cubriendo por completo la suya.
Ah... Akuma no mi.
Sin embargo... la sola transformación de su compañero... cuyo nombre no podía recordar, o tan siquiera su rostro. Solamente tenía en la cabeza que era un pequeño niño. Tal cambio de forma de humano a bestia hizo que su corazón se sobresalte de la emoción; imaginar como la piel cambiaba a una cobertura entera de escamas o pelaje, la aparición de otros rasgos o la sola idea de un cambio drástico encendieron su motor como para desear insistir con el asunto y esperar, aguardar detrás de su compañero para que irrumpa en el escenario y así cubrirlo.
Hablando de Akuma no mi... ella no manifestó los cambios tan rápido como su compañero... más allá de un asqueroso sabor a agua de cloaca en su boca, un sabor tan vomitivo que casi, casi la obliga a vomitarla. De no haber sido por su compañero... ya lo habría hecho... pero ahora tal manifestación de fuerza, dentro de su pancita, está a la espera de ser despertada.
¿Que poder tendrá? Ni ella lo sabe.
Pero ahora que se daba cuenta... Carmen no estaba enroscada como siempre sino que se encontraba a una prudente distancia de su cuerpo, hecho que todavía no logró notar aún.
La indicación de su compañero fue precisa y breve, pero no era algo con lo que estuviese en desacuerdo asi que tomó partido en la decisión, — ¡¡Excelente, lo haré ahora mismo!! ¡Como un escudo que protege a la armadura, como una madre que protege a sus polluelos! ¡La sola idea de proteger y evitar el daño es la tarea sagrada que yo, Shirohime, acepto con honor y dicha! ¡No hay ningún problema, ru-ha! —, su tono, fue exagerado y sin más dilación buscó apuntar nuevamente con su arma de fuego a el tobillo derecho de su oponente y disparar para desestabilizarla, permitiendo que su compañero se coloque detrás suyo e inmeviatamente la curiosidad la invadió así que vio por un momento hacia el suelo, notando una sombra gigantesca a la par que grotesca cubriendo por completo la suya.
Ah... Akuma no mi.
Sin embargo... la sola transformación de su compañero... cuyo nombre no podía recordar, o tan siquiera su rostro. Solamente tenía en la cabeza que era un pequeño niño. Tal cambio de forma de humano a bestia hizo que su corazón se sobresalte de la emoción; imaginar como la piel cambiaba a una cobertura entera de escamas o pelaje, la aparición de otros rasgos o la sola idea de un cambio drástico encendieron su motor como para desear insistir con el asunto y esperar, aguardar detrás de su compañero para que irrumpa en el escenario y así cubrirlo.
Hablando de Akuma no mi... ella no manifestó los cambios tan rápido como su compañero... más allá de un asqueroso sabor a agua de cloaca en su boca, un sabor tan vomitivo que casi, casi la obliga a vomitarla. De no haber sido por su compañero... ya lo habría hecho... pero ahora tal manifestación de fuerza, dentro de su pancita, está a la espera de ser despertada.
¿Que poder tendrá? Ni ella lo sabe.
Información
⌈ — Diálogo — ☪ “ Pensamiento ” ☪ Narración ⌋
Baúl de los recuerdos
